Feijóo, satisfecho de las políticas pioneras de Galicia que se consolidaron en España

Alberto Núñez Feijóo afirmó  que el período 2009-2012 servirá «para darnos cuenta de que Galicia fue capaz de acuñar políticas pioneras, que con el paso del tiempo se fueron consolidando a nivel nacional. La  Galicia que mantuvo intacta su autonomía y su autogobierno; que hizo propia la idea de gastar menos en burocracia y más en los ciudadanos; que redujo de manera histórica su Administración paralela; que no renunció a mejorar sus servicios públicos; que luchó por mantener la sede social de una entidad financiera de referencia; que marcó una estrategia de internacionalización de su economía; que reactivó sectores estratégicos como el naval o la automoción; que incorporó una terminología política noticia ?la austeridad-; que fue capaz de introducir en el discurso político «hacer más con menos», y la Galicia que impulsó la primera fusión de ayuntamientos en cuatro décadas.

Durante la presentación del libro «Los discursos parlamentarios de Alberto Núñez Feijóo., octava legislatura 2009-2012», de la colección del Parlamento dedicada a los presidentes de Galicia, el titular de la Xunta reconoció que en su primera legislatura no siempre fué de gestión fácil ni tampoco explicar, un momento tan difícil como la peor crisis económica que tuvo que afrontar un Gobierno autonómico. «Sin embargo, siempre intenté decir la verdad de los asuntos, por incómodos que fueran o parecieran y, por supuesto, comenzando por este Parlamento», abundó.

En esta línea, aseguró que los textos que presenta el Parlamento «nacen de un anhelo de explicación, de un deseo de hacer partícipe a la Cámara y, por lo tanto, a la ciudadanía gallega, de los problemas y decisiones que el ejercicio del poder comporta. Para ser completa, la democracia tiene que ser representativa, participativa y también explicativa. Sin representación, la democracia corre el riesgo de derivar en una cacofonía y de resultar inútil para conciliar los diferentes intereses que existen en una sociedad. Sin participación, la democracia se estrecha y pierde vigor. Y sin explicación, se produce una desconexión entre representantes y representados», dijo, destacando también la crítica como un síntoma saludable y necesaria para que la democracia parlamentaria pueda renovarse y perfeccionarse sin destruirse.

 

PAÍS DE PALABRA

Durante su intervención, Feijóo incidió en que ninguno de los debates que se producen en un Parlamento es estéril o superfluo, «ya que el único superfluo es el silencio, aseveró, haciendo hincapié en que cuando se trata de construir un país, las palabras nunca sobran.

De este modo, afirmó que ·cuando existe una mayoría social que no comprende una decisión, el político no debe refugiarse en un despotismo ilustrado sino preguntarse donde está el error. Una fórmula, según aseguró, válida en todas las circunstancias, pero sobre todo cuando existe un pueblo como el nuestro, formado, sensato y proveído de ese arma de comprensión masiva que es la palabra».

Feijóo aseguró ver en las comparecencias parlamentarias «no solamente son un deber, sino sobre todo un estímulo, un aliciente, una oportunidad de explicar, compartir y escuchar cosas no siempre agradables, pero siempre útiles para quien tiene la responsabilidad de gobernar».

El presidente de la Xunta concluyó expresando el deseo de que el lector que se acerque a los libros  pueda ver en ellos «una inmensa pasión por Galicia, un inmenso orgullo por ser parlamentario y un compromiso honesto con el pueblo del que formo parte». Y trasladó la certeza de que este país seguirá formando parte de las democracias del mundo, y de que la Cámara gallega seguirá siendo la casa en la que todos podemos convivir, ·porque somos un país de palabras y, en consecuencia, un país de palabra».

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