Recepción en el Palacio Real

Finalizados los actos, y tras ser despedidos por el presidente del Gobierno, la ministra de Defensa y el jefe de Estado Mayor de la Defensa, Sus Majestades los Reyes se trasladaron en caravana, escoltados por el Escuadrón de Escolta Real, al Palacio Real de Madrid, donde tuvo lugar la tradicional recepción con motivo del Día de la Fiesta Nacional que estaba integrada por 1.500 invitados.

En el Salón del Trono, Don Felipe y Doña Letizia recibieron el saludo de los asistentes, pertenecientes a los Poderes del Estado, Gobierno de la Nación, altos cargos extranjeros, presidentes de Comunidades Autónomas, expresidentes del Gobierno, Cuerpo Diplomático, Grupos Políticos, Congreso de los Diputados, Senado, Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Consejo de Estado, Tribunal de Cuentas, Fiscalía General del Estado, y Defensora del Pueblo, así como del resto de los asistentes, procedentes de todas las esferas sociales de la vida pública nacional. Una vez finalizados los saludos comenzó la recepción, que se desarrolló en el área del Comedor de Gala y los Salones de Gasparini y Carlos III.

ACONTECIMIENTOS EN CATALUÑA

 

Los últimos acontecimientos en Cataluña centraron el debate político. En este sentido, se subraya, fuentes del Gobierno indicaron que si Puigdemont responde en plazo y forma que no proclamó la independencia, no se activaría la segunda fase del 155, que comportaría la intervención de Cataluña, se abriría “un nuevo escenario”, y se volvería “a la situación previa al pleno del Parlament que aprobó las leyes de independencia”, es decir, a la legalidad.

En esa situación, se darían las condiciones para propiciar un diálogo, como planteó Rajoy, que habría de producirse en el marco de la Constitución y la legalidad. “Le pelota está en su tejado”, insistieron esas mismas fuentes, que también ponderaron la importancia del acuerdo alcanzado con el PSOE porque “transmite una imagen de seriedad al país ante la nebulosa” de la situación de Cataluña.

El líder de los socialistas, Pedro Sánchez explicó, por su parte, en conversación informal con los periodistas, que el acuerdo con el Ejecutivo, que “ha sido lento porque era necesario aclarar qué significa” aplicar el artículo 155, “traslada mucha tranquilidad y estabilidad a la ciudadanía”. Desde su punto de vista, Puigdemont tiene “difícil” no contestar al requerimiento que le ha hecho el Ejecutivo, y dependerá del presidente catalán que se llegue a aplicar este procedimiento constitucional que “nadie quiere aplicar”. El compromiso del PSOE con el Rey y con el Gobierno, subrayan algunos medios, se puso de relieve con la numerosa presencia de socialistas en los actos del 12-O: el propio Sánchez, los ex presidentes Zapatero y González y 26 exministros.


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