El Grupo Colmeiro valora el futuro inmediato de la Unión Europea

El Consejo Europeo se ha reunido en sendas sesiones de trabajo el jueves y el viernes por primera vez tras la publicación del Libro blanco sobre el futuro de Europa y a pocos días de la solicitud formal de salida de Reino Unido de la UE, la cual ha sido anunciada para antes de finalizar el mes de marzo.

El papel de Juncker resume en cinco los posibles escenarios que se presentan a la UE a 27 tras la salida del Reino Unido. Se trata de adaptarse al momento para poder mejorar los outputs tanto en el terreno económico como de la protección social, la gestión de los demandantes de asilo y la lucha contra el terrorismo internacional. Las opciones estratégicas son: 1) continuar como hasta ahora; 2) limitar el proyecto de construcción europea al mercado único; 3) apuntalar una vanguardia de Estados miembros partidarios de una mayor integración que hagan más cosas conjuntamente; 4) reducir el abanico de asuntos sobre los que las instituciones supranacionales tienen atribuidas competencias y, finalmente, 5) una mayor integración sobre un número más amplio de asuntos.

Alemania, España, Francia e Italia ya se han posicionado recientemente en Versalles a favor del tercer escenario, mientras que el Grupo de Visegrád, compuesto por Eslovaquia, Hungría, Polonia y la República Checa, establece cautelas en relación con una mayor flexibilidad o diferenciación del proyecto.

 

 

ANÁLISIS Y POSIBLES ESCENARIOS

 

Luis Caramés Viéitez, coordinador del Grupo Colmeiro habla de la minicumbre de las dos velocidades. Para el catedrático las diferentes velocidades ya existen, véase Schengen o la zona euro, habrá que ir más allá. “¿Hasta dónde y de qué forma? Digámoslo claramente, se trata de salvar a Europa”. Caramés considera que Polonia, Hungría, Chequia y Eslovaquia, que mandan un recado demasiado diferente. “Desgraciadamente, ha de reconocerse que desde hace demasiado tiempo faltan en Europa objetivos claros y coraje político, todo ello en vísperas del brexit y de las elecciones alemanas y francesas”.
Caramés apunta a que “cuando pronto se reúnan todos en Roma, habrán de reflexionar acerca de la garantía que supone la pertenencia a la UE, de su protección, en unos momentos en que la Rusia de Putin y la América de Trump les pueden acogotar”.

 

INCERTIDUMBRE ELECTORAL

 

Para Jean-Michel Uhaldeborde, profesor emérito de la Université de Pau et des Pays de l’Adour, Francia, miembro del Grupo Colmeiro y Doctor honoris causa de la USC, superar el estancamiento de una ampliación geo-política rápida constituye un reto estratégico colectivo decisivo. Entre el statu quo insostenible, el repliegue nacionalista perjudicial y el impulso federalista en estos momentos inaceptable para los pueblos, la idea, ya antigua, de un avance asimétrico y abierto, puede aparecer como un enfoque pragmático. La propuesta de desarrollar unas «cooperaciones reforzadas» entre países voluntarios para promover una ambición integradora más elevada, permite evitar un estancamiento del proceso en el mínimo común denominador.

No obstante, Uhaldeborde advierte de que la ejecución de esta visión se enfrenta a la incertidumbre del contexto político y electoral en los países promotores de la fórmula (Alemania, Francia, España, Italia). Además, numerosos países van a oponerse a la idea y a los riesgos de una «Europa de dos velocidades».

 

 

PRIORIDAD DE LA UNIÓN MONETARIA

 

El profesor José Silva Costa, Catedrático de Economía de la Universidade do Porto, también integrante del Grupo Colmeiro, también destaca el riesgo asociado a las elecciones en Holanda y Francia da una urgencia al debate sobre el futuro de Europa que los Estados del Sur fueron incapaces de explicar. . Las dos velocidades existen desde hace tiempo, pero el debate es muy positivo, argumenta: “El tren y, en particular la locomotora (Unión Monetaria) está conducido por un maquinista con la ayuda ocasional de un maquinista asistente (el eje Franco-Alemán). En el caso de Portugal, estuvieron más preocupados de no ser expulsados del vagón que de opinar sobre cómo ,conducir el tren.”. Ahora que se presenta este debate sobre el futuro de Europa, el profesor Costa da Silva considera que “hay por lo menos la oportunidad de poder sugerir algunas prioridades”. Silva Costa afirma que después de tanto esfuerzo para equilibrar las cuentas públicas, “Países como Portugal sienten que que lo que importa es asegurar que el vagón del euro no se tambalee y no descarrile, esto supone para el catedrático portugués que exista una verdadera unión monetaria.

Finalmente, la profesora de la USC Cristina Ares, especialista en Política Europea, subraya, considera que Junker acierta al abrir el debate en plenas elecciones para Francia y Alemania. Para
la profesora Ares ese es “el único movimiento inteligente posible en este momento de crisis profunda de legitimidad de la Unión en algunos Estados miembros como España”. Cristina Ares apunta a que en materia de distingtas velocidades el Libro blanco habla de una o varias coaliciones de Estados que DESEAN hacer más, en materia de fiscal, social, defensa, seguridad interna y que el resto de Estados miembros mantendría la posibilidad de sumarse, y en cualquier caso su estatus quedaría preservado.

Para Cristina Ares de los 5 escenarios posibles sólo dos son viables a día de hoy: o bien apuntalar una vanguardia de Estados miembros partidarios de una mayor integración o bien reducir el abanico de asuntos sobre los que las instituciones supranacionales tienen atribuidas competencias.

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