Niños marginados


Seguimos ocupando lugares destacados en las cifras de crecimiento, que el Gobierno exhibe con legítimo orgullo en cuanto tiene ocasión. Pero también en las de crecimiento de las diferencias sociales. Y estas, en cambio, se silencian todo lo posible.

 Unicef acaba de alzar la voz, una vez más, denunciando la pobreza infantil en Europa. Y ahí seguimos en los primeros lugares, tras el aumento galopante experimentado durante los años más duros de la crisis. Además, creció especialmente en los hogares más pobres, que ven alejarse la posibilidad de salir de un pozo cada día más profundo.

No es extraño cuando el crecimiento económico español no logra frenar la creciente desigualdad, según denunciaba a comienzos de año Oxfam Intermon, otra de esas entidades empeñadas en mostrar la realidad que ve cada día la parte más débil de la sociedad. Señalaba que este país del crecimiento vigoroso es el segundo de Europa en que más crece la diferencia de rentas y mencionaba entre los factores que han contribuido a esa realidad la reforma laboral.

Eso ocurre en un país en el que el 10 % más rico acumula cerca de la cuarta parte de la riqueza nacional, casi lo mismo que el 50 % más pobre, y en el que personas encarceladas por corrupción ven crecer sus ahorros en Suiza.


© 2011 Galega de Comunicación e Información, S.L.U. - Aviso legal - Contacto