La prensa valora la confluencia de tres candidatos al liderazgo del PSOE

EL MUNDO:

EL EMPUJE DE SÁNCHEZ OBLIGA A DÍAZ A DAR AL FIN EL PASO

Susana Díaz confirmó ayer que optará a la Secretaría General del PSOE. Lo que se dirime en este proceso de primarias socialistas es la confrontación de dos modelos de partido y de país, si no antagónicos, sí diferentes. Díaz es una dirigente sin apenas experiencia profesional fuera de la política. Cuenta con el apoyo del establishment del partido y el 60% del poder territorial del PSOE. Pero aún no ha sido capaz de concretar cuáles son sus principales planteamientos. Ha hecho bandera de una idea de España que colisiona con la defensa de la plurinacionalidad del Estado que arguye Sánchez, y tiene como objetivo prioritario desembarazarse del acoso de Podemos. Sánchez, en cambio, propone que las formaciones progresistas sumen fuerzas y avisa que su partido se encuentra en la encrucijada de decidir «entre el PSOE de la abstención o uno autónomo». Díaz ha demorado tanto su anuncio que ha dado alas a Sánchez y ha sembrado dudas sobre su talla como líder política. Díaz se expone a salir derrotada de esta batalla, pero si gana, el PSOE continuaría la senda de los últimos meses con acuerdos puntuales con el PP. Si vence Sánchez, lo más probable es que la gobernabilidad sea imposible, por lo que Rajoy podría verse obligado a convocar elecciones anticipadas. Pero, en cualquier caso, el mayor riesgo para el PSOE es que se muestre incapaz de volver a ser un partido unido y cohesionado.

ABC:

TRES ACTORES PARA EL DRAMA DEL PSOE

Susana Díaz anunciará oficialmente su concurrencia a las primarias el día 26, después de que la Comisión Gestora del PSOE presente la ponencia política del Congreso Federal. Esta secuencia de acontecimientos pretende dar a Susana Díaz una posición institucional, como representante no oficial del partido frente a un candidato de oportunidad, como Patxi López, y un candidato de ruptura, como Pedro Sánchez. Díaz y Sánchez representan opciones estratégicas irreconciliables. Esta realidad es la que está aprovechando Sánchez para movilizar visceralmente a las bases con un mensaje maniqueo que parte al PSOE en dos: o él o los traidores que han permitido con su abstención que gobierne Rajoy. Sánchez reniega así de cualquier posible transacción y fuerza a Díaz a un combate cuerpo a cuerpo, en el que Patxi López es un tercero al margen, cuya relevancia dependerá de que alguno de los otros dos candidatos lo tiente con un pacto para el día después del Congreso Federal. A partir de ahora será cuando puedan medirse realmente las posibilidades de Sánchez, quien ha jugado frente a un adversario fantasma y se verá si el apoyo emocional de las bases a su mensaje radical se traduce en votos o si la figura de Díaz empieza a extender la idea del voto útil y pragmático. En la campaña de estas primarias los militantes socialistas podrán preguntarse y responderse qué intereses representan de verdad Díaz y Sánchez.

LA RAZÓN:

EL PSOE NECESITA CENTRARSE

Díaz entrará en campaña para primarias del PSOE el 26 de marzo en Madrid, después de que el Foro Político socialista apruebe la ponencia marco del Congreso. Diaz tiene un buen dominio de los tiempos. Además, cumple ante las bases su compromiso de «primero, las ideas» y podrá defender un proyecto acorde con la mayoría de la estructura directiva de su partido. El lugar también es idóneo: la elección de la capital de España proyecta a Díaz a nivel nacional. Es posible que la candidatura a la Secretaría General del PSOE perjudique la posición de Susana Díaz en Andalucía, donde, por el momento, los sondeos de opinión, como el de NC Report para LA RAZÓN, apuntan a que si se celebraran hoy elecciones autonómicas, Díaz volvería a ganarlas. Por tanto, es la que más arriesga de los tres candidatos porque es la que más tiene que perder. Una derrota de Díaz o de López frente a Sánchez puede ser la fractura definitiva del PSOE, ya que llevaría a posiciones irreconciliables en el socialismo. De ahí que es muy importante que la estructura institucional del PSOE tome conciencia de que está en juego más que el nombre de su próximo secretario general. Con Díaz y con López es posible que se restañen heridas internas, vuelva una socialdemocracia avanzada y se recuperen votantes, lo que no significa que Díaz o López vayan a ser figuras cómodas en su oposición al Gobierno del PP pero, al menos, puede contarse con su rechazo del populismo radical.

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