La oposicion anula en el Congreso el decreto de los estibadores

Los partidos políticos han demostrado su capacidad contra el Gobierno de la nación, al desactivar en el Congreso de los Diputados el decreto sobre los estibadores, unha decisión gubernamental que ha quedado anulada.

El resultado de la votación fué de 143 votos a favor, 175 en contra y 33 abstenciones. Los partidos de la oposición votaron en contra, meos el PNV y Ciudadanos se abstuvo. Una vez conocido el sentido de los votos parte de los grupos parlamentarios, los diputados que se opusieron y  los representantes del sector presentes en la zona de público prorrumpieron en aplausos

En los días previstos a la sesión del congreso, el ministro de Fomeno, Íñigo de la Serna, accedió a reunirse varias veces con los  representantes del sector, pese a lo cual quedó suprimido el decreto

Es la la tercera vez que ocurre una incidencia de esta envergadura en la vida democrática de España y una decisión del Gobierno queda anulada por un pacto de en contra de la oposición.

DEBATE PREVIO

El debate en el Congreso fue un tenso cruce de acusaciones, ante la presencia de varios representantes de los estibadores en la tribuna de invitados. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, insistió en que el Gobierno «ha hecho lo que tenía que hacer», obligado por una sentencia europea que, subrayó, también obliga a la Cámara a convalidar la modificación legal. Repitió que «está a punto de caer» una segunda multa millonaria de la UE. El diputado popular Miguel Barrachina incidió en que la multa «la pagarán los españoles, no los que votan en contra con sus sueldos». Tras la votación, ya fuera del hemiciclo, De la Serna lamentó la «falta de responsabilidad política que aboca a los españoles a tener que pagar una sanción europea de su bolsillo».

El diputado del PSOE Joaquín Ramos explicó que su rechazo al texto no es para «tratar de tumbar un decreto», sino para «defender los derechos de los trabajadores». Llamó a las partes a «sentarse a negociar mañana mismo» y pidió al Gobierno que «no se levante de la mesa de negociación». El diputado de Unidos Podemos Félix Alonso Cantorné justificó su voto en contra a «un decreto salvaje que haría estallar un sector estratégico para el país» y criticó que el ministro De la Serna «sólo se haya dejado caer a última hora en la mesa de negociación». El diputado de ERC Jordi Salvador i Duch consideró que el decreto «busca extinguir un colectivo con condiciones dignas de trabajo». Ferrán Bel, del PDECat, afirmó que «la responsabilidad es del Gobierno y ni los grupos ni las empresas ni los sindicatos son los culpables».

Desde Ciudadanos, que a última hora decidió abstenerse, Fernando Navarro expresó el compromiso de su formación con la reforma del sector para cumplir con Bruselas, pero también con «garantizar al máximo los puestos de trabajo de los estibadores». «Preferíamos que el Gobierno hubiera aplazado una semana más el debate para dar más tiempo a la negociación», indicó, al tiempo que animó a seguir negociando. «Se trata de un problema endiablado, pero vamos por el buen camino, reconocemos la actitud del Gobierno en los últimos días y el esfuerzo de la patronal y los sindicatos», dijo.

El diputado del PNV Íñigo Barandiarán, apeló a una cuestión de «responsabilidad y de defensa del interés colectivo» para «evitar pagar una sanción por dilatar la aprobación de un texto que acabará siendo el mismo o uno muy parecido».

Los diarios recogen que el Gobierno lamentó ayer la «deslealtad» de Ciudadanos. «Habían comprometido una posición de voto, eso es sagrado en política», indicaron fuentes de La Moncloa a ABC. También acusaron de «irresponsabilidad» al PSOE, ya que «dieron a los sindicatos una munición inesperada al decirles que no aprobarían el decreto si no había acuerdo».

 

 

 

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