Progenitores agresivos en eventos deportivos


Ya se han producido, en diversas ocasiones, enfrentamientos de padres que presencian partidos de fútbol, aunque esos lamentables espectáculos se han producido también en eventos de otros deportes.

Enrique Peinado publicó hace unos días, para comentar el problema de los progenitores que se comportan indebidamente en los encuentros, una anécdota lamentable. Según comentó el periodista, pudo observar como, en un partido de baloncesto entre adolescentes, el padre de uno de los chicos que estaban jugando comenzó a criticar a Ricky Rubio, que era rival en aquel partido y compañero de su hijo en la selección española. La escena terminó con una disculpa a Ricky por parte del joven cuyo padre estaba montando el desgraciado espectáculo.

Los padres no muestran madurez y tampoco sensatez al mostrar desprecio por los rivales de sus hijos y por los demás padres. Este hecho entraña graves riesgos para el futuro, ya que los niños pueden terminar imitando a sus progenitores, continuando así con una cadena de violencia que puede ser de difícil extinción. Además, presionan a los chicos como si solamente pudieran fijar su futuro en el fútbol o en el baloncesto.

En cualquier caso, los progenitores tienen una serie de obligaciones. El artículo 39 de la Constitución Española establece que los padres deben prestar asistencia de todo orden a los hijos. También hay que destacar el artículo 154 del Código Civil, que indica que los progenitores deben velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral, que deberá ir orientada a respetar a los demás.

A los niños hay que tratarlos como lo que son, sin que deban ser presionados por las expectativas que puedan generar en lo relacionado con el deporte. Además, los padres deben ser conscientes de lo perjudiciales que resultan los comportamientos agresivos que manifiestan cuando observan a su hijos jugar, ya que muestran agresivos modelos de actitud que no pueden existir en una sociedad donde la convivencia debe ser garantizada con el respeto y la tolerancia, que deben ser transmitidas mediante el deporte.

Que se puedan evitar, en escenarios deportivos, confrontaciones entre padres es algo esencial para no fastidiar la formación de los más jóvenes y para asegurar ejemplos de correcta actitud de todos en el futuro. Sin embargo, conseguir el cumplimiento de ese objetivo depende de cada uno, pues cualquiera puede organizar una pelea con su iniciativa propia.

Diego Fierro Rodríguez es licenciado en Derecho y abogado de profesión


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