El imán de Ripoll falleció en la explosión de la casa de Alcanar

Las pruebas de ADN confirmaron que el imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty, murió en la explosión de la casa de Alcanar. Tenía una orden de expulsión de España que tenía que haber cumplido a su salida de prisión, en abril de 2014, pero un juez la dejó sin efecto en 2015 al recurrirla el imán por protección de derechos internacionales.

Según la última línea de investigación, Es Satty era sospechoso de ser el líder de la célula terrorista y de haber adoctrinado y radicalizado a sus jóvenes miembros, todos residentes en la localidad de Ripoll, donde ejercía como imán desde 2015. A principios de julio comunicó a sus fieles que había decidido dejar de ejercer como imán y regresaba a Marruecos. Algunos medios revelan que el imán de Ripoll, que viajó a Bélgica y estuvo en la cárcel de Castellón, actuaba como captador del Estado Islámico, y que la célula que él dirigía recibió la orden para atentar desde Siria.

Según fuentes de la investigación, los terroristas llevaban trabajando ocho meses en la fabricación de explosivos en la casa de Alcanar (Tarragona), que accidentalmente voló por los aires el miércoles, frustrando sus planes. Se cree que pretendían perpetrar una masacre aún mayor en un recinto cerrado de la capital catalana, como la catedral de la Sagrada Familia, según algunas fuentes.


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