Prensa del día: Cataluña, a la deriva

PUIGDEMONT SE DESAUTORIZA A SÍ MISMO

“En otra esperpéntica jornada que demuestra hasta qué punto el soberanismo ha tocado fondo, el presidente Puigdemont sometió ayer a la ciudadanía a otro ejercicio de funambulismo político” y “optó, una vez más, por inundarnos de retórica vacía, medias verdades y falsedades manifiestas”. Otra vez, buscó ganar tiempo y trasladar la responsabilidad al Parlament. “Es radicalmente falso que haya agotado todas las vías de diálogo: su incomparecencia en el Senado es la muestra más reciente de que el diálogo, según lo entiende el president, sólo puede versar sobre cómo forzar al Estado a aceptar la independencia de Cataluña, si por las buenas o por las malas”. El caos y confusión generados por Puigdemont apuntan, en último extremo, a la división existente en sus filas. “El soberanismo ha consumado su fracaso: ha fracturado la sociedad, ha puesto en fuga las empresas, no ha logrado ningún apoyo internacional y está a punto de desencadenar la aplicación del artículo 155 con el consenso de tres grandes fuerzas parlamentarias: PP, PSOE y Ciudadanos”. “Se confunde Puigdemont al interpelar al PP y señalarlo como responsable de la situación en la que vivimos”. Es el Estado y sus instituciones, en pleno uso de sus facultades constitucionales y en representación de la ciudadanía y sus derechos, el que está dispuesto, hoy más que nunca, a actuar para restablecer el orden constitucional ante el caos sembrado por el soberanismo”.

EL PAÍS 12. Editorial

PUIGDEMONT LLEVA A CATALUÑA AL DESASTRE

El presidente de la Generalitat desaprovechó ayer la última oportunidad que tenía para volver a la senda constitucional e impedir la aplicación del artículo 155. En vano, “intentó chantajear de nuevo al Estado amenazando a la desesperada con convocar unas elecciones cuyas condiciones el Gobierno no podía aceptar”. “Es lógico que el equipo de Rajoy no haya aceptado lo que habría sido la mayor humillación de nuestra historia democrática”. Tras mostrarse una vez más como adalid del diálogo, la prudencia y la solución pactada, “algo que nadie puede creerse ya, ni en España ni en ninguna cancillería europea, decidió diluir su responsabilidad en el Parlament para que sea este el que declare la independencia de Cataluña” y escenificar que existen dos legalidades paralelas: la de las Cortes españolas y la de la Cámara autonómica. “Nada más lejos de la realidad”: la cámara catalana lleva meses secuestrada por los independentistas. “El Gobierno no puede perder ni un minuto en intervenir la autonomía de Cataluña una vez que el Senado le otorgue hoy la facultad para hacerlo”. Y “no ha de temblarle el pulso a la hora de tomar las decisiones que considere oportunas por muy traumáticas que puedan llegar a ser, incluida la destitución fulminante del Govern sedicioso”. La amenaza que para la paz y la convivencia social significa un desafío de esta magnitud, así como para la propia supervivencia del Estado, requieren serenidad, pero también determinación”.

EL MUNDO 3. Editorial

ES PRIORITARIO DESTITUIR A PUIGDEMONT

“El despropósito alcanzado en el proceso separatista superó ayer con creces lo delirante”, en una jornada de tensión política “que quedará para los anales del esperpento”. Puigdemont compareció “como un hombre desquiciado, superado por la gravedad de las circunstancias y demostrando ser incapaz de entender con un mínimo de raciocinio el enorme perjuicio que está causando a todos los catalanes”. “Es inaceptable que pretenda condicionar la celebración de elecciones en Cataluña para que se convoquen a su medida y conveniencia”. “Solo se limitó a culpar al Gobierno de Mariano Rajoy del golpe a la democracia que la Generalitat está dando, lo cual aboca a Puigdemont a un suicidio político incomprensible”. “Renunciar a la única salida razonable que tiene una vez cometido un auténtico fraude a la democracia revela que ya no le importa nada ni nadie en Cataluña”.

Dado su empecinamiento para empujar hoy al Parlament a una declaración unilateral de independencia, solo cabe exigir al Gobierno, al PSOE y a Ciudadanos una aplicación estricta y contundente del artículo 155 de la Constitución durante todo el tiempo que sea necesario. Puigdemont y su Gobierno deben quedar apartados en cuanto el Senado dé vía libre a actuar contra este ataque a la legalidad y deben quedar a disposición judicial para responder por sus conductas sediciosas. “Desmontar el andamiaje político de Puigdemont se ha convertido ya en una urgencia nacional para evitar la desmembración de España”. Esta Generalitat no merece ni una sola oportunidad más. Lo que se produjo ayer “es el límite de una afrenta al Estado contra la cual ya no valen matices ni criterios ambiguos”. Mariano Rajoy “se enfrenta a una difícil prueba de fuego”. Es previsible pensar que si hoy no hay una solución in extremis que permita rebajar la tensión en Cataluña habrá convulsión en las calles, “Puigdemont está optando por la peor solución posible y la historia juzgará sus devastadores errores”.

ABC 4. Editorial

CATALUÑA, UN PAÍS A LA DERIVA

Durante los últimos cinco años, el Govern “ha prestado más atención y energías al proceso soberanista que a la gestión del día a día”. Esta prioridad, además de alejarnos de la optimización de la gestión pública “ha ido adentrándonos en un bosque de incertidumbres. Y ya casi parece que hemos perdido la senda de vuelta y nos hemos instalado en ese bosque”. Puigdemont “rindió ayer un flaco servicio a la imagen de seriedad que en todo momento debe tener la Generalitat”. “Sus vacilaciones causaron perplejidad” y hacen más difícil reconocerle como “un interlocutor fiable”. La recíproca desconfianza entre Puigdemont y el Gobierno central “hace difícil avanzar por la senda del diálogo”. La moderación está en retroceso y eso no es buena noticia. Han aumentado las posibilidades de que el Parlament proclame una DUI, así como las de que el Senado ultime la tramitación del 155 y de que el Gobierno le dé luz verde. Cataluña “puede entrar en una fase tormentosa, con agitación callejera de difícil control”. Lo que puede pasar en días venideros no resulta alentador. “Ahora mismo, Cataluña es un país a la deriva”.

LA VANGUARDIA 1,28. Editorial

EN TIEMPO DE DESCUENTO

“Catalunya se adentra en la confusión y el desgobierno”. Ayer se vivió una jornada impropia de una democracia avanzada, un bochorno que los ciudadanos catalanes no se merecen. Puigdemont “ha demostrado que está dispuesto a pagar el precio en sus propias filas que implica convocar elecciones y renunciar a la DUI”. Ayer la desconfianza hizo que se perdiera una oportunidad. Hoy aún hay tiempo para salvar la desconfianza y construir otra. “la gravedad del momento obliga a exigir sentido de Estado”. Cataluña no quiere ni la DUI ni el 155. Entramos en tiempo de descuento.

EL PERIÓDICO 18 . Editorial

LA ÚLTIMA FARSA DE PUIGDEMONT

Los dirigentes de la Generalitat “dieron ayer una vuelta de tuerca más al insufrible proceso al que están sometiendo al conjunto de la sociedad catalana y española”. La estrategia es llevar al límite al Estado y a los ciudadanos. Puigdemont tuvo la oportunidad de convocar elecciones autonómicas y poder desbloquear una situación que está dañando nuestro prestigio democrático. Ayer se evidenció el conflicto, la división y la lucha descarnada por el poder de la Generalitat. El 155 “no es una medida excepcional, sino necesaria”. El Parlament “puede hoy levantar la suspensión de la declaración de independencia del pasado día 10 y así cumplir un guión que no lleva a ninguna parte”. El independentismo entra en un callejón sin salida, “pero hay que evitar que arrastre a toda Cataluña”.

LA RAZÓN 3. Editorial

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