La prensa editorializa sobre el independentismo catalán y un PSOE “separatista”

EL ATAQUE A LA GUARDIA CIVIL RETRATA AL SEPARATISMO

A medida que se aproxima el 1-O, la Generalitat, los diputados separatistas y los altos cargos de la Administración catalana sienten cerca las consecuencias de sus embates contra la legalidad. Más allá de la pose, los protagonistas de este proceso sedicioso son conscientes de que sus actos no son inocuos. El círculo de fanáticos del que se ha rodeado Puigdemont, sabe bien que su relato falsario no cuela, pero todos insisten en embarrar el escenario. El gobierno independentista denunció ayer a los miembros de la Guardia Civil que han interrogado a varios altos cargos secesionistas en relación con los preparativos del referéndum ilegal. El consejero Turull atribuyó a los agentes cinco delitos graves, además de volunta de “intimidación y coacción”. Puigdemont y Turull están en su derecho de acudir a los tribunales, pero su bravata judicial no se sostienen ni en el fondo ni en la forma más allá de su intención de alimentar su imagen como víctimas de una guerra sucia del Estado contra Cataluña. Es una estrategia desesperada condenada al fracaso. Ni la acción del Gobierno ni la de la Justicia se detendrán y estarán en su sitio contra quienes pretenden impedir que la Ley prevalezca.

LA RAZÓN 3. Editorial

EL PSOE SIGUE PARTIDO EN DOS

El Congreso Regional del PSOE andaluz evidencia que el partido sigue en una profunda división interna. Díaz ratifica hoy su hegemonía en Andalucía y diseñará una Ejecutiva socialista andaluza a su imagen y semejanza, como ha hecho Sánchez en la dirección federal. La configuración de cúpulas monolíticas en torno a uno y otro líder prueba la rivalidad fratricida que padecen los socialistas en torno a problemas de liderazgo y en cuestiones ideológicas básicas. La primera disparidad es sobre la idea de España: Sánchez abandera el carácter “plurinacional” del Estado y los socialistas andaluces insisten en la defensa de la soberanía nacional. La segunda diferencia es sobre el modelo territorial: Sánchez aboga por una especie de federalismo asimétrico que privilegia a ciertas regiones; Diaz, por el contrario, se apoya en la Declaración de Granada para avanzar hacia un sistema federal simétrico, en el que todas las autonomías sean iguales. Y todo ello sin olvidar la controversia que mantienen sanchistas y susanistas sobre las alianzas políticas que debería desarrollar el PSOE, con el acercamiento a Podemos como eje fundamental.

ABC 4. Editorial

EL PSOE NUNCA FUE NACIONALISTA

El estado de confusión y división interna del PSOE no ha remitido nada. No es una cuestión menor, porque lo que se dirime son los propios fundamentos ideológicos del partido, cuyas señas de identidad ya no son reconocibles. Así, ayer, en el congreso de los socialistas andaluces, Susana Díaz, mostró el abismo que la separa de la dirección del PSOE en un asunto como el modelo territorial español, reivindicando los derechos de las personas sobre los territorios, la igualdad de todos los españoles y la soberanía nacional. Como recordó Díaz, el PSOE nunca ha sido nacionalista. Por su parte, Juan Carlos Rodriguez Ibarra, ex líder de los socialistas extremeños, se preguntaba si el PSOE es un partido reconocible por los votantes o si es sólo una fachada vaciada de contenido. En definitiva, la nueva dirección socialista es incapaz de traducir a un hecho político la propuesta de la plurinacionalidad, favoreciendo interpretaciones tan dispares como el federalismo asimétrico de los socialistas valencianos; la federación de islas, de los baleares, o el modelo federal cooperativo, que proponen desde Andalucía. De ahí que las encuestas de opinión sigan insistiendo en el retrato de un votantes socialista que, respecto al modelo territorial, está muy alejado de los planteamientos de Sánchez y que se declara firme partidario del actual sistema autonómico.

LA RAZÓN 3. Editorial

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