La prensa editorializa sobre el fín de la banda armada

LA ENTREGA DE ARMAS DE ETA ES LA CONSECUENCIA DE SU DERROTA POR LA DEMOCRACIA

«A partir del momento en que ETA anunció el cese definitivo de la violencia, en el otoño de 2011, sorprendió que no anunciara la disolución y su corolario lógico, el desarme». Tras cinco años, y «desvanecidas sus esperanzas de negociar contrapartidas con el Gobierno, ETA ha anuncia la entrega incondicional del armamento». «El desarme completo se espera con una escenificación con intermediarios impropia tanto por el arsenal -al parecer, tan pequeño como obsoleto- como por el intento de presentarlo como un gesto de generosidad y buena voluntad, cosa que desde luego no es: la banda ya ha sido derrotada tanto por la policía como por la sociedad». «Lo inmediato ahora es que no se pongan dificultades políticas ni jurídicas a la operación de entrega de las armas. El desarme simbólico de una banda reducida a la nada, al que debe seguir cuanto antes el anuncio de su disolución, abre la vía para normalizar definitivamente la vida política y civil en el País Vasco». «El fin del terrorismo de ETA no ha tenido contrapartidas por la falta de operatividad de una banda reducida a casi nada. Nada puede compensar a las víctimas ni a sus familiares por el dolor causado por el terrorismo. Pero, al menos, la democracia puede decir con orgullo que derrotó a ETA sin paliativos ni contrapartidas».

EL PAÍS 12. Editorial

EL PENÚLTIMO PASO HACIA LA DERROTA DEFINITIVA DE ETA

«Hay que recibir con satisfacción este movimiento de ETA. La entrega de las armas era una de las exigencias del Gobierno para proceder a cualquier tipo de interlocución que llevaría a la disolución de la banda. Esta decisión, pues, demuestra que el acoso policial y político a ETA, cuya principal manifestación fue el 20 de octubre de 2011, con el anuncio del cese definitivo de la violencia, está surtiendo efecto. Hoy, ETA no tiene estructura, lo que queda de su dirección está controlada por las Fuerzas de Seguridad y no cuenta con comandos operativos. En esta situación de precariedad no le queda más remedio que desembarazarse de un arsenal que no le sirve para nada». «El Ejecutivo hace lo correcto al no entablar ningún contacto con la banda, al tiempo que mantiene su firmeza en exigirle su disolución total y sin ninguna condición». «Queda no cejar en el impulso hasta conseguir la disolución total de la banda y un gesto de reparación hacia las víctimas».

EL MUNDO 3. Editorial

ETA: NI POR MATAR, NI POR DEJAR DE MATAR

ETA ha anunciado que entrega las armas. «No hay que engañarse. No es un gesto unilateral de buena voluntad, es la consecuencia de su derrota. Es su rendición, y como tal debe ser tratada por el Gobierno. Se desarmen o no, su derrota es absoluta y los Estados de Derecho, sea España o Francia, no sólo no tienen motivos para dar treguas o tiempos muertos a ETA para que se rinda con honor, sino que su obligación es seguir golpeando a la banda hasta que de ella no quede más que la victoria de la justicia. Si por matar no se claudicó ante ETA, por dejar de matar menos aún». «Su desarme es fruto de nuestra fortaleza, no de su generosidad». «No debemos nada a ETA, pero ETA nos debe todo y hay que exigírselo en nombre de unas víctimas que fueron obligadas a serlo por culpa de un furor nacionalista asesino, cultivado en una sociedad que miró a otro lado cuando sonaban los tiros en las nucas».

ABC 4. Editorial

ETA ENTREGA LAS ARMAS

«Las noticias que llegan del País Vasco, durante años marcadas a sangre y fuego por el terrorismo de la banda ETA, suelen ser en los últimos tiempos positivas. Incluso muy positivas. Ayer recibimos otra de este signo». La entrega de las armas no deja de ser «una medida de carácter simbólico», pero «no por ello es menos significativa». «La política de firmeza gubernamental es comprensible, tanto por el mucho dolor causado por ETA como por los buenos resultados que le ha granjeado hasta la fecha». Pero «el principal objetivo del partido conservador no debe ser aquí sacar pecho y mantener una posición arrogante, sino asegurarse de que acelera al máximo la desaparición de los últimos rastros del terrorismo etarra. En esta tarea hallará todos los aliados que quiera, incluyendo en este conglomerado a amplios sectores de la izquierda abertzale, que fían sus futuras esperanzas parlamentarias al borrón y cuenta nueva respecto de los años de plomo». «El zarpazo terrorista no es ya más que un recuerdo, de huella indeleble, eso sí, pero recuerdo a la postre». «Euskadi ha apostado por el diálogo entre corrientes políticas, por la búsqueda de acuerdos y por el respeto al orden legal: es decir, por la convivencia. Son buenas noticias, como decíamos al principio, e indican el camino que conviene seguir».

LA VANGUARDIA 22. Editorial

OTRO PUNTO FINAL DE ETA

«A un ritmo mucho más lento del que le demanda la sociedad y de lo que sería deseable, la banda terrorista ETA va desapareciendo de la escena». «El mérito de este final con sabor de amarga victoria es coral. Ha sido posible gracias al sacrificio de quienes dieron su vida plantando cara al terrorismo y a sus familiares que nunca quisieron cambiar su dolor por la cesión ante el chantaje terrorista. Gracias a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que de manera inexorable fueron dando golpes a la estructura operativa de ETA y aislando su red de complicidades en la sociedad vasca. Gracias también a los sucesivos gobiernos que en cada momento combinaron la firmeza policial con la acción política». «No hay nada que agradecer a ETA ni nada que ofrecer a sus miembros que no sea la acción de la justicia y el cumplimiento de la ley».

EL PERIÓDICO 8. Editorial

DE ETA SÓLO CUENTA SU DISOLUCIÓN

La noticia del anuncio de ETA de que va a proceder a un desarme completo y definitivo «no merece otra reacción que la del acuse de recibo y el recordatorio» de que la banda «aún no se ha disuelto, no ha pedido perdón a las víctimas y al conjunto de la sociedad española por los crímenes cometidos, no ha tratado de reparar los daños en lo posible y, sobre todo, no ha colaborado con la justicia para esclarecer los 300 asesinatos de los que se desconoce la autoría. Todo lo demás carece de importancia y forma parte del intento de los terroristas de reescribir la historia». «Nada hay que esperar de una banda a la que sólo le queda perderse en el polvo de la historia. Que la firmeza de los gobiernos de España y Francia frente a los intentos de ‘blanqueo’ de ETA sigue siendo decisiva en la lucha contra el terrorismo y su derrota total y que lo único que interesa de los arsenales etarras es si del análisis de las armas se obtienen indicios para la investigación y esclarecimiento de los asesinatos que siguen sin resolverse».

LA RAZÓN 3. Editorial

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