Prensa nacional: Cataluña marca la tensión política

LA HORA DEL GOBIERNO

“El plan insurreccional de los independentistas avanza a todo ritmo siguiendo una hoja de ruta marcada hace tiempo sin que del lado del Gobierno se plantee iniciativa alguna para frenarlo”. Tras la apelación del rey Felipe VI a la responsabilidad de los legítimos poderes del Estado para asegurar el orden constitucional, “corresponde ahora al Gobierno, pero también a la oposición, la elaboración de un plan que ofrezca un camino para la restauración del Estado de derecho que devuelva el sosiego a la sociedad catalana y española en su conjunto”. Rajoy “no puede seguir de perfil cuatro días después de la jornada del 1 de octubre y a cuatro días de la fecha señalada para la declaración de independencia”. Y el PSOE “no puede seguir en la contradicción constante, diciendo apoyar por un lado el orden constitucional mientras defiende un diálogo inconcreto y sin condiciones previas con quienes instigan la insurrección y promueve, al mismo tiempo, una incomprensible y torpe reprobación de la vicepresidenta del Gobierno”. La prioridad es solo una en estos días y así deberían entenderlo todos los parlamentarios: restablecer el orden constitucional y solo desde esa restauración trabajar para reformarlo. 24 horas después del discurso del Rey, Puigdemont compareció para redoblar su desafío al Estado. “Envalentonado en las formas y en el contenido, dirigió un mensaje en el que , como si ya fuera el jefe de un Estado en ciernes, y pretendiendo hablar en nombre de todo el pueblo catalán, increpó a Felipe VI y le acusó de haber decepcionado a los catalanes. “Detrás del señuelo del diálogo que ofreció, Puigdemont confirmó que no se moverá un milímetro de su hoja de ruta independentista”. Su guion está escrito. “Es hora de que el Gobierno, apoyado por el PSOE y Ciudadanos, diseñen, exhiban y pongan en práctica su plan”.

EL PAÍS 12. Editorial

INTOLERABLE DESAFÍO DE PUIGDEMONT AL REY Y A ESPAÑA

La alocución de ayer de Puigdemont, quien con sus “políticas del odio, la exclusión y la intolerancia” ha fracturado la sociedad catalana y ha conducido al país a una crisis política, social e institucional sin precedentes, “supone un inadmisible insulto al Rey y a todos los españoles”. “Su desvergüenza llegó a tal extremo de apelar a la Constitución para atacar al Jefe del Estado”. “Lo que no puede ni debe tolerar el Gobierno es que se impongan tutelas exteriores a España, porque el objetivo de los independentistas, como en su día fue el de ETA, es internacionalizar un conflicto que sólo han provocado ellos”. Ni aceptar que Puigdemont “se convierta en interlocutor válido para buscar una solución negociada a la situación. No tiene legitimidad para dialogar. Es simplemente un golpista”. Ante este descaro “es desalentador comprobar cómo la acción aislada de algunos jueces contrasta con la inexplicable parálisis gubernamental”. El Gobierno “no es capaz de retomar la iniciativa política”. La revolución sigue su curso en las calles y en las instituciones “y urge intervenir las principales competencias de la autonomía catalana” antes de que Puigdemont, alentado por la CUP, declare unilateralmente la independencia el lunes.

EL MUNDO 3. Editorial

EL PSOE ELUDE SU OBLIGACIÓN DE ESTADO

La reacción del PSOE en la crisis catalana “es inexplicable”. “En estos momentos en los que la desolación está mermando anímicamente a muchos millones de españoles, no ya con el golpe separatista sino también con una falta de liderazgo en el Estado que solo el Rey ha conseguido evitar, el PSOE no puede permanecer ausente ni un solo minuto más”. “Basta de ambigüedad táctica, basta de pócimas milagrosas para fomentar un diálogo que el independentismo desprecia con su rebeldía, basta de equilibrismos ridículos con la sedición”. “Es lamentable el abandono moral al que Sánchez está abocando al Gobierno de la nación cuando este se ha visto impelido por el propio jefe del Estado a encabezar la defensa que las instituciones deben hacer de la Constitución”. El PSOE “no solo está incurriendo en una calculada ambigüedad tacticista”, también desatiende sus obligaciones de partido de Estado y pone en riesgo la credibilidad de unas siglas con casi 140 años de historia en la defensa de España. El PSOE “está secuestrado por el PSC más errático de la historia” cuando algo tan elemental como la defensa de la unidad de España “se convierte en un incómodo argumento para cosechar votos”. Es “no entender en absoluto el alcance de la violenta agresión a la que la Generalitat está sometiendo a España”. Al PSOE “le faltan sensatez, sensibilidad y aplomo”. Sánchez “debe expresarse públicamente con claridad porque no es momento de dudas, pero sigue suscitándolas irresponsablemente”. Anoche, Carles Puigdemont se reafirmó en la virulencia de su desafío y su catálogo de delitos crece “sin que el Estado haya conseguido incomprensiblemente despojarle de sus funciones ejecutivas”.

ABC 4. Editorial

LA DUI SERÍA UN TREMENDO ERROR

La proclamación de la Declaración Unilateral de Independencia “sería un tremendo error, que acarrearía efectos potencialmente desastrosos” para Cataluña, con efectos económicos y sociales “que han sido sistemática e irresponsablemente ocultados o minimizados por el soberanismo”. Podría propiciar la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que representaría para Cataluña un enorme retroceso en términos de autogobierno y significaría el suicidio para sus principales impulsores y para una parte considerable de la clase política catalana. “El camino adecuado para resolver los problemas de encaje de Cataluña en España no pasa por la DUI” que “podría representar a la hora de la verdad el inicio de un periodo oscuro para Cataluña”. “Insistimos en la urgencia de entrar en una fase en la que la negociación se anticipe a cualquier medida drástica”. “Ante las acciones de fuerza o de mano dura que proponen las dos partes enfrentadas, hay una sociedad que desea y exige una solución negociada del conflicto”, a la que los políticos, tanto los del Govern como los del Gobierno, se deben.

LA VANGUARDIA 1,30. Editorial

POR CATALUÑA, ELECCIONES

La estabilidad y la convivencia de Cataluña “están hoy seriamente amenazadas”. “No cabe resignarse ante la creciente tensión social y política; urge buscar alternativas respetuosas con la ley y la voluntad de los catalanes”. Solo unas inmediatas elecciones pueden evitar la catástrofe, salvaguardar el autogobierno y verificar el verdadero apoyo social del independentismo. “La irresponsable contraposición independentista entre legalidad y legitimidad apenas deja espacio por donde transitar”. El momento “exige liderazgo e iniciativa política”. La Declaración Unilateral de Independencia “es una concesión a la propia afición, dar cuerda a los más convencidos sin reparar en la consecuencias para la convivencia y para el propio autogobierno catalán”. Puigdemont “debe oír las voces de su propio partido, de sectores de Esquerra y de las entidades soberanistas que le piden que supedite cualquier paso en su camino hacia la independencia a una celebración previa de elecciones, convocadas bajo la legalidad española vigente y no bajo la suspendida por el Tribunal Constitucional”. El independentismo “debe volver al tablero del Estado de derecho y comprometerse a proteger los derechos de los catalanes, de todos, y a respetar los estándares democráticos de España y del resto de la UE”. El Gobierno de Rajoy podría modular las iniciativas de su competencia. Igualmente, unas elecciones ordinarias permitirían al Gobierno del PP practicar en Cataluña la política que le reclaman sus socios de la UE.

EL PERIÓDICO 1, 26. Editorial

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