Trapero ordena a los Mossos cerrar los colegios ocupados sin usar la fuerza

 

El mayor de los Mossos d´Esquadra, Josep Lluis Trapero, dio ayer órdenes para desalojar sin violencia los colegios habilitados como centros de votación a las seis de la mañana del domingo. En una nota interna con las pautas para actuar el 1-O ordena a los agentes no usar la «defensa policial, extensible u otros elementos similares» ante casos de «desobediencia pasiva».

A cada centro de votación acudirá una patrulla uniformada, que deberá identificar a las personas que se encuentren dentro, requisar ordenadores, urnas y papeletas y cerrar el colegio o local. «El uso de la fuerza, ante conductas de desobediencia pasiva, no podrá ir más allá del acompañamiento de personas hacia el exterior del centro» o «para permitir abrir un pasillo» para que la policía pueda entrar, indica el protocolo. Los agentes autonómicos intentarán mediar y, en caso necesario, pedirán apoyo a la Guardia Civil y a la Policía Nacional.

Desde las dos de la tarde de ayer, los Mossos empezaron a visitar los puntos de votación para comprobar si en ellos se desarrolla «alguna actividad relacionada con la preparación de la celebración del referéndum».

Según reflejan varios medios de comunicación, cientos de activistas, militantes independentistas y familias con niños ocupan desde ayer decenas de centros designados como colegios electorales con el objetivo de impedir que la policía los cierre.

Ayer las consejeras de Enseñanza, Clara Ponsatí, y Trabajo, Dolors Bassa, asumieron las funciones de los directores de colegios y centros cívicos para eximirles de cualquier responsabilidad y garantizar su apertura el domingo. El Ministerio de Educación advirtió de que la resolución de Ponsatí no es válida y que los directores son responsables de lo que pase en sus centros.

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