Puigdemont abre la campaña del 1-O pese a las advertencias de ilegalidad

 

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, lideraron ayer en Tarragona el primer acto de campaña por el  en el referéndum del 1-O, pese a que la consulta está suspendida por el Constitucional y a que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha ordenado la paralización de todos los preparativos. El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, transmitió a los responsables de los teatros y locales donde está previsto realizar actos electorales el auto del Constitucional. Antes del mitin de Tarragona, el subdelegado del Gobierno en esta ciudad, Jordi Sierra, advirtió a los propietarios del recinto de que podían incurrir en un delito. Los discursos de todos los participantes en el mitin tuvieron un mensaje claro y unitario: «Votaremos».

En este sentido, Puigdemont hizo un llamamiento a votar en el referéndum del 1-O para «poner luz a una oscuridad» y convencer a «los que dudan». El presidente de la Generalitat, que destacó la «unidad» con la que el independentismo llega al 1-O, enumeró todos los intentos del Estado de frenar el referéndum, pero dijo que no serán suficientes y proclamó: «Claro que votaremos». También Junqueras aludió a las «amenazas» del Estado y a la fortaleza del independentismo. Asimismo, consideró «importantísimo» movilizar al votante del no.

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