La prensa analiza la crisis del PSOE

EL MUNDO: EL PSOE SE JUEGA SU RECONSTRUCCIÓN POLÍTICA E IDEOLÓGICA

Díaz convirtió ayer el acto de presentación de su candidatura en una demostración de fuerza y en un ejercicio de reconciliación. Que los militantes socialistas puedan elegir entre tres candidatos es una buena noticia: rubrica el grado de democracia interna del PSOE, en contraste con el PP y otras formaciones, y es la garantía para que este partido afronte un debate ideológico y orgánico. Pese a la ambigüedad de su oferta programática y su pésimo bagaje como gestora en Andalucía, parte como favorita porque tiene el respaldo de las federaciones con más peso y el espaldarazo de los barones puede ser clave. Pero la fortaleza que esgrime Díaz puede convertirse en su mayor debilidad, ya que veremos el efecto que tiene el apoyo que ha recibido de la plana mayor del partido en las bases socialistas, que anhelan una profunda renovación interna. El PSOE se juega su reconstrucción política e ideológica.

ABC: DÍAZ REPRESENTA UN SOCIALISMO MÁS CONSTRUCTIVO QUE SÁNCHEZ

El acto de ayer fue un mensaje de unidad a la militancia y una llamada para evitar un cisma letal en el PSOE. Si Sánchez gana, puede terminar convirtiendo el partido en un sucedáneo de Podemos. El mensaje de unidad y concordia de Patxi López carece de fuerza para liderar el PSOE. La gestión de Díaz en Andalucía es caótica, pero tiene capacidad política para dominar la principal federación socialista. Sánchez tiene en Díaz un hueso duro de roer: la andaluza conoce los resortes del partido, llega al votante, aglutina a todos los líderes del pasado y tiene tanta o más ambición que aquel. Sánchez necesitará más argumentos que identificar a Díaz con una socialista de derechas humillada al PP. En el PSOE se dirime la fractura real entre las bases y el aparato del partido. Díaz representa un socialismo mucho más constructivo que Sánchez, y la militancia no debería equivocarse.

lA RAZÓN: LAS PRIMARIAS PUEDEN AUMENTAR LA FRACTURA INTERNA DEL PSOE

La exhibición de músculo del aparato del PSOE ayer muestra el recelo que provoca la candidatura de Pedro Sánchez entre la vieja guardia socialista. Un amplio sector de los militantes de base parece seducido por un radicalismo sobrevenido, pero son los mismos militantes que, en las encuestas, se declaran convencidos de que Díaz es la única candidata con posibilidades de derrotar al PP y a Rajoy en unas próximas elecciones. Si Diaz es capaz de aprovechar esta corriente de opinión, es probable que los que hoy piensan votar por Sánchez se decanten por ella. Las primarias socialistas, con una campaña excesivamente larga, corre el riesgo de aumentar la fractura interna del PSOE, hasta hacerla insalvable.

LA VANGUARDIA: DÍAZ DEBE PLANTEAR SOLUCIONES PARA EL CONFLICTO CATALÁN

El baño de masas que el aparato del PSOE preparó ayer a Susana Díaz no deja lugar a dudas sobre quién pretende que sea la ganadora de las primarias. Pedro Sánchez, a quien los sondeos le dan ventaja hasta ahora, se enfrentará a la segura lluvia fina de acusaciones desde el «socialismo cien por cien» por haber llevado al partido a sus peores resultados y de «aventurero» por pretender gobernar con el apoyo de Podemos y el independentismo catalán. Patxi López, por su parte, esperará el momento oportuno, si llega, para hacer mutis por el foro y apostar por la andaluza. Todo parece atado por el viejo PSOE, con una Susana Díaz henchida de orgullo por el legado socialista. Sus propios compañeros la califican de «socialista de la vieja escuela». Díaz tiene que convencer a aquellos militantes que le han dado la espalda por el lamentable espectáculo del comité federal de octubre que descabalgó a Sánchez y por permitir a Rajoy mantenerse en la presidencia. Si gana las primarias, deberá presentar un programa que movilice a los votantes que se han quedado en casa o que se han ido a otras opciones. Y también plantear soluciones para el conflicto catalán.

EL PERIÓDICO: SUSANA DÍAZ SALE A GANAR

Si hubiera que juzgar solo por el acto de ayer en Madrid, está claro que Susana Díaz ganará las primarias y será la próxima secretaria general del PSOE. Miles de militantes arroparon a la presidenta andaluza, apoyada por toda la vieja guardia del partido. La decisión, sin embargo, corresponde a los 130.000 militantes que hasta ahora respaldaban, parece que por mayoría, a Pedro Sánchez. Éste, sin embargo, ha perdido todos los apoyos orgánicos y se ha dejado en el camino su credibilidad por sus bandazos ideológicos y sus cambios de alianzas. La neutralidad de la gestora está en entredicho, por los lazos de sus dirigentes con Díaz. En su arrebatado discurso de presentación de la candidatura, más en clave de partido que de país, más personalista que ideológico, Díaz mostró sobre todo su inquebrantable voluntad de ganar y su deseo de que el PSOE vuelva a ser lo que fue. Pero esa exaltación del pasado quizá sea su mayor inconveniente, porque al hablar de los retos del futuro sus referencias pecaron de generalistas y cayó en contradicciones e indefiniciones, como en el caso de Cataluña.

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