Comienza el otoño

 

El otoño de 2017 comenzó ayer a las 22.02, hora oficial peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional Ministerio de Fomento). Esta estación durará 89 días y 20 horas, y terminará el 21 de diciembre con el comienzo del invierno.

El inicio astronómico de las estaciones viene dado, por convenio, como el instante en que la Tierra pasa por una determinada posición de su órbita alrededor del Sol. En el caso del otoño, esta posición es desde la que el centro del Sol, visto desde la Tierra, cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el sur. Cuando esto sucede, la duración del día y la noche prácticamente coinciden, y por eso, a esta circunstancia se la llama también equinoccio de otoño. En este instante en el hemisferio sur se inicia la primavera.

Fechas posibles de inicio del otoño. El equinoccio de otoño puede darse, a lo sumo, en cuatro fechas distintas (del 21 al 24 de setiembre). A lo largo del siglo XXI el otoño se iniciará en los días 22 y 23 de setiembre (fecha oficial española), siendo su inicio más tempranero el del año 2096 y el inicio más tardío el de 2003. Las variaciones de un año a otro son debidas al modo en que encaja la secuencia de años según el calendario (unos son bisiestos, otros no) con la duración de cada órbita de la Tierra alrededor del Sol (duración conocida como año trópico).

 

ACORTAMIENTO DE LOS DÍAS

 

Esta es la época del año en que la longitud del día se acorta más rápidamente. El Sol sale por las mañanas cada día un poco más tarde que el día anterior y por la tarde se pone antes, siendo el acortamiento del día especialmente apreciable por las tardes. En definitiva, al inicio del otoño el tiempo en que el Sol está por encima del horizonte se reduce en casi tres minutos cada día a las latitudes de la península.

Actividad solar. La actividad del Sol se caracteriza por la presencia en su superficie de manchas, fulguraciones y protuberancias, y en la Tierra, se aprecia en alteraciones en la propagación de las ondas de radio y en una mayor presencia de auroras polares. Esta actividad sigue un periodo de aproximadamente 11 años, y está asociada al ciclo magnético del Sol. Actualmente nos encontramos en el ciclo solar número 24 que comenzó en diciembre de 2008 y alcanzó su máximo durante la primavera del año 2014. Según las estimaciones realizadas por NOAA y Space Weather Prediction Center, durante el otoño el número de manchas solares seguirá decreciendo alcanzando valores entre 9 y 32.

 

FENÓMENOS ASTRONÓMICOS

 

En toda época del año hay algún fenómeno astronómico de interés, predicho (como son los eclipses) o no (como los cometas nuevos). Suele ser preferible realizar las observaciones en fechas cercanas a la luna nueva (19 octubre, 18 de noviembre y 18 de diciembre), salvo cuando se pretende observar la propia Luna.

Luna llena. La primera luna llena del otoño se dará el 5 de octubre, dándose las siguientes 29 o 30 días después. En este otoño se darán otras dos lunas llenas: 4 de noviembre y 3 de diciembre.

Visibilidad de los planetas. Al amanecer serán visibles Marte, Venus hasta diciembre y Júpiter desde noviembre, mientras que en el cielo vespertino serán visibles Júpiter hasta mediados de octubre y Saturno hasta primeros de diciembre.

 

LLUVIAS DE METEOROS

 

Si no se dispone de ningún telescopio, se pueden observar las lluvias de meteoros que se producen ocasionalmente. La primera lluvia de meteoros importante del otoño es la de las Dracónidas, cuyo máximo se da hacia el 8 de octubre. Otra lluvia de meteoros popular en otoño es la de de las Leónidas, que se da alrededor del 17 de noviembre y que ocasionalmente llega a ser muy intensa. La lluvia más intensa suele ser la de las Gemínidas, cuyo máximo ritmo se da alrededor del 13 de diciembre.

Constelaciones. En cuanto a las agrupaciones ficticias de estrellas conocidas como constelaciones, alrededor de la estrella Polar se verán a lo largo de la noche el Cisne, Casiopea, la Osa Menor y la Jirafa. Las constelaciones eclípticas visibles en este periodo van de Capricornio a Virgo. Por encima de la eclíptica destacarán Pegaso y Andrómeda; por debajo, la Ballena y Orión, así como las estrellas Sirio y Proción.

Observaciones con prismáticos o pequeños telescopios. Con grandes prismáticos o un pequeño telescopio, dotados de un filtro lunar adecuado, se puede observar el relieve de la Luna. Para tener una buena visión de él conviene ir observándolo noche tras noche mientras va creciendo la iluminación de la Luna, pues así se ven aparecer nuevos accidentes orográficos. Cuando la noche es más oscura por haber luna nueva, se puede intentar ver la galaxia de Andrómeda, nebulosas de emisión, como la de Orión, o el cúmulo de estrellas de las Pléyades. Con prismáticos también se pueden ver las lunas más brillantes de Júpiter (cuando es visible) y se puede hacer un recorrido por la franja estrellada que constituye la Vía Láctea.

 

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