Artur Mas alega que nadie les advirtió que el 9-N podría ser un «gran delito»

Artur Más comparece ante el Tribunal Supremo.

El expresidente de la Generalitat Artur Mas alegó ayer en el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo por el 9-N contra el exconseller de Presidencia Frances Homs que antes de la consulta «nadie dijo que podría ser un gran delito». «Desde el día que anuncié el proceso participativo, el 14 de octubre, hasta el 9-N e incluso hasta el 25 de noviembre, la única notificación que recibimos fue la providencia del Constitucional. Nadie más nos requirió nada ni actuó en nada. Ni fiscal, ni jueces de guardia, ni el Constitucional, nadie se acordó de que eso pudiera ser un gran delito, como parece ahora», dijo para intentar demostrar que no existió delito de desobediencia. Mas dijo que el Constitucional no emitió «una notificación expresa» ni una «advertencia». «Era un defecto de forma muy importante y, a criterio de muchos juristas, determinante para un posible delito», explicó.

Mas sostuvo que convocó la consulta porque tenía «un mandato» del Parlament, y que lo primero que hizo la Cámara catalana fue «intentar entenderse con el Parlamento español». «No se tomaron decisiones unilaterales, se intentó un pacto y fue desoído», añadió. El expresidente apuntó que ni la consulta ni el proceso participativo que lo sustituyó «tenían efectos legales vinculantes» y «así se dijo desde el primer momento». En su opinión, estaban apelando a la «libertad de expresión, ideológica y de participación», lo que tenía «consecuencias políticas, pero no legales».

También declaró ayer el que fuera vicepresidente del Tribunal Constitucional Carles Viver, quien dijo que se reunió con Francesc Homs el 4 de noviembre y le indicó que «jurídicamente había que obedecer» la providencia del TC, pero que era «enormemente genérica y abstracta», por lo que aconsejó presentar un recurso de aclaración.

En otro orden de cosas, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña admitió a trámite la nueva querella de la Fiscalía contra la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y contra los tres miembros de Junts pel Sí en la Mesa, Lluís Corominas, Anna Simó y Ramona Barrufet, e investigará que en octubre permitiera votar en el pleno dos resoluciones en favor del referéndum independentista.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar