La prensa analiza el referéndum catalán

LA NORMA PARA EL REFERÉNDUM CATALÁN ES UN FRAUDE QUE CERCENA LA DEMOCRACIA Y LAS LIBERTADES

La ‘ley del referéndum de autodeterminación’ presentada por los grupos secesionistas de la Cámara catalana “es un fraude”. “Un fraude político, en primer lugar, porque su presentación se revistió de la apariencia de celebrarse en el hemiciclo del Parlament. Pero no fue así”. Además, se trata de “una presunta norma, carente por completo de estatuto jurídico parlamentario. Ni es borrador, ni es proyecto, ni es moción. No es nada más allá del vacío, al menos de momento”. “El texto es, además, un fraude jurídico, sustantivamente, porque se trata de un texto con apariencia de ley que incurre en ruptura legal y en fraude de ley”. “En ruptura legal (…) porque pretende quebrar el ordenamiento democrático catalán y español, al violar la soberanía constitucional que radica en toda la ciudadanía española”. Por lo demás, “contradice” las condiciones del Consejo de Europa que “establece para un referéndum solvente: antelación mínima de un año de la ley que lo ampare; negación de una consulta unilateral en vez de pactada; censo solvente y fiable. En su afán rupturista, el secesionismo, una vez más, se desconecta del sentido común, a realidad y los mínimos democráticos exigibles a cualquier proyecto político”.

EL PAÍS 1,12. Editorial

UN GOLPE QUE AVIVA EL RIESGO DE FRACTURA SOCIAL EN CATALUÑA

“El desafío independentista en Cataluña continúa agudizándose”. La norma presentada ayer para el referéndum de autodeterminación “liquidaría la soberanía nacional”. “Su apuesta por la unilateralidad, además de vulnerar la legislación, situaría en una tesitura muy grave a la ciudadanía catalana”. “Lo que han logrado las fuerzas secesionistas es avivar el riesgo de fractura social, de consecuencias imprevisibles”. “Jurídicamente, el proyecto soberanista sigue sustentado en una norma destinada a quebrar el marco constitucional en Cataluña y que pivota sobre el derecho de autodeterminación, que la ONU sólo reserva para las colonias y Cataluña, obviamente, no lo es”. “La realidad es que cualquier eventual consulta independentista constituye un golpe encubierto con el que se pretende trocear la soberanía nacional. El referéndum, por tanto, no cabe en la legislación actual. Pero es que, además, la normativa urdida por los independentistas no presenta las mínimas garantías democráticas”. “En cuanto esta amenaza tenga concreción jurídica, el Estado debe recurrir a todos los instrumentos legales a su alcance para frenar los planes del Govern”. “La única respuesta posible sigue radicando en la ley, lo que incluye el recurso al Ejército, tal como sugirió Cospedal”. “El Gobierno tiene la legítima fuerza para detener” esta “arbitrariedad”. “Lo fundamental, por tanto, es la capacidad de las fuerzas constitucionalistas para articular una reacción conjunta”. En este sentido, “no deja de ser preocupante” que el respaldo del PSOE y de Pedro Sánchez al Gobierno “sea cada vez más tibio y ambiguo”.

EL MUNDO 3. Editorial

DISPARATE JURÍDICO DEL SECESIONISMO

“El disparate jurídico protagonizado por la Generalitat y los anarco-batasunos de la CUP adquiere (…) tintes surrealistas y tóxico”. “A la Fiscalía y a la Abogacía del Estado no le harán falta muchos y sesudos argumentos para concluir que se trata de una norma claramente ilegal, autoritaria, excluyente e inmoral. Es la absurda regulación de un derecho, el de autodeterminación, que es irreal sencillamente porque no existe en nuestro ordenamiento jurídico, porque atenta contra multitud de tratados internacionales, y porque crece de legitimidad”. “Lo que subyace es una carrera delirante hacia una declaración unilateral de independencia porque el resultado de la consulta, aun en el caso de que fuese legal, les da igual. Todo es un andamiaje pseudojurídico para coaccionar a la ciudadanía, imponer por la fuerza una ‘república independiente’, fuese cual fuese el escrutinio, y plantear un chantaje a más de 40 millones de españoles, estos sí, con derecho legítimo a decidir sobre su propia soberanía y territorio”. “Es el germen de una sedición en toda regla”. Desde el independentismo surgen ya voces “asumiendo que todo será una farsa”.

ABC 4. Editorial

UNA LEY POLÍTICA Y JURÍDICAMENTE DÉBIL

La ley precisa que el resultado de la consulta será vinculante y dice que bastará con que el número de votos afirmativos supere al de negativos para declarar la independencia. “El principio no es bueno: el vigente Estatut de Catalunya indica en su artículo 56 que las leyes del Parlament destinadas a regular el régimen electoral deben contar con el apoyo de dos terceras partes de los diputados”. “En suma, la ley del Referéndum se revela como un instrumento al exclusivo servicio de la causa independentista. Todo denota en ella más urgencia partidista que equidad y consistencia jurídicas, más vocación de imponer un criterio unilateral que de servicio a toda la ciudadanía o de ofrecerle plenas garantías”, Además, “es oportuno subrayar que las disensiones en el bloque soberanista son un hecho, lo que políticamente debilita más la norma”. “Una ley que relega el interés colectivo en favor del partidista, y que jurídicamente tiene más de artificio que de propuesta cohesionadora”.

Por otro lado, “desde que el soberanismo plantó su desafío al Estado, la respuesta del Gobierno, y de buena parte de los poderes capitalinos, ha sido decepcionante”. El Gobierno de Mariano Rajoy parece creer que “el quietismo contribuye a la estabilidad. Pero acaso ocurra lo contrario y degenere hasta transformarse en factor de grave agitación social”. “La falta de propuestas del Gobierno en la actual circunstancia, más allá del recurso a los tribunales, no puede comprenderse en Catalunya. Tampoco en muchos observatorios internacionales”.

LA VANGUARDIA 22. Editorial

REFERÉNDUM SIN GARANTÍAS

“Desde una óptica estrictamente legislativa, la proposición de ley de Junts pel Sí y la CUP no es sólo una norma democráticamente de mínimos; es, primordialmente, un efímero engendro”. “Efímero” porque, según su propia redacción, la ley quedaría derogada al día siguiente de la consulta; y “engendro” porque, al tiempo que se define como una ley suprema, “plagia torpemente la legislación electoral del Estado, hasta el punto de declararla subsidiaria en todos aquellos supuestos que no estén previstos en el borrador aún oculto para el Parlament”. El texto no sólo choca frontalmente con la Constitución, sino que también conculca el propio Estatut. “Las fuerzas independentistas prosiguen así su huida hacia adelante, soslayando los escollos legales, las garantías democráticas, sus propias divisiones internas y la carencia de apoyos electorales, mediante un nuevo trampantojo: la convocatoria de un referéndum simulado, en la confianza de que sea la respuesta punitiva del Estado (…) la que, al abortar su celebración por la fuerza, les confiera la legitimidad no obtenida en las urnas. Un órdago más que no hace sino posponer la resolución de este conflicto, que será dialogada o no será”.

EL PERIÓDICO 8. Editorial

GOLPE A LA DEMOCRACIA

“Cuesta imaginar que los miles, millones, de bienintencionados ciudadanos que acudieron a las grandes manifestaciones y otras demostraciones patrióticas, (…) lo hacían para dar un golpe de mano a la democracia española y, de paso, derrocar la Monarquía parlamentaria”. “Sin embargo, al conocerse ayer los detalles de la llamada Ley del Referéndum de Autodeterminación de Cataluña es inevitable concluir que algo de pérdida del sentido dela realidad y de enajenación política convierte en insustancial lo anunciado. Fue otro acto de trascendencia histórica, como no, pero que no dejó de ser puramente formal”. “Cataluña está en estos momentos en manos de un Gobierno irresponsable y manejado por un grupo radical del que depende, la CUP”. “Es evidente que el Govern está a la deriva, que se ha abierto una vía peligrosa que sólo perjudicará a Cataluña y que el Gobierno de España no tiene más opción que aplicar la Ley en defensa del Estado de Derecho, que, a la postre, es lo que realmente ha abierto una grieta en el bloque independentista. La única fórmula para que los catalanes decidan en las urnas y desbloqueen la actual situación política es convocando elecciones autonómicas. Con la legalidad en la mano”.

LA RAZÓN 1,3. Editorial

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