El portaviones “Príncipe de Asturias” retirado de Ferrol para su desguace

 

El portaviones “Principe de Asturias” abandonó a primera hora de esta mañana el muelle de Navantia en Ferrol, donde estaba amarrado desde hace seis años para ser remolado a Turquía para su desguace.

Las maniobras iniciales fueron realizadas inicialmente por cuatro remolcadores que trasladaron el barco al exterior de la ría para desde allí amarrarlo al que será su porteador hasta el puerto turco de Aliaga, un remolcador de la empresa vasca Ibaizábal. La ruta hacía su fín será de algo más de dos semanas.

BUQUE INSIGNIA DE LA FLOTA

 

El Príncipe de Asturias (R-11) fue un portaviones para aviones STOVL (Short Take-Off and Vertical Landing, «despegue corto y aterrizaje vertical») de la Armada Española, buque insignia de la Flota. Junto a sus fragatas de escolta, formaba el Grupo de Proyección de la Flota. Fue botado en 1982, le fue entregada la bandera de combate en 1989 y fue dado de baja en 2013. En sus 24 años de servicio participó en varios despliegues navales internacionales, en particular durante la primera Guerra del Golfo de 1991, aunque no llegó a entrar en combate

El diseño de este navío se llevó a cabo, cuando la armada de los Estados Unidos abandonó el proyecto del SCS y la Armada española compró sus planos  y encargó a los astilleros públicos Bazán el desarrollo y la posterior construcción de esta nave.

 

Construido mayoritariamente en acero de alta resistencia en el casco y en la superestructura, empleándose también materiales más ligeros, sobre todo para la construcción de los interiores. Este navío ha demostrado un excepcional comportamiento en la mar, no sobrepasándose los 2º de escora navegando con fuerte marejada, gracias a sus dos pares de aletas estabilizadoras. También dispone de un alto grado de supervivencia y resistencia al choque, gracias a un muro cortafuegos en el hangar y a sistemas autónomos de extinción de incendios. La superficie de la cubierta de vuelo, presenta como singularidad muy significativa, una marca asimétrica con respecto al casco, estando desplazada hacia la banda de babor.

El Príncipe de Asturias, con sus casi 200 m de eslora, sus 24,3 m de manga, con un calado de 9,4 m y sus 17 200 toneladas a plena carga era el mayor barco de la Armada española hasta la entrada en servicio del Juan Carlos I.

Tiene un tipo de propulsión COGAG (Combined Gas And Gas), proporcionado por dos turbinas de gas LM2500 de procedencia norteamericana, de origen aeronáutico y adaptadas para ser utilizadas en buques, estas generan 34,6 MW por unidad (46 400 CV), propulsando una única hélice de cinco palas y de paso variable. La velocidad máxima sostenida es de 26 nudos, y la autonomía es de 6500 millas náuticas a una velocidad de crucero de 20 nudos. El Príncipe de Asturias cuenta además con dos motores eléctricos auxiliares (UPA) de 1600 CV y cinco nudos de velocidad máxima, son de tipo retráctil y disponen de 360º de giro, que facilitan la maniobra y garantizan el regreso del buque en el caso de que la propulsión principal dejase de funcionar.

En un portaviones, su principal sistema de defensa son sus aviones, aunque este navío también dispone de 4 montajes multitubo Meroka 2A para la defensa antimisil, situados uno a cada banda al inicio del skijump y dos a popa. Cada montaje multitubo Meroka, consta de 12 tubos Oerlikon de 20 mm, montados en dos filas superpuestas, con una cadencia de tiro de 9000 disparos por minuto. Dispone de electrónica norteamericana.

Puede transportar hasta un máximo de 811 personas, incluida la tripulación del propio barco, el personal de vuelo y el Estado Mayor. El buque también admite una pequeña unidad de Infantería de Marina. La dotación se reparte en camaretas independientes de 2, 4, 8 y 12 literas con servicios adheridos y locales de descanso repartidos por la zona de habitabilidad y teniendo entre otras comodidades, aire acondicionado.

El portaviones fue construido en Ferrol por la Empresa Nacional Bazán (ahora Navantia) partiendo de un diseño inicial realizado en Estados Unidos, llamado SCS (Sea Control Ship/Buque de control marítimo). Se trataba de un diseño de un portaviones pequeño y que se pensaba construir en grandes series para ser utilizado como escolta de convoyes en el Atlántico, liberando así a las grandes unidades de estos cometidos. Fue ultimado en 1977, sin embargo, los planos y especificaciones entregados no correspondían exactamente con las necesidades españolas, y la Empresa Nacional Bazán realizó numerosos cambios y mejoras.

 

 

 


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