La prensa, hoy: “plurinacionalidad” del PSOE y legitimidad de Maduro

EL PSOE SIGUE DESUNIDO

En la clausura del 13º Congreso del PSOE-A se confirmó que el socialismo está profundamente fracturado, tanto por los choques que provoca el debate sobre el modelo territorial de España, como por el encono insuperable que caracteriza la relación entre Pedro Sánchez y Susana Díaz. La frialdad entre ellos y el cruce de mensajes nada amistosos con los que cada uno pretendía marcar su territorio así lo avalan. Díaz le vino a decir a Sánchez que no piensa mostrar una adhesión inquebrantable a la dirección del partido si ésta colisiona con la lealtad a Andalucía y sus intereses. Es decir, no se va a sumar a experimentos peligrosos como la plurinacionalidad o el país de países, con el que Sánchez pretende contentar al PSC. La batalla entre Sánchez y Díaz va a ser tan larga como letal porque ambos mantienen una idéntica actitud revanchista. Sánchez laminó a los susanistas de su Ejecutiva y Díaz le ha respondido con la misma moneda en la nueva dirección de socialismo andaluz. El PSOE está en un laberinto, enzarzado en un debate territorial que casi nadie entiende y que le puede originar problemas. Sánchez es incapaz de acabar con las trifulcas internas y de fijar un modelo territorial nítido. Y así es muy difícil que vuelva a ser una alternativa de Gobierno real.

EL MUNDO 3. Editorial

LA PLURINACIONALIDAD DIVIDE AL PSOE

Díaz y Sánchez clausuraron el Congreso del PSOE-A con buenas palabras, llamamientos a la unidad y promesas de apoyo mutuo, pero también con alusiones indirectas que reflejan que la división del partido sigue muy viva y que los deseos de entendimiento no son más que una tregua en espera de lo que deparen las próximas elecciones, tanto a la presidenta andaluza como a la secretaria general. La división se centra en el modelo territorial, que ha monopolizado el Congreso. Mientras que Sánchez defiende la plurinacionalidad y España como nación de naciones, Díaz y el socialismo andaluz no aceptan ir un paso más allá de la España federal de la Declaración de Granada. Díaz aseguró que los socialistas “nunca fuimos nacionalistas”; una sentencia que, según los sanchistas desmienten los hechos, ya que toda su política podría calificarse de nacionalismo andaluz. La apuesta plurinacional de Sánchez necesita concreción, desarrollo político y voluntad de llevarla a cabo, pero camina en la buena dirección de perder el miedo a las palabras y a las realidades.

EL PERIÓDICO 6. Editorial

 

EL PSOE COMETE UN ERROR AL INTENTAR DEBILITAR AL TC

En el denodado intento de Pedro Sánchez por demoler el legado de Rajoy, los socialistas pretenden reducir las competencias con las que cuenta el Tribunal Constitucional (TC) para combatir el desafío secesionista El PP aprobó una reforma clave para que el TC pueda imponer sanciones e inhabilitar a altos cargos públicos en caso de que desobedezcan sus sentencias, pero meses después el PSOE aprobó una proposición del PNV para derogarla. Aunque su tramitación ha estado congelada en el Congreso, Sánchez pedirá reactivarla tras el referéndum ilegal del 1-O. El PSOE comete un error al posicionarse con los nacionalistas porque el máximo órgano encargado de interpretar la Constitución debe disponer de todas las herramientas legales a su alcance para hacer cumplir sus resoluciones. El PSOE debería apoyar al PP en su esfuerzo por reforzar al TC frente al desafío soberanista, en vez de intentar dañar al Gobierno con el único fin de ganar votos.

ABC 4. Editorial

EL ‘QUID’ DE LA FINANCIACIÓN AUTONÓMICA ES LA NIVELACIÓN TERRITORIAL

Hay consenso político en que la financiación autonómica tiene que ser revisada para acabar con las dificultades de las comunidades, su excesiva dependencia de las decisiones de la Administración Central y los desajustes notorios en los sistemas de reparto entre las autonomías. La cuestión fundamental en la financiación autonómica es el de la nivelación territorial, es decir el grado de solidaridad interterritorial que debe admitir el sistema. Se trata de que la sociedad española defina cuál es el grado de solidaridad entre territorios que desea y que el Parlamento obre en consecuencia. Pero este tema tiene que partir de una negociación. Pero el debate está agravado por las concesiones financieras al Gobierno vasco a cambio del voto favorable a los Presupuestos. Si el Gobierno actual quiere constituirse en árbitro sería conveniente que abandonara su tendencia a imponer criterios sin explicación y a aplicar normas únicas para situaciones distintas.

EL PAÍS 12. Editorial

MADURO SE DESLEGITIMA A SÍ MISMO

Con la consumación ayer de la farsa electoral de la pretendida asamblea constituyente, Nicolás Maduro ha rebasado por su propio pie el último límite que le separaba de la total ilegalidad. A pesar de la ausencia de votantes y de las manifestaciones de protesta, Maduro se ha puesto a sí mismo en una situación irreversible que le deslegitima para seguir ni un segundo más como presidente de Venezuela. Sólo por la sangre derramada ayer en los lamentables episodios represivos ya merecería ser destituido, juzgado y condenado. A pesar de la represión, la mayoría de los venezolanos han ignorado la convocatoria y prácticamente todos los actores relevantes de la comunidad internacional le han dicho que no era buena idea. Hasta José Luis Rodriguez Zapatero se ha dado de bruces con la realidad, después dela grosera andanada con que ha respondido el tirano a la tímida y sensata petición de mesura que le hacía el expresidente español.

ABC 4. Editorial

URGE UNA REACCIÓN INTERNACIONAL CONTRA MADURO

Lo que se vivió ayer en Venezuela no era más que el trámite leguleyo con el que el régimen socialista bolivariano ha dado muerte a la democracia en Venezuela. Lo de menos son los resultados y el índice de participación. Con todos los resortes del poder secuestrados por el chavismo, las urnas son mero teatro. Pero nada de lo ocurrido se ha hecho en la oscuridad porque durante más de un año e mundo ha asistido impasible a la destrucción de lo que quedaba de las libertades públicas en Venezuela. En resumen, la comunidad internacional ha asistido sin la menor cortapisa al proceso totalitario que culminó ayer. Se nos dirá que la OEA, la UE y los EEUU han puesto buenos oficios para disuadir a Maduro y es verdad, pero todo eso ha sido también completamente insuficiente. Todavía, sin embargo, hay tiempo para intentar reconducir la situación. El Pueblo venezolano seguirá defendiendo la libertad, aun a costa de la vida de muchos de sus hijos, y merece el apoyo sin condiciones del mundo democrático. Comenzando por el desconocimiento oficial de unas elecciones liberticidas.

LA RAZÓN 3. Editorial

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