La prensa reflexiona: días de luto y terror

LOS GESTOS DE UNIDAD DEBEN CONVERTIRSE EN VERDADERA COLABORACIÓN Y EFICACIA

La “enorme” dimensión del plan que manejaban los terroristas y la complicidad que demuestra “sitúa a la sociedad y a las autoridades de todos los niveles involucrados ante un desafío mayor y exige a todos estar a la altura sin vacilación y sin escatimar ningún esfuerzo material, humano e institucional para abordarlo con la máxima eficacia y coordinación. Son dos los planos que conviven ante este reto con igual necesidad de exigencia, el policial y el político”. “En el plano policial, los Mossos d’Esquadra, la Guardia Civil y todos los cuerpos de seguridad se enfrentan a una prueba de esfuerzo de la que tiene que resultar una actuación eficaz y coordinada en la que todos sumen y nadie reste”. “En el plano político, la unidad demostrada en la concentración de plaza de Catalunya con la presencia conjunta del Rey, del presidente del Gobierno y el de la Generalitat, junto a otras autoridades y centenaras de ciudadanos es exactamente la imagen que necesita el país y solo habría sido mejorable si se hubiera producido la víspera. Rajoy pudo haber hablado antes y llegado antes. Y la comparecencia con Puigdemont también tuvo que producirse antes, mucho antes. Igualmente se hubiera agradecido la presencia del Rey en el día del atentado”. Las autoridades han podido comprobar “cómo la sociedad civil da un ejemplo de madurez y solidaridad”. “El valor de ese potencial solidario, de esa sociedad abierta y despierta capaz de movilizarse y de aunarse bajo el grito de ‘no tinc por’ (no tengo miedo) es el mejor activo con el que cuentan los políticos, que si bien tienen en contra el terrorismo islamista también tienen a favor una ciudadanía lista para ser ejemplar”.

EL PAÍS 10. Editorial

DÍAS DE LUTO, MOMENTOS DE REFLEXIÓN

En el día posterior al atentado de Barcelona “la imagen de unidad de toda la clase política tuvo sin duda algo de balsámico. Era imprescindible, y así ocurrió, que acudieran juntos a la concentración de repulsa el Rey, el presidente del Gobierno y el de la Generalitat, escenificando una unión que la ciudadanía reclama”. “Cabe felicitase igualmente por la comparecencia conjunta de Rajoy y Puigdemont”. “No tardó Podemos en arrojar un jarro de agua fría, al volver a rechazar su integración en el Pacto Antiyihadista”. “La guerra que libran los yihadistas exige para su combate absoluta unidad”, y debemos demandar “que no haya ninguna fisura en la actuación de los distintos cuerpos de Seguridad del Estado”. “Por desgracia, sabemos que (…) la política de coordinación entre las diferentes policías difícilmente puede establecerse cuando hay desconfianza y deslealtad creciente al estar embarcada una de ellas en un proceso independentista y en abierto desacato de la Constitución”. “De ahí que no quepa sino rechazar las declaraciones del presidente de la Generalitat, que, con nula sensibilidad, se apresuró a subrayar que ‘los atentados no van a cambiar la hoja de ruta del procés‘”. No hay que olvidar cómo el nacionalismo “ha ido cebando una verdadera bomba al favorecer la llegada de inmigrantes de países musulmanes frente a los de países hispanohablantes, como parte de la estrategia de ruptura de España”. “Nada de ello explica por sí solo un acto de barbarie. Pero los responsables políticos deben reflexionar”.

EL MUNDO 3. Editorial

Lecciones de la seguridad en Barcelona

El hecho de que el Ayuntamiento de Barcelona no siguiera las recomendaciones de Interior de colocar bolardos en vías como Las Ramblas para prevenir atentados “hace que sea inevitable preguntarse si la tragedia podría haberse evitado”. “Lo ocurrido en Barcelona debe servir de llamada de atención a los ayuntamientos para que apliquen sin demora todas las recomendaciones de seguridad”. “Junto a estas medidas, también hay que reforzar la presencia policial”.

EL MUNDO 3. Editorial

La comunidad musulmana debe marcar distancias

“En momentos como el actual se echa de menos una denuncia abierta y sincera de todos aquellos musulmanes que no entienden la religión como una guerra santa y están dispuestos a acatar la legislación, sin excepciones culturales de ningún tipo, como muestra de voluntad de integración social”. “A pesar de los éxitos en la lucha antiterrorista, urge tomar medidas drásticas para disminuir la presencia de extremistas islámicos en nuestro país”.

EL MUNDO 3. Editorial

TODOS LOS RECURSOS CONTRA EL TERROR

“La respuesta social y política a los atentados de Barcelona y Cambrils fue ejemplarmente unitaria”. “La unidad política no debe quedarse limitada al duelo por las víctimas, ni a las condenas reglamentarias de los atentados. La verdadera unidad política frente al terrorismo es la que se traduce en un acuerdo entre los partidos para hablar con sinceridad a la sociedad; y esto quiere decir que el terrorismo islamista, identificado así, sin ambigüedades buenistas, ha declarado a Occidente una guerra muy a largo plazo, ajena por completo a las explicaciones victimistas que defienden sus agencias de propaganda o ciertos sectores de la extrema izquierda europea”. “Además, la unidad política debe plasmarse en el consenso para dar a la lucha antiterrorista el salto cualitativo que exige el nivel de amenaza que sufrimos”. “Las cuentas públicas deben acoger los presupuestos que sean necesarios para aumentar las plantillas de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, y todos los recursos humanos y materiales necesarios para ganar esta guerra al terror”.

Por su parte, el presidente de la Generalitat “ha perdido una ocasión propicia para demostrar que había entendido la gravedad del momento”. Proponer a los ciudadanos, como quiere Puigdemont, que Cataluña se separe del Estado que se ha volcado cuando ha sido atacada por el terrorismo yihadista “es un ejercicio de inoportunidad política y, peor aún, de un grave desorden ético sobre lo que significa el interés general y el bien común. La unidad hace más fuertes a las sociedades. La cooperación entre administraciones y policías protege mejor a los ciudadanos”. “La unidad política no puede seguir siendo una foto efímera de gobernantes y representantes públicos, sino la base que necesita España para impulsar su lucha antiterrorista, con medidas aún más severas que las actuales, entre las que debería contemplarse la presencia de las Fuerzas Armadas como complemento de las fuerzas policiales”.

ABC 4. Editorial

LOS ATENTADOS Y SU POTENCIAL USO POLÍTICO

‘No tic por!’. No tengo miedo. “He ahí una respuesta idónea ante el terror”, porque nos dice que “sus acciones infames no modificarán nuestro modelo de vida”. “Con este propósito, es imprescindible que la sociedad se muestre unida y cohesionada. Ayer tuvimos muestras de que tal cosa es posible. El Rey, el presidente del Gobierno, el presidente de la Generalitat, la alcaldesa de Barcelona y demás autoridades se manifestaron codo a codo a favor de la convivencia y contra el terror. En toda circunstancia política esta es una actitud sensata. Y en la actual, marcada por el enfrentamiento entre los gobiernos central y autonómico, más si cabe”. Ahora bien, “una cosa es el valor político y simbólico de la foto de la reunión de líderes de bandos enfrentados, pero alineados contra el terror, y otra cosa es la realidad. Nos guste o no -y no nos gusta-, parece persistir la tentación de instrumentalizar un hecho tan lamentable como el atentado de la Rambla en beneficio de las propias tesis, en un marco como es el del actual enfrentamiento entre España y Catalunya”.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hizo mucho hincapié en la unidad española. “Es algo lógico, puesto que sólo unidos venceremos al terror. Pero también es verdad que, estando las sensibilidades a flor de piel tras años de desencuentros, hubo quien valoró sus palabras como una cerrada defensa de la unidad de España”. Por su parte, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, dijo que los atentados no cambiarán la hoja de ruta del proceso independentista. “De algún modo, estos mensajes pueden interpretarse como un intento, consciente o no, de leer el atentado en clave política”. “Por muchas que puedan ser la ilusiones depositadas en un proceso, una sacudida como la de los atentados de Barcelona y Cambrils puede tener efectos determinantes en el devenir de la sociedad catalana”. “Los enemigos de Catalunya no están en Madrid, ni los de Madrid en Catalunya, sino entre quienes piensan que el tiempo del diálogo y el acuerdo ha terminado y ha sonado la hora del reproche y del insulto”.

LA VANGUARDIA 30. Editorial

SIN MIEDO, SIN DIVISIONES

La ciudadanía dio ayer “una lección de contención, de serenidad, de rotundidad, de unidad y de tolerancia”. “Las fuerzas policiales siguieron también sin miedo investigando la autoría de los atentados”. “Las fuerzas políticas estuvieron también ayer a la altura de las circunstancias. Dos imágenes son especialmente significativas. La primera, la de Felipe VI, Rajoy, Puigdemont y Colau compartiendo el minuto de silencio con la ciudadanía en la plaza de Catalunya. Y junto a ellos todo el resto de partidos, los de los gobiernos y los de la oposición. La segunda, la del presidente del Gobierno dirigiendo junto al presidentde la Generalitat la reunión del gabinete de crisis en el departamento de Interior. Un encuentro que algunos reclamaban con razón desde la noche del jueves. Sea como fuere, lo que hicieron y lo que dijeron es altamente significativo. Cooperación, colaboración, lealtad no solo entre los cuerpos policiales sino también en los niveles políticos”. “Las fuerzas sociales supieron ayer igualmente evitar las divisiones estériles”. “La respuesta a la discrepancia nunca puede significar la destrucción del otro, ni su eliminación, ni el fomento del odio o el menosprecio. Nada satisface más a los ideólogos del terrorismo que dejar de ser el centro de las críticas para pasar a serlo de los debates a favor de ciertas operaciones de márketing”.

EL PERIÓDICO 22. Editorial

LA UNIDAD NOS FORTALECE ANTE EL TERROR; LA FRACTURA NOS DEBILITA

La imagen de la Plaza Cataluña con el Rey a la cabeza en ese minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils, acompañado del presidente del Gobierno y del de la Generalitat y del resto de los representantes de los partidos políticos e instituciones de Cataluña y España “envió el mensaje de unidad que la sociedad demandaba en circunstancias tan atroces como las sufridas”. Ese “cierre de filas” se sustanció en una reunión del gabinete de crisis con Rajoy y Puigdemont y miembros de las administraciones central, autonómica y local, así como los cuerpos de seguridad para evaluar el alcance de la crisis y sus respuestas. Puigdemont insistió en que los ataques no cambiarán la hoja de ruta del procés. “Su pronunciamiento a favor de un acto contra la legalidad y la convivencia como es el referéndum separatista en horas tan críticas fue inoportuno, pero al menos confirmó que la demandada y querida unidad frente al terror no era el primero de sus planes y en todo caso era una opción relativa”. En plena guerra global contra el yihadismo, “torpedear aquello que nos hace fuertes para alentar lo que nos debilita y nos hace más vulnerables es desleal sobre todo con la gente”. Si comprobara las reacciones de cariño y cercanía desde todos los rincones de España hacia Cataluña tras los atentados “comprendería por qué su propósito segregador es un disparate y un peligro en sí mismo para la libertad, pero también para la seguridad de todos los españoles”.

LA RAZÓN 3. Editorial

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