Los guardias civiles agredidos en Alsasua temieron por sus vidas

El teniente y el sargento de la Guardia Civil agredidos junto a sus parejas en 2016 en un bar de Alsasua (Navarra), declararon ayer en el juicio que se celebra con motivo de estos hechos, que temieron por sus vidas. El primero subrayó que sufrieron un “calvario terrible” con “golpes y patadas por todos los lados”. Tanto ellos como sus novias, que también fueron agredidas, declararon durante la segunda jornada del juicio en la Audiencia Nacional contra los ocho jóvenes acusados, que se enfrentan a penas de entre 12 y 62 años de prisión por amenazas y lesiones terroristas. La pareja del teniente señaló que, aislada por sus amigos y obligada a dejar su pueblo, llegó a pensar en el suicidio como única salida.

Las víctimas han coincidido en que nadie intentó ayudarles mientras fueron agredidos, ni persona alguna intentó calmar la situación, al contrario, no dejaron de escuchar insultos y amenazas. Ambos agentes señalaron que se trató de una acción premeditada, al conocer su condición de guardias civiles. El teniente, que sufrió las heridas más graves, contó cómo, ya en la puerta, cayó al suelo y siguieron golpeándole en la cabeza y otras partes del cuerpo, momento en que su pareja se echó encima de él a modo de escudo para protegerle, tras lo cual estuvo ocho meses de baja después de someterse a una operación de tobillo.

Por su parte, el sargento dijo estar acostumbrado “a situaciones violentas, de estrés”, por su trabajo, pero añadió que nunca había vivido algo parecido, una sensación de odio y rencor por ser guardia civil, además de temer por su vida.

Por otra parte, cerca de 2.500 personas, según la delegación del Gobierno, se concentraron ayer en el centro de Pamplona, en apoyo a los agredidos en Alsasua, en un acto convocado por la Asociación Doble 12, y apoyado por colectivos de víctimas de ETA y por PP, UPN, PSN y Ciudadanos,

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar