Valores máximos de hierro en el agua de Vigo y Baiona

El Servicio de Control de Riesgos Ambientales de la Consellería de Sanidad informó hoy del resultado de las últimas muestras tomadas por los técnicos y que revelan que en la red de abastecimiento en el barrio vigués de Canido se superaron los valores máximos sanitarios establecidos en la normativa vigente del agua de consumo humano.

Los controles preventivos realizados confirman parámetros por encima de las 600 partes por billón de hierro en la red viguesa de Canido, concretamente 724 ppb. Asimismo, también apuntan a una elevación del indicador de aluminio en varios puntos de la red de Baiona, que los técnicos vincularon con los reactivos utilizados para combatir la turbidez generada tras las intensas lluvias del pasado domingo.

Hace falta recordar que a partir de los parámetros de 200 partes por billón de hierro se deben adoptar medidas correctoras para recuperar la calidad aceptable para la autoridad sanitaria. A partir de 300 esas medidas deben ser de rápida aplicación.

A este respeto, la responsable del Servicio de Control de Riesgos Ambientales recordó que para declarar el agua no apta para el consumo se precisan dos analíticas consecutivas con valores superiores los máximos referenciados, es decir por encima de los 600 ppb como es el caso de la red de Canido. En todo caso, confirmó que todos los muestreos son fiables el cien por cien y tan válidas las del primero como las del segundo día. “Ambos son valores definitivos e igual de válidos, pese la que los resultados sean distintos”, insistió.

La técnica, que compareció en rueda de prensa junto a jefa territorial de la Consellería de Sanidad, apuntó que el nivel de hierro permanece por encima de los 300 ppb en varios puntos de los ayuntamientos del área metropolitana. Así se notificó los respectivos ayuntamientos afectados a los que se les reclamó aplicar lo antes posible las medidas correctoras que correspondan.

Durante estos días, en algunos puntos de los abastecimientos de los ayuntamientos del área territorial de Vigo, como es el caso de Vigo, Moaña, Redondela, Soutomaior y el Consorcio del Rubio (abastece a O Porriño), se alcanzaron o superaron los valores máximos permitidos, incumpliendo algunos de los parámetros que se fijan para garantizar la calidad del agua como son el color, el hierro y la turbidez (600 partes por billón de hierro, 6 UNF de turbidez y 30 PT-COL/L de color).

La técnica no pasó por alto que la calidad del agua sigue siendo cuestionable, toda vez que se siguen superando los niveles considerados óptimos. En este sentido, si bien reconoció que se observa una tendencia a la baja en los valores de hierro en el área de Vigo, recordó que todos los muestreos desde principios de noviembre se situaron por encima de los 200 partes por billón.

Por su parte, la jefa territorial de la Consellería defendió el papel de los técnicos sanitarios, cuya competencia dijo “es incuestionable”. Las muestras recogidas por los técnicos de Sanidad se analizan en el Laboratorio de Salud Pública de Galicia, único laboratorio público de referencia en materia de salud y acreditado por la ENAC para la matriz de agua de consumo humano y los analitos, mediante una PNT basada en la Norma UNE-EN ESO 17294-1.

“Los profesionales del departamento actúan en todo momento a nivel técnico y evidentemente no siguen el dictado dependiendo del color político del gobierno de turno”, señaló. Extremo que refrendó la jefa del Servicio de Control de Riesgos Ambientales, quien defendió su trabajo y del resto de inspectores. “Actuamos única y exclusivamente bajo rigor técnico”, anotó.

Mayor vigilancia
La jefa del Servicio de Control de Riesgos Ambientales apuntó que la Xunta permanecerá vigilante extremando sus controles e insistió en que ya se instó a las concesionarias municipales a tomar medidas correctoras urgentes para revertir esta situación. “Están midiéndose valores muy elevados que llevan a extremar la vigilancia”, dijo, para señalar que en ningún caso a situación es de alerta sanitaria.

Por su parte, la jefa territorial de Sanidad recordó que los inspectores sanitarios recogen muestras a lo largo de todo el año, si bien ahora se hace con mayor intensidad dado que la situación así lo requiere. “Analizaremos la tendencia de los valores recaudados y en función de los resultados iremos trazando el plan de acción”, dijo, al tiempo que señaló que confían en que la situación tienda a estabilizarse tras la recuperación del nivel de los embalses.

Sanidad mantiene activos sus controles con una frecuencia más elevada del habitual, a pesar de que la competencia en este campo sea de los ayuntamientos, que son los que deben garantizar la calidad del agua e informar consecuentemente a la autoridad sanitaria de cualquier anomalía que detecte la concesionaria en el suministro del servicio municipal.

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