Puigdemont plantea explicar al Congreso la convocatoria de referéndum

El presidente de la Generalitat enviará la próxima semana una carta al Congreso de los Diputados en la que explicará a los miembros de la Cámara los detalles y los motivos del referéndum por la independencia de Cataluña que quiere celebrar el 1 de octubre. Según precisa LA VANGUARDIA, Puigdemont tiene pensado “ponerse a disposición” de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para acudir a explicar a los diputados la propuesta catalana de referéndum y la pregunta elegida para el mismo, que incluso aceptaría debatir. En ningún caso, el presidente de la Generalitat aceptaría que se pidiera una ponencia constitucional, ni mucho menos someter sus planes a votación. Su planteamiento es que esa etapa ya pasó, las propuestas catalanas fueron rechazadas y lo único que queda por votar en el Congreso es “la propuesta del Gobierno de España, si la tiene”. Lo que busca Puigdemont, añade el diario catalán, es una invitación de la presidenta del Congreso para hacer efectivo lo más similar a un cara a cara con Mariano Rajoy, y también dejar claro que hasta el 1 de octubre está dispuesto a dialogar con el presidente del Gobierno.

“Nadie puede parar a un pueblo movilizado”

Puigdemont defendió ayer la fortaleza de la ciudadanía para sacar adelante el proceso soberanista catalán y advirtió de que, mientras a los políticos se les puede inhabilitar, “a todo un pueblo movilizado no le podrán hacer ni cosquillas”. En un acto del PDECat celebrado en Lloret de Mar, subrayó que “se acaba el momento del protagonismo principal de la política y llega el de la ciudadanía”. “Quien tiene el mando ahora son los 7,5 millones de catalanes que, el 1 de octubre, apretarán el botón para decidir libremente qué país quieren”, afirmó, tras retar a los contrarios al proceso soberanista a “convencer al pueblo de que una docena de magistrados del Tribunal Constitucional saben más que 7,5 millones de catalanes lo que les conviene”. “El respeto no se consigue ni dando miedo ni amenazando ni prohibiendo”, finalizó el presidente de la Generalitat, para quien “ha llegado la hora de los catalanes y catalanas”.

En parecidos términos y en el mismo acto, el ex presidente catalán Artur Mas subrayó que “es muy importante que el 1 de octubre todos los catalanes acudan a votar” para conseguir que “la nueva Cataluña se dote de plena legitimidad democrática”. “Lo que está en juego el 1 de octubre es dónde reside el poder real, si está en manos de las estructuras de un Estado o del pueblo de Cataluña”, subrayó Mas, tras rechazar que se les acuse de “insurrectos” o de planear “un golpe de Estado”.

El Gobierno catalán formará “agentes electorales”

Según destaca EL PAÍS, la Generalitat tiene pensado formar a “agentes electorales” con el fin de que suplan a los 4.000 funcionarios que, en una votación normal en Cataluña, cumplen la función de fedatarios públicos en las mesas electorales. Así lo aseguró ayer Marta Rovira, secretaria general de Esquerra Republicana y portavoz de Junts pel Sí en el Parlament. Rovira también indicó que la Generalitat trabaja ya en la elaboración del censo electoral, pieza clave para que el referéndum tenga efectividad. El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, subraya por su parte LA VANGUARDIA, advirtió el pasado viernes, tras conocerse la convocatoria y la pregunta del referéndum, que los funcionarios que participen en su organización podrían ser inhabilitados. “Si un funcionario premeditadamente opta por infringir sus obligaciones como servidor público, obviamente se tendría que enfrentar a las consecuencias”, señaló.

ABC indica, por su parte, que el Gobierno tiene una estrategia clara para evitar que el próximo 1 de octubre se celebre el referéndum anunciado por Puigdemont. Según fuentes de La Moncloa, “todas las posibles actuaciones están monitorizadas” y hay un plan pormenorizado sobre los pasos que se darán, tanto si se convoca oficialmente el referéndum, como si se incumple la previsible prohibición, si se acude a las leyes de ruptura por la vía exprés o se intenta aprobar una declaración de independencia. Todo está previsto, y todo está preparado para impedirlo, añade el diario, “con la fuerza del Estado de Derecho”, incluidas las medidas coercitivas, como la aplicación del artículo 155 de la Constitución, en su caso, para asumir de forma temporal las competencias que permitan defender el interés general.

EL MUNDO destaca, finalmente, que la Generalitat sostiene en su última remesa de escritos a países extranjeros en busca de apoyos al referéndum que “la Constitución española no prohíbe” la consulta, pese a los autos del Tribunal Constitucional en sentido contrario. En las cartas se explica que el veto al referéndum “procede de una interpretación partidista de la Constitución” y alega que “votar no puede ser, bajo ninguna circunstancia, un acto ilegal”. La misiva del Governante los representantes internacionales defiende la consulta como “una oportunidad” para el Estado al considerar que, de permitir su celebración, España “dejará atrás su pasado autoritario y los débiles cimientos del régimen de 1978”.

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