La prensa analiza la intervención del Estado en la Generalitat

UNA ACERTADA INTERVENCIÓN DE LAS CUENTAS DE LA GENERALITAT

El Gobierno intervino financieramente ayer la comunidad autónoma de Cataluña. «Se trata de una medida excepcional, pero absolutamente legal y que es legítimo que el Ejecutivo emprenda si considera que la Generalitat se salta la legislación también en este campo. Pero también hay que preguntarse si no se debería haber tomado antes». «El Ejecutivo está defendiendo la legalidad que los separatistas pretenden subvertir». Puigdemont «actúa con un absoluto cinismo cuando hace ‘un llamamiento al diálogo'». «¿Quién va sentarse a negociar nada si el punto de partida de la conversación consiste en saltarse la ley? ¿Quién es el intransigente?». «El Gobierno ha dejado pasar demasiado tiempo para contrarrestar las campañas propagandísticas de la Generalitat. Aunque sus mensajes no han calado en los organismos internacionales, algunos medios sí se han hecho eco de sus patrañas. Y cuando los mensajes calan luego es muy complicada la vuelta atrás. España tiene suficiente experiencia con la leyenda negra de la colonización de América».

EL MUNDO 3. Editorial

FRENAR EL GOLPE CONCIERNE AL TC

«Los nacionalistas catalanes han llevado su enfrentamiento con el Estado a un punto de no retorno y el Estado está respondiendo». El Consejo de Ministros dirigió un requerimiento a la Generalitat para que siga informando semanalmente sobre el destino de sus fondos. La Fiscalía ha citado a declarar en calidad de investigados a varios alcaldes secesionistas. El TSJC ha admitido a trámite las primeras querellas y diversos juzgados en otros puntos del país están evitando la apología del referéndum del 1-O. «Por eso, también es la hora del TC en este momento crítico». El TC está reaccionando «con rapidez y unanimidad» en todas sus resoluciones contra el proceso separatista», «pero nadie puede decir que su responsabilidad esté agotada». Numerosos autoridades de la Generalitat están incumpliendo la paralización del referéndum y el TC las debe suspender, «sea o no del agrado de sus magistrados la ley que prevé esta medida». «Los jueces no aplican las leyes en función de sus gustos, sino del mandato de las propias leyes».

ABC 4. Editorial

EL ESTADO HACE LO QUE DEBE AL INTERVENIR CATALUÑA

«El Ejecutivo aplicó la Ley de Estabilidad Presupuestaria en respuesta a la excepcionalidad que supone una administración rebelde que pisotea la Ley y pone en peligro a la ciudadanía y sus necesidades. Es, pues, una decisión que intenta reconducir los desmanes de gobernantes irresponsables, pero sobre todo que manda un mensaje de tranquilidad y confianza a los catalanes, que ya saben que sus servicios principales están sostenidos directamente por el Estado, por España».

LA RAZÓN 3. Editorial

UNA INTERVENCIÓN FORZADA POR EL DESPRECIO DE CATALUÑA A LA LEGALIDAD

La intervención de las finanzas catalanas «no es un plato ni agradable ni beneficioso para nadie». «El Gobierno podía haber utilizado mucho antes todos los recursos del Estado para cortar el grifo de la financiación autonómica y forzar el pulso con Cataluña en un ejercicio de prudencia y responsabilidad, no lo ha hecho hasta verse obligado a defender in extremis una legalidad que el Ejecutivo catalán ha decidido ignorar en esta insensata y desquiciada huida hacia delante».

CINCO DÍAS 3. Editorial

La financiación del 1-O, cercada

«La espiral de desobediencia en la que el Ejecutivo de Puigdemont se ha sumergido hace muy posible que vuelva a declararse en rebeldía. Ante este nuevo acto de insumisión, el Gobierno está a la altura del desafío, al prepararse para dar un paso más, y poner bajo su supervisión el gasto de la Generalitat en su totalidad. Cercar toda posibilidad de financiación del 1-O es la forma más eficiente de evitar que la consulta ilegal se produzca».

EL ECONOMISTA 3. Editorial

ENGAÑO DE COLAU

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, «se apunta al referéndum que su gente rechazaba ayer» y «lo hace por la puerta trasera. Rompe el compromiso de su partido. Viola el deseo de la mayoría cualificada de sus electores. Tras un pacto fraudulento con el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, para cederle a él la gestión de los locales municipales sorteando su responsabilidad penal personal, que al parecer asumirá en solitario el Govern. Antepone su seguridad personal. ¿Es esta la valerosa Colau que remaba a contracorriente?». «Colau coqueteaba políticamente con los secesionistas, aparentando que protegía a un tiempo el derecho a votar y a sus funcionarios. Y sus gentes de confianza se desentendían de su responsabilidad apelando a las bases. Hicieron esto en una consulta que de tan torticera llega a estafa». «Este triste montaje sirve para que Colau tire la piedra de su protagonismo mientras esconde la mano. Una piedra contra su tejado de credibilidad y el de su partido»

EL PAÍS 10. Editorial

LA ALCALDESA COLAU Y EL 1-O

«Posiblemente, muchos de los votantes de Barcelona en Comú no acaban de entender la posición de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ante el referéndum convocado por la Generalitat para el 1 de octubre y suspendido por el Tribunal Constitucional. Posiblemente, otros muchos no hubieran entendido que hiciera otra cosa. Es evidente que en este asunto el mundo de Colau reúne sensibilidades diferentes, cuando no contrapuestas». La postura que ha adoptado no es clara, «pero posiblemente es la única que le permite no poner en peligro a mitad de legislatura su proyecto político, centrado en la emergencia social y en el ámbito local. Los adversarios políticos de Colau intentarán afearle esta actitud». «Colau corre el riesgo de que su propio mundo no entienda la complejidad de su posición en un momento de trincheras infranqueables. Pero quienes piensen así también deberían valorar que su alineamento exclusivamente con uno de los litigantes pudiera tener como consecuencia el fracaso de un proyecto nacido para luchar contra las desigualdades y contra los privilegios».

EL PERIÓDICO 10. Editorial

LA PIRUETA INVEROSÍMIL DE COLAU

Con la actuación de Ada Colau ante el 1-O «nos hallamos ante un mero ejercicio de cálculo político, que trabaja con un calendario mucho más dilatado que el que pueden permitirse los promotores del golpe antidemocrático en Cataluña». «Está por ver que esa pirueta inverosímil proporcione los réditos que busca». «Lo que vemos no es más que la proyección de una ambición política desmesurada, que pasa por encima de cualquier otra consideración». «A nadie le puede extrañar que la alcaldesa de Barcelona figure junto a Carles Puigdemont y Carme Forcadell entre los firmantes de la oferta de negociación del referéndum que ayer hicieron llegar al Gobierno». «Si algo podía firmar Ada Colau era ese texto artero. Es de esperar que la mayoría de la sociedad catalana no se dejará embaucar por este tipo de maniobras. En esta coyuntura se puede ser independentista o no. Lo que no se puede ser es nada».

LA RAZÓN 3. Editorial

No habrá otro 9N en Cataluña (LA RAZÓN 3. Suelto) «La fuerza de la democracia española se impondrá sobre quienes pretenden destruirla».

La bipolaridad de Puigdemont (LA RAZÓN 3. Suelto) Puigdemont no reconoce la autoridad de la Justicia española, pero recusó a los tres jueces del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que acordaron investigarle por el 1-O y a la instructora del caso.

Carmena nunca defrauda (LA RAZÓN 3. Suelto) El acto a favor del 1-O pretende celebrarse en el teatro donde una compañía de títeres representó una obra contra la dignidad de la Justicia.

La hora de la determinación (EL PAÍS 12. César Luena) «El día 2 de octubre se abre el tiempo político de una nueva oportunidad para todos».

El silencio y la mentira (EL PAÍS 14. Antonio Elorza) «En un atraco político mal puede dialogarse con quien ya ha sacado el revólver».

Cautivos y equidistantes (EL MUNDO 14. Cayetana Álvarez de Toledo) «Si hay algo que cierta izquierda no va a perdonar nunca a Puigdemont y Junqueras es que la hayan obligado a luchar de la mano del Partido Popular».

Pescadores de agua turbia (ABC 13. Ignacio Camacho)

AMENAZA TERRORISTA PERMANENTE

El atentado registrado ayer en el metro de Londres es «un nuevo y triste recordatorio de que la amenaza terrorista es permanente, y que todas las sociedades democráticas deben estar alerta». «l Gobierno de Theresa May actuó «con mucha cautela a la hora primero de calificar la explosión como acto terrorista y a continuación de atribuir responsabilidades mientras policías e investigadores trabajaban sobre el terreno. «Contrasta esta actitud seria y sensata con la inmediatez con la que el presidente de EEUU, Donald Trump, aprovechó el atentado para vender, de nuevo vía Twitter, su política fronteriza, cuestionada por racista».

EL PAÍS 10. Editorial

EL YIHADISMO VUELVE A ATACAR REINO UNIDO

El atentado de Londres demuestra que los yihadistas «siguen buscando fórmulas para hacer el mayor daño posible y para ello recurrieron a un método que no habían empleado desde 2005: el uso de explosivos en el transporte público». «El Brexit puede tener serias implicaciones en materia de seguridad, puesto que está demostrado que la lucha antiterrorista sólo es efectiva si se coordina la acción de los cuerpos y fuerzas de seguridad de los países en los que se han instalado redes yihadistas y sus lobos solitarios. «La defensa de la libertad y al democracia debe ser suficiente para mantener -e incluso reforzar- la cooperación policial contra la barbarie terrorista».

EL MUNDO 3. Editorial

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