“Amar es no tener que decir nunca lo siento”, vale

Me declaro parte, si es que hay litigio. Para mí vale la frase que supongo ex novo,-o nuevo, que no es cursi- en  la película “Love Story”, “Historia de amor” en castellano, mas hermoso que  el inglés.  Suposición,  ya que al filme no le he encontrado antecedentes, ni siquiera de penales.

Wikipedia nos explica la trama de la criaturita cinematográfica nacida nada menos que en 1970. Salió de las  manos  del escritor Erich Segal , que teje la historia a partir de su novela que fue best seller y el director Arthur Hiller. Que no Arthur Miller, el que se llevó al huerto a Marylin Monroe. No me piense mal, que según 1de3.es, las acepciones, también son 3, estas: “Tanto `llevar al huerto´como `llevarse al huerto´ significan que llevamos a alguien con engaños a una situación de la que podemos sacar provecho´.

En el `Diccionario de Autoridades´ se lee; `Meter en la huerta. Frase que significa engañar a alguno valiéndose de medios que juzgue que redundan en su utilidad o gusto´./ La frase alude al prendimiento de Jesús en el Huerto de los Olivos, pues Judas, con engaños, proporcionó la situación propicia para su captura”. O sea, que perdemos por 2 a 1, pero no todo el monte es orégano, que según cvc.cervantes.es -cabalga por la Mancha-,  sería de este tenor literal: “Da a entender que, en cualquier asunto, no todo es fácil  ni placentero”. En resumen, que el huerto no es ese en el que usted pensaba sino cualquiera de los huertos urbanos que tenemos en Vigo. En Teis solo conozco el que hay en la calle Pedro Alvarado. Con ese apellido debió ser un conquistador, no de corazones sino de tierras ignotas, exactamente que no han sido descubiertas. Explica crónica.gt, gt debe ser Guatemala, como cat es Cataluña.  En Guatemala, con violencia y crueldad se hizo con aquel país y murió como los héroes: En una batalla, no muerto por  un Seat 600, que aun no había, sino por un caballo, que no podía ser el quijotesco Rocinante, seguro que tan guillado o extraviado como su dueño, pero se daría el gusto de comer queso manchego.

Esto me recuerda una película de cuando servidor era veinteañero, “Un chalado en órbita”, que especulaba sobre el futuro, en tanto la serie de TVE1, de la que hablamos alguna vez, se iba a desentrañar el pasado, que siempre es mas fácil que adivinar el futuro. No sé si alguna vez han entrado en el mas allá. En el capítulo que vi a medias aparecía Rodolfo Sancho, que hacía de marido reinante pero mandaba Isabel.
Volvemos a la trama, que se nos han quedado en el tintero varios peces gordos de “Love Story”, tal cual, los protagonistas, actorazos ellos, Ali MacGraw y  Ryan O’Neill. Wikipedia nos dice que la susodicha en rollos “Ha sido considerada de las películas mas románticas de todos los tiempos, según el “American Film Institute”, número 9 de la lista. Buena clasificación, aunque Perojo no las producía con menos nota en el cine español del Cuaternario. La última fuente que hemos mencionado dice, atreviéndose con una explicación de la trama de “Historia de amor”, que Oliver Barret IV –esta denominación mas que romana parece yanqui- era lo que se encasilla como niño bien, con dólares sobrantes. “Jenny” Cavalieiri es su hallazgo amoroso, la niña es lo que se dice un cielo. Después de diversas peripecias, el IV Barret se coloca bien, en un despacho jurídico de  tronío de Nueva York.

Entonces deciden tener un bebé, cuando va al médico ella está enferma  y desahuciada. El padre de él le niega cash, -la reina de Inglaterra debe haber dado orden de invadir el castellano- “Money, Money”, creyendo que Oliver está de juerga con alguna señorita. Al final Jenny prepara su propio funeral, con ayuda de su padre, y pide a su amado que la abrace en el momento de la despedida. Probablemente por una mala traducción en Wikipedia, esta pone en boca de “Jenny” cuando ya estaba muy enferma: “Amor no significa tener que decir nunca perdón”. Perdona a los yanquis, Señor.

Sabemos que Ryan O’Neal y Ali MacGraw, reanudaron su “Lovy Story¨” de los 70, nada menos que 45 años después. Ocurrió con la obra teatral “Love letters” y con 76 años ella y Ryan con 2 menos. El amor no era como el primero, sino a través de cartas de amor.

Una pregunta entre los de mi quinta, que cobramos  pensión –siempre escasa- desde hace unos cuantos años: “Sexo: quién debe tomar la iniciativa”. Nos suena bien el informante, www.clarin.com, quizá porque nos recuerde al Rubén Darío de nuestro Bachillerato, cuando decía en el poema: “¡Ya viene el cortejo! (bis) Ya se oyen los claros clarines”. Según el firmante del trabajo sobre el sexo, Dr. Walter Ghedin, da 10 tips –término inglés que significa consejo o sugerencia (definición.de), el último  “La personalidad actúa como factor condicionante en la toma de iniciativa. Es necesario revisar en  un contexto terapéutico las defensas imperantes”. No tomo el consejo porque a mis años ya no es útil.

¡Qué desmemoriado es el personal!  Desde el 10 de octubre no nos hemos acordado de Ryan O’Neal, según “Mail Onlinr! Coqueto él, que a sus 76 años se sometió a una cirugía de espalda durante el verano pasado.

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