La milagrosa supresión de aforamientos en Murcia

 

Se ha producido un evento histórico desde la perspectiva propia del Derecho. En la Región de Murcia se va a suprimir el aforamiento, con el apoyo de PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos mediante una reforma de los artículos 25.2 y del 33.7 de la Ley Orgánica 4/1982, de 9 de junio, de Estatuto de Autonomía para la Región de Murcia. Esos dos preceptos son claros:

El artículo 25.2 establece que los diputados regionales “Durante su mandato no podrán ser detenidos ni retenidos por los presuntos actos delictivos cometidos en el territorio de la Región, sino en caso de flagrante delito, en tanto decide el Tribunal Superior de Justicia sobre su inculpación, prisión, procesamiento y juicio” y que “Fuera de la Región la responsabilidad penal será exigible en los mismos términos ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo”.

El artículo 33.7 indica que “Los miembros del Consejo de Gobierno no podrán ser detenidos ni retenidos por los presuntos actos delictivos cometidos en el territorio de la Región, sino en caso de flagrante delito en tanto decide el Tribunal Superior de Justicia sobre su inculpación, prisión, procesamiento y juicio Fuera de la Región, la responsabilidad penal será exigible en los mismos términos ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo”.

La eliminación de los aforamientos en la Región de Murcia se va a producir por causas políticas, algo normal, para lo bueno y para lo malo, en España. Tras la divulgación de los hechos relativos a la posible comisión de delitos por Pedro Sánchez y su posterior dimisión, se comenzó con una dura negociación entre el PP y Ciudadanos en la que el segundo ha forzado al primero para que apoye la supresión de la condición de aforados.

El que se ha dado ha sido un pequeño paso para Ciudadanos, que ha logrado apuntarse una victoria política, pero un gran paso en lo que a las posibilidades de adecuar a la realidad las normas procesales. El problema es que aún parece lejana la posibilidad de eliminar todos los aforamientos y, como dice Rodrigo Tena Arregui, “obviamente, el camino es largo y penoso y no cabe bajar la guardia”.

Puede decirse que Ciudadanos ha marcado un buen camino. Sería fantástica la posibilidad de transitar lo con éxito para todos, aunque parece algo complicado que solo puede lograrse en situaciones en las que un partido político verdaderamente comprometido con la regeneración democrática puede presionar a los demás. Las circunstancias necesarias para ello concurren, con dificultad, en pocos casos.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar