La dudosa licitud de la Lista Falciani como prueba


El Tribunal Supremo ha decidido, para resolver un proceso de revisión sobre una condena por delito fiscal construida sobre la Lista Falciani, ignorar una declaración del informático Hervé Falciani realizada ante un juez de instrucción en el año 2013, que ha sido secreta hasta hace un año, en la que se admite que, para conseguir los datos del HSBC, necesitó la ayuda de varios países y que su intención era iniciar procesos penales contra los autores de delitos de fraude fiscal, y ha indicado que “lo que diga en cada momento el señor Falciani no vincula el criterio del tribunal sentenciador”, para no dejar sin efecto la regla interpretativa recogida en la Sentencia del Tribunal Supremo de 23 de febrero de este año, que sirvió para considerar la Lista Falciani como prueba valida porque, según se estuvo comentando, el informático solo había robado los datos para conseguir beneficios y no contaba con ayuda de Estado alguno. De ese modo, se esquiva, de manera algo temeraria, un elemento que ha conseguido tambalear una idea que resultó fundamental para considerar como prueba lícita la lista de Hervé Falciani.

La reciente resolución del Tribunal Supremo ha servido para no echar por tierra el amplio trabajo desarrollado durante meses para conseguir determinadas condenas por delitos fiscales cuya comisión solo pudo acreditarse por la Lista Falciani. Sin embargo, el argumento utilizado por el Tribunal Supremo sobre la no vinculación a lo indicado por Hervé Falciani es algo débil.

Se está hablando de una posible vulneración de derechos fundamentales en la obtención de la lista de defraudadores, según lo indicado por Hervé Falciani. Por el artículos 24 de la Constitución Española y por el artículo 11 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, podría haberse determinado la nulidad de las actuaciones procesales realizadas a partir de los datos de la Lista Falciani por la doctrina del fruto del árbol envenenado en la medida en que lo indicado por el informático en su declaración podía ser cierto por carecer de sentido que estuviera mintiendo si su objetivo era colaborar con las autoridades españolas.

El problema para Hacienda es que no se han conseguido grandes éxitos por la información aportada por Hervé Falciani sobre el banco HSBC. La responsabilidad penal de muchos defraudadores se extinguió, conforme al artículo 130 del Código Penal, por la prescripción de las infracciones penales cometidas en determinados casos y, en otros, las condenas no han podido resultar muy contundentes por la conformidad derivada de los acuerdos y por la falta de fortaleza procesal de la Lista Falciani como prueba de cargo.

La buena noticia para la Administración Tributaria es que la ayuda de Hervé Falciani ha servido, como el listado de personas acogidas a la amnistía fiscal, para conocer a aquellos sujetos que tienen medios suficientes para evitar, de manera ilegal, el pago de impuestos que corresponden. De esa manera, se podrá coger a muchos pececillos.

Alejandro de Diego Gómez es secretario de Administración Local

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar