Los análisis de agua en Vigo y su entorno admiten su consumo

Nuevos análisis realizados por el Servicio de Control de Riesgos Ambientales de la Consellería de Sanidad apuntan la que se superaron los límites establecidos en la normativa vigente del agua de consumo humano en varios ayuntamientos del área metropolitana de Vigo. Los controles preventivos realizados en varios puntos de la red de abastecimiento de Vigo, Moaña y Redondela y en el Consorcio del Rubio confirman que se superaron los valores máximos consensuados.

El resultado del control realizado el pasado día 9, antes de las lluvias, por los técnicos de Sanidad arroja una concentración mayor de la establecida en el caso del hierro, con parámetros anormales por encima de las 600 partes por billón, que no coinciden con los reportados a la Consellería por las concesionarias municipales encargadas del suministro.

Las últimas analíticas realizadas por los técnicos de las gestoras municipales del servicio en Vigo, Moaña, Soutomaior y Redondela indicaban que los valores de medición de la calidad del agua permanecen estables, aunque en el límite de superar los valores máximos permitidos. No obstante, en las muestras tomadas por los Farmacéuticos Inspectores de Salud Pública revelan que en algunos puntos de los abastecimientos de los dichos ayuntamientos del área territorial de Vigo se alcanzaron o superaron los valores máximos permitidos, incumpliendo algunos de los parámetros que se fijan para garantizar la calidad del agua como son el color, el hierro y la turbidez (600 partes por billón de hierro, 6 UNF de turbidez y 30 PT-COL/L de color). Es el caso de las registradas en Sanjurjo Badía (634 ppb) y Valladares (1003 ppb) en Vigo, en la red de distribución de Berducedo en Moaña, en la de San Esteban en Redondela y en la red de Porriño.

A partir de los parámetros de 200 partes por billón de hierro se deben adoptar medidas correctoras para recuperar la calidad aceptable para la autoridad sanitaria, a partir de 300 esas medidas deben ser de rápida aplicación. En cambio en otros puntos los registros mejoraron los niveles de hierro detectados, como es en el caso de Canido (568 ppb) o del ayuntamiento de Soutomaior.

A este respecto, la jefa del Servicio de Control de Riesgos Ambientales indicó que la ausencia de un método de análisis de referencia, más allá de la Reglamentación Técnico-Sanitaria que hay que cumplir, justificaría la disparidad de resultados entre las muestras de la concesionaria del servicio y las propias de los técnicos sanitarios de la Xunta. En todo caso, subrayó que los controles de la Administración autonómica son exhaustivos y cuentan con la correspondiente certificación.

Las muestras recogidas por los técnicos de Sanidad se analizan en el Laboratorio de Salud Pública de Galicia, único laboratorio público de referencia en materia de salud y acreditado por la ENAC para la matriz de agua de consumo humano y los analitos, mediante una PNT basada en la Norma UNE-EN ESO 17294-1.

Preguntada al respecto de los motivos que habían podido explicar los distintos valores, la técnico afirmó que la preparación de la muestra influye considerablemente en los indicadores de hierro. Según expuso, “el laboratorio con el que trabajamos somete las muestras durante 24 horas a un proceso de acidificación”, para acto seguido aclarar que cuanto más tiempo estén sometidas a este proceso “más hierro se libera” y, en consecuencia, el resultado de este parámetro es menor.

Dichos resultados deberán ser confirmados por las concesionarias municipales con carácter inmediato, con el fin de verificar si las analíticas dan por debajo de dichos límites y, en consecuencia el agua sigue siendo apta, pero de baja calidad. Para eso, se está organizando una toma de muestras conjunta entre los técnicos de las empresas municipales gestoras de los abastecimientos y los Farmacéuticos Inspectores de Salud Pública, las cales procederán a la toma de muestras por duplicado y en iguales condiciones en una serie de puntos representativos de dichos abastecimientos para su posterior análisis.

Mayor vigilancia

La jefa del Servicio de Control de Riesgos Ambientales apuntó que la Xunta permanecerá vigilante extremando sus controles e insistió en que ya se instó a las concesionarias municipales a tomar medidas correctoras urgentes para revertir esta situación. “Están midiéndose valores muy elevados que llevan a extremar la vigilancia”, dijo, para señalar que en ningún caso a situación es de alerta sanitaria.

Con todo, volvió a remarcar que el agua sigue siendo de muy baja calidad y que de mantenerse en el tiempo los niveles al límite habría que hacer recomendaciones. En caso de que mantenga la tendencia negativa de los parámetros de referencia, dejó claro que “tendremos que estudiar hasta que punto la población está expuesta y considerar la aplicación de medidas”, en clara referencia a la restricción del consumo de agua.

La técnico, que compareció en rueda de prensa junto a la jefa territorial de Sanidad recordó que los inspectores sanitarios recogen muestras a lo largo de todo el año, si bien ahora se hace con mayor intensidad dado que la situación así lo requiere. En este punto, se comprometió a informar inmediatamente de producirse una evolución negativa y como medida preventiva para garantizar la salud de los habitantes de dichos municipios.

En esta misma línea, volvió a remarcar que a la falta de agua en los embalses y al posible incremento de materia orgánica provocada por las abundantes lluvias de las últimas horas, se suma un problema estructural en el caso de la potabilizadora municipal del Casal.

Sanidad mantiene activos sus controles con una frecuencia más elevada del habitual, a pesar de que la competencia en este campo sea de los ayuntamientos, que son los que deben garantizar la calidad del agua e informar consecuentemente a la autoridad sanitaria de cualquier anomalía que detecte la concesionaria en el suministro del servicio municipal.

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