La prensa editorializa: la suerte esta echada

 

LAS MENTIRAS DE PUIGDEMONT

«Tras conocerse los registros y detenciones efectuados ayer por la Guardia Civil en diversas dependencias de la Generalitat, su presidente, Carles Puigdemont, formuló una serie de afirmaciones falsas». «Creemos fundamental que en una democracia las autoridades públicas no puedan mentir impunemente a la ciudadanía». «Es falso» que el Gobierno de la Generalitat haya sido ‘objeto de una agresión coordinada por el Ministerio del Interior’, ya que actuó «por indicación del juez de instrucción, en calidad de policía judicial». «Es falso que se pretenda ‘suspender la actividad del Gobierno’ catalán, pues «solo se ha intervenido sobre las actividades relacionadas con la organización el referéndum secesionista». «Es falso» que la ‘agresión carece de amparo legal’, y ‘suspende el autogobierno’, ya que «se realiza al amparo del poder judicial y cuenta con el respaldo del Constitucional». «No se ha empleado el artículo 155». «Los ‘registros indiscriminados’ y ‘el cierre y bloqueo de páginas web’ no constituyen un ‘asedio a la democracia’, pues los registros fueron individualizados y dentro de la operación judicial». Dice Puigdemont que ‘el Gobierno ha sobrepasado la línea roja que le separaba de los regímenes autoritarios’, cuando «el caso es el contrario: es Puigdemont el que está saltándose la ley». Dice que ‘los ciudadanos están convocados el 1-0 para defender la democracia’, lo cual «es falso, porque la convocatoria es para culminar el proyecto de derogación de la Constitución». «La presunción de que ‘los catalanes no deciden su futuro es falsa, pues han participado en 35 elecciones plenamente democráticas desde 1977». «La única afirmación de Puigdemont que es cierta es cuando dice que ‘lo que está viviendo Cataluña no lo está viviendo ningún Estado de la UE'».

EL PAÍS 16. Editorial

LA LEY PREVALECERÁ

«La democracia española atraviesa su momento más crítico desde su restauración en 1978. La insólita agresión al orden constitucional que sostiene la Generalitat de Cataluña justifica sobradamente la respuesta que el Estado está desplegando con medida proporcionalidad pero con toda firmeza». «Los tres poderes del Estado han de salir al paso de los enemigos de la democracia representativa y de la Constitución». «La operación de desmantelamiento del referéndum ilegal que se produjo ayer marca un punto de inflexión que todo demócrata contempla con alivio y esperanza». «Se trata del restablecimiento de los derechos y las libertades de todos los españoles. Y en primer lugar de los catalanes, cuyas instituciones han sido usurpadas por un proyecto separatista». «El intento de desbordar el marco legal y de laminar a la oposición no puede quedar impune». «Si la celebración del 1-0 viene a sumarse a anteriores incumplimientos de la Generalitat, se destaparía el efecto dominó del desmembramiento autonómico. Y eso no va a ocurrir. La ley prevalecerá». «Como era de esperar, la operación policial de ayer fue recibida con la habitual mezcla de desobediencia, demagogia y desprecio». «Ada Colau y Pablo Iglesias están culpando a la democracia de defenderse y no al golpismo de agredirla». «Es la hora del Estado y de la unidad de los «partidos». Se habla mucho del escenario que se abrirá a partir del 1-0″. «La necesidad de hacer política no ha de significar el retorno a la componenda al precio de la gobernabilidad».

EL MUNDO 1, 3. Editorial

EL ESTADO SE IMPONE

«No había alternativa y el independentismo era plenamente consciente de lo que iba a ocurrir porque estaba avisado. La advertencia de que el Estado no iba a permitir la voladura de España era nítida». «El desmontaje estructural del referéndum ilegal era una necesidad democrática y una exigencia legal frente a los ejercicios de sedición diseñados por la Generalitat». «Las detenciones de altos cargos del Gobierno catalán fueron la respuesta proporcionada e imprescindible de un auténtico Estado de Derecho frente a quienes han conjurado para aniquilarlo». «Ni el Ejecutivo ni la Justicia podían dar una imagen de indolencia frente a tanto abuso». «El Estado de Derecho no tenía otra opción, y la respuesta de Puigdemont solo refleja la demencial deriva en la que se ha instalado». «Ni en Cataluña se ha suspendido el autogobierno, ni existe de facto un estado de excepción, ni lo ocurrido responde a un régimen represivo». «Si de algo debe lamentarse el Estado es de haber tardado en hacerse presente con dignidad en Cataluña». «Se trata de una situación de excepcional gravedad no vivida desde el 23-F y cualquier chispa ajena a la razón puede agitar la violencia». «Exigir a los catalanes que se echen a la calle e impidan la labor de jueces, fiscales y policías es la muestra más enervante de un victimismo elevado a la enésima potencia para perseverar en su fobia a España». «Sublimar las llamadas al diálogo cuando ni un solo independentista quiere dialogar sobre nada es mentir a la opinión pública». «La prioridad es preservar el orden constitucional». «El PSOE apoya al Gobierno, pero con una incoherencia tan incomprensible que lo convierte en un partido poco fiable».

ABC 4. Editorial

LLAMAMIENTO A LA SERENIDAD

«La economía de la Generalitat, intervenida». «Más de una docena de altos cargos y funcionarios de la Administración catalana, detenidos por orden del juez. Registros». «La logística del referéndum del 1-O, muy desbaratada. Inmediatas manifestaciones de protesta en el centro de Barcelona». «Tensión, mucha tensión en todos los estratos de la sociedad». «El Gobierno -que dice cumplir con su deber-, en minoría en el Congreso». «El PNV confirma su asistencia a una asamblea parlamentaria favorable al soberanismo». «España en todos los noticiarios del mundo». «Esta grave situación se podía haber evitado. Había caminos para sortearla. «Se podía haber evitado atendiendo al principio de realidad». «Los partidos soberanistas deberían haber admitido que en las elecciones del 2015 el independentismo no superó el 50% de los votos». «El Gobierno español también leyó mal septiembre de 2015». «El fracaso del plebiscito fue interpretado como un desmayo del soberanismo, sin calibrar correctamente la profundidad de la protesta social y política en Cataluña». «Nunca discutiremos que el deber del Gobierno es hacer cumplir la ley». «Ocurre, sin embargo, que la mejor manera de hacer cumplir la ley es propiciar el acuerdo, en caso de conflicto social grave». «Ley y política. Los puentes están rotos. La situación es grave». «La logística del 1-O está prácticamente rota, pero el malestar ciudadano es enorme». «El Estado español y Cataluña se exponen a demasiados riesgos si entramos en un bucle de enfrentamientos». «No es la hora del aventurismo. Queremos manifestar nuestro pleno respeto a las instituciones catalanas, amparadas por la Constitución y el Estatut, y nuestra adhesión al autogobierno». «Y desde esta posición pedir serenidad a todos y la apertura inmediata de un marco de diálogo».

LA VANGUARDIA 1, 32. Editorial

‘EL PERIÓDICO’, CON EL AUTOGOBIERNO

«En estos momentos tan críticos y crispados. Cataluña y el resto de España se hallan, con toda seguridad, ante una encrucijada histórica. Un conflicto político pacientemente sembrado de exageraciones y menosprecios, de provocaciones mutuas y, ante todo, de una ominosa incapacidad de la política para resolver las diferencias mediante la democracia, herramienta de un diálogo amparado por la ley». «El temido choque de trenes estaba cantado desde que el Parlament, en una sesión plenaria de infausto recuerdo, emprendió el rumbo definitivo de colisión al aprobar las leyes de desconexión, aberración jurídica que en la práctica abolía la Carta Magna y el Estatuto en territorio catalán». «Esa fue la espoleta de una reacción en cadena metódicamente diseñada por el Gobierno de Mariano Rajoy». «La detención de altos cargos de la Generalitat ha suscitado indignación más allá del perímetro independentista». «En lógica reciprocidad, la sobreactuación policial ha dado pie a una réplica de la Generalitat igualmente inflamada». «Sostener que el Estado ‘ha suspendido de facto el autogobierno’ constituye una falacia». «Las leyes vigentes no autorizan a Cataluña a sufragar una consulta ilegal ni a escindirse unilateralmente de España. Lo que no es ningún estado de excepción, sino el Estado de derecho». «EL PERIÓDICO mantiene inquebrantable su compromiso con el autogobierno de Cataluña. Y, como altavoz de una gran mayoría de los catalanes, apela a los gobiernos enfrentados a cesar esta escalada de tensión y negociar ya una solución política que preserve la fraternidad y la convivencia».

EL PERIÓDICO 1, 18. Editorial

LA LEY ES LA DEMOCRACIA

«No conviene dejarse confundir por la ficción delirante del separatismo catalán ni, por supuesto, por el juego electoralista y rapaz de la extrema izquierda antisistema, capaz de cualquier acción que suponga desestabilizar al Gobierno y, de paso, el actual sistema democrático». «Detrás del pretendido ‘todo’ contra Mariano Rajoy, comodín de Iglesias y Colau, no hay más que el reconocimiento implícito de un error grave: haberse puesto del lado de los golpistas». «La Ley no es una mera imposición arbitraria, sino que su respeto es la esencia misma de la democracia. Son, pues, golpistas quienes se arrogan una legitimidad que no tienen y tratan de hacer pasar el hecho de votar como sinónimo de democracia». «Ni el Gobierno ha declarado el estado de excepción en Cataluña ni ha suspendido la autonomía. Al contrario, las intervenciones de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, bajo las órdenes del juez, no tienen otra razón de ser que la defensa del Estado de Derecho, de la Constitución y del Estatuto de autonomía». «La reacción de los partidos nacionalistas catalanes, en un ejemplo académico del fenómeno sociológico del victimismo, llama a la estupefacción y solo se entiende desde el cinismo desvergonzado de quien endosa a los demás las consecuencias de sus actos». «A estas alturas, y dado el desarrollo de los acontecimientos, hay que estar muy fugado de la realidad para creer que el Estado va a permitir la celebración del referéndum independentista o la segregación de Cataluña». «Lo que pretenden los separatistas ni es legal ni legítimo».

LA RAZÓN 1, 3. Editorial

El Estado restablece la ley en Cataluña, pero debe negociar y pactar tras el 2-O

«El conflicto político desatado por el Gobierno de la Generalitat en los últimos años y que se ha intensificado con la convocatoria de un referéndum ilegal y la burda aprobación de las normas que lo amparan ha estallado». «El augurio de un choque de trenes se ha cumplido en cuanto el Estado, superando la pasividad practicada en la consulta del 9-N de 2014, ha puesto en marcha la maquinaria judicial y policial para hacer cumplir la Constitución y el Estatuto». «Se han acabado las bromas Los negocios, que parecían vivir al margen de la batalla, han empezado a inquietarse». «Convendría poner ya la vista en el 2 de octubre. Y recomponer un diálogo que hasta ahora no ha existido». «Nunca ha dejado de haber margen para el acuerdo, pero se precisa voluntad».

CINCO DÍAS 3. Editorial

Puigdemont busca la confrontación

«El operativo desplegado ayer por la Guardia Civil contra la celebración del referéndum que llevó a la detención de varios altos cargos del Govern se realizó por orden judicial». «En concreto, por dos denuncias particulares, una de ellas del partido Vox, contra el exsenador de ERC Santi Vidal, por sus declaraciones sobre que el Gobierno poseía de forma ilegal datos fiscales de los catalanes». «Las declaraciones del presidente Mariano Rajoy asegurando que no cederá y pidiendo a la Generalitat que vuelva a la ley son el camino a seguir para evitar que el independentismo siga lastrando la economía y la bolsa».

EL ECONOMISTA 3. Editorial

 

 

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