El presidente plantea en Sitges un modelo económico más equilibrado y sostenible

En su intervención en el encuentro económico de Sitges, el presidente del Gobierno harecordado las graves consecuencias de la crisis económica sufrida por España: el PIB español retrocedió durante cinco años consecutivos (entre los años 2009 y 2013), por lo que se perdió el 10% de la riqueza nacional y se destruyeron más de 3.800.000 millones de empleos netos. Según ha explicado, todo esto fue «el resultado de años de fuerte endeudamiento y de acumular desequilibrios económicos de todo tipo».

Rajoy ha subrayado que su Gabinete implantó una nueva política económica, basada en dos pilares: la consolidación fiscal y las reformas estructurales. Dicha política, ha añadido, ha permitido a España tener ahora un modelo de crecimiento económico «más equilibrado y sostenible», basado en la exportación y en la competitividad.

En este punto, el presidente ha destacado los datos de crecimiento: el año 2016 se cerró con un crecimiento del 3,2%, prácticamente el doble de la media de la zona euro y por encima de las grandes economías europeas. En el año 2017, ha agregado, la buena marcha de la economía se mantiene, por lo que «España sigue liderando el crecimiento en Europa». Según ha explicado, «manteniendo este ritmo, la economía española rebasará el nivel de PIB previo a la crisis durante este semestre».

Intensa creación de empleo

El presidente Rajoy ha asegurado que el crecimiento económico «se está traduciendo en una intensa creación de empleo». Así, desde el primer trimestre de 2014, se han creado cerca de 1,5 millones de puestos de trabajo, a un ritmo de medio millón anual.

Según ha dicho, los datos de empleo siguen siendo buenos en 2017: la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre ha contabilizado a casi 18,5 millones de ocupados, a la vez que las afiliaciones a la Seguridad Social confirman una tendencia positiva (este año, se ha registrado el mejor abril de la serie histórica desde 2001).

Mariano Rajoy ha destacado especialmente el gran dinamismo de las exportaciones, que también se mantiene en 2017 y que constituye «un hecho insólito en nuestra historia económica reciente», ya que permite a la economía española crecer «sin necesidad de endeudarse». Según ha dicho, en estos momentos, España exporta más de un tercio de su PIB. En suma, todos estos datos, ha añadido, hacen que España sea ahora más atractiva para la inversión extranjera: «España crece porque produce y porque exporta».

Previsiones de crecimiento al alza

El presidente del Gobierno ha recordado que España ha logrado salir de la grave crisis económica «manteniendo unos altos niveles de protección social». En este sentido, ha apuntado que «más de 14 millones de personas perciben cada mes algún tipo de prestación o subsidio desde la Administración pública». Según ha dicho, sin este «soporte social», la salida de la crisis habría sido más complicada.

Rajoy ha explicado que el Gobierno, visto el dinamismo del primer trimestre del año, ha elevado las previsiones de crecimiento económico para 2017 del 2,5% inicial al 2,7. Organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea o el Banco de España también han incrementado la cifra de España. Según ha señalado, «si mantenemos esta política será posible seguir avanzando», con España «a la cabeza de Europa».

De cara al futuro, el presidente del Gobierno ha asegurado que las perspectivas económicas para España son buenas: la economía crecerá una media del 2,5% hasta el año 2020, se seguirá creando empleo de forma «intensiva» (el objetivo es lograr 20 millones de ocupados a finales de 2019), el déficit público se mantendrá por debajo del 3% en 2018 y la consolidación fiscal permitirá reducir la deuda en varios puntos porcentuales.

Según ha explicado Rajoy, todos estos objetivos económicos se afianzarán si se mantiene «el compromiso con la consolidación fiscal y con las reformas estructurales» y siempre teniendo en cuenta el actual «entorno institucional», donde es obligado alcanzar acuerdos con otras fuerzas políticas.

Aprobación de los PGE 2017

En cuanto a los Presupuestos Generales del Estado para 2017, el presidente ha apuntado que la estabilidad presupuestaria debe seguir siendo «un compromiso ineludible», para poder abandonar el Procedimiento de Déficit Excesivo  en 2018. Al respecto, ha destacado la importancia de aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2017, puesto que se enviaría un «mensaje de estabilidad, de seriedad y de país que es capaz, en una situación parlamentaria difícil, de llegar a un entendimiento».

El presidente del Gobierno también ha defendido continuar con las reformas estructurales, aunque sin eliminar las que ya se han puesto en marcha y que «han sido útiles»: «Siempre insisto en este asunto porque creo que se juega mucho la economía española».

El futuro de Europa

Rajoy se ha mostrado convencido de que la economía europea también «va a ir bien». En este sentido, ha recordado que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, en diciembre pasado, anunció tres años de crecimiento económico en todos los países de la Unión Europea. Ha añadido que los resultados de las elecciones en Francia y Holanda han aclarado el horizonte europeo, aunque sigue pesando, como nota negativa, el Brexit.

En opinión del presidente del Gobierno, la Unión Europea debe hacer dos cosas: una, ocuparse más de los problemas reales de la gente y ser más eficaz; dos, fijar un horizonte y acelerar el proceso de integración. En cuanto al primer punto, las prioridades son los refugiados, la inmigración económica, la lucha contra el terrorismo y el bienestar de los europeos (empleo, crecimiento económico y Estado del bienestar). Con respecto a la segunda cuestión, la integración debe apuntar hacia la política de defensa, exterior y de seguridad, la unión bancaria y la unión fiscal. Rajoy también ha añadido que Europa debe ir «hacia un presupuesto europeo de verdad», incluso con eurobonos (aunque se exijan unos estándares de competitividad).

Coloquio

Tras su intervención, se ha abierto un tiempo de coloquio, conducido por el presidente del Círculo de Economía, Juan José Brugera, durante el cual el presidente del Gobierno ha contestado a las preguntas de los asistentes.

Según ha señalado Rajoy, el reto sigue siendo mejorar la competitividad y, en este sentido, ha destacado el aumento de la inversión en I+D+i en más de un 4% en los PGE para 2017. En materia de infraestructuras, ha asegurado que el Corredor Mediterráneo es una «gran prioridad» para el Gobierno y ha explicado que esta es una obra que ya no tiene «marcha atrás».

Además, ha vuelto a subrayar la importancia de llegar a acuerdos en los temas fundamentales con otras fuerzas políticas, aunque ha recordado que ya se han alcanzado algunos muy importantes (investidura, objetivo de déficit, techo de gasto o reforma de la estiba).

Sobre la corrupción, el presidente Rajoy ha contestado que este es un «tema triste y desgraciado» y que se están tomando medidas. Entre otras, se han aumentado los medios con los que investigan y trabajan jueces y fiscales, además de incrementar más los controles. En cualquier caso, ha asegurado que «hay que combatir la corrupción, pero no podemos apuntarnos a que este es un país corrupto porque este no es un país corrupto».

Para finalizar, el jefe del Ejecutivo ha retomado el tema de Cataluña para insistir en que no autorizará ningún referéndum de independencia. También ha recordado que «la equidistancia está muy bien, pero no en todo momento ni en todas las facetas de la vida».

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