Mujer y tecnologías

Cuatro o cinco años. Es el tiempo de que disponen gobiernos, padres y profesores para incentivar el talento y el interés femeninos por el mundo de la ciencia. Porque es entre los once y los quince años, durante la ESO nuestra, cuando las chicas comienzan a perder la atracción por todo lo que tenga que ver con los números, los laboratorios, la investigación técnica y la tecnología.

Así al menos se desprende del estudio realizado por Microsoft tras entrevistar a 11.500 adolescentes de entre once y dieciocho años de una decena de países europeos. El hecho que mientras el 23 por ciento de los chicos de 15 años quiere cursar alguna carrera técnica, en el caso de ellas la proporción cae al 8 por ciento.

¿Y por qué así? De las propias respuestas se concluye que a esas edades funcionan los estereotipos de género, potenciados por el ambiente social y las expectativas de los padres, entre otros factores. Según el estudio en cuestión, las chicas no tienen en el sector referentes femeninos que les impulsen a seguir. De hecho, tres de cada cuatro de ellas piensan en un hombre varón cuando se les pidió que visualizaran a alguien relacionado con la ciencia y la tecnología. Hoy por hoy –se asegura también- muchas pierden el eventual primer interés para de esta manera eludir ser consideradas raras o frikis ante el resto de sus compañeros.

En España, en concreto, mientras el 54 por ciento de los estudiantes universitarios son mujeres, sólo el 25 por ciento de los alumnos de ingeniería son chicas y ellas representan no más del 18 por ciento de los profesionales en el mundo de la tecnología. Campos de estudio como la tecnología o la ingeniería están disminuyendo a pesar de la importancia que para el futuro tienen. Actualmente hay un 25 por ciento menos de estudiantes de ingeniería que hace diez años.

Esta realidad contrasta con el predominio de la mujer en otros ámbitos docentes y profesionales como la enseñanza, el derecho, la medicina e incluso el periodismo. Según datos, por ejemplo, del informe sobre la estructura de la carrera judicial elaborado por la sección de estadística del CGPJ, a comienzos del año en curso las mujeres eran mayoría: representaban el 52, 7 por ciento de los jueces y magistrados en activo. Pero por tramos de edad, las profesionales menores de 50 años ya se iban al 64 por ciento del colectivo.

El estudio apuesta, pues, por adelantar los esfuerzos para aumentar la presencia femenina en las carreras técnicas y superar la brecha de género que pesa sobre las TIC. “Nos va mucho en ello”, advierten los expertos, máxime cuando el futuro profesional y laboral pasa por ahí. Al respecto se estima que en Europa, en 2020, habrá en el sector 900.000 puestos de trabajo sin cubrir.

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