Ocho muertos en la explosión en una sociedad recreativa del vecino Portugal

Ocho son las víctimas mortales del incendio en la Asociación Recreativa de Vila Nova da Raíña, en el municipio portugués de Tondela.

La concentración de socios en la entidad se debía, por un lado, al partido de fútbol entre el Sporting de Braga y el Benfica, y por otro, a la participación en un torneo de sueca ,un juego de cartas muy popular en Portugal.

Cuatro de las víctimas mortales eran de la localidad en la que aconteció la tragedia, tres de poblaciones vecinas y una del municipio de Santa Comba Dan. Hay 39 heridos ingresados en los hospitales de Viseu, Coimbra, Lisboa y Puerto, cuatro de ellos en grave estado. Las víctimas, en la mayoría con edades entre los 60 y los 70 años, estaban participando en un torneo depotivo. Vítor Rodrigues, de 64 años, dividía su tiempo entre Coimbra y Vila Nueva de la Reina. Antiguo secretario-general de la Asociación de Fútbol de Coimbra y delegado de la Federación Portuguesa de Fútbol, siempre que quedaba en la aldea no dejaba de pasar por la Asociación.

La Federación Portuguesa de Fútbol emitió un comunicado, en el cual considera Vítor Rodrigues un “profundo conocedor de fútbol”, “respetado y admirado por los compañeros” y que deja “buenas memorias también en varias generaciones de futbolistas nacionales, pues estuvo en la organización de muchas competiciones”, expresamente la Europea de 2004.

Conocida en la aldea por haberse traslado desde Lisboa para contraer matrimonio, Máxima de Silva es otra de las víctimas. Tenía poco más de 50 años y vivía aún al lado del edificio donde todo aconteció. En Vila Nova da Raiña, se hablaba aún de la muerte de uno de los fundadores de la asociación, Sérgio Santos, y de Anselmo, otras de las presencias habituales de este local.

Entre los heridos está una joven de 15 años “con quemaduras graves” y los otros son adultos, ha manifestado Cílio Correia, presidente del Hospital Tondela-Viseu, quien ha asegurado  que hay “entre 4 y 5 personas cuya vida está en peligro”.

Esta es una comunidad donde todos se conocen y tienen una relación de afinidad, describió Rui Pinto que, a la última hora, pidió a un amigo que lo susituyera en el torneo que se disputaba en la sede de la colectividad. “Fueron segundos negros para estas personas. Yo tuve un ángel de la guardia”, afirmó en el hospital en el que estaba siendo curado de quemaduras.

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