La prensa informa y editorializa sobre el nuevo ciclo americano

cabeceiras_prensa_xornaisEl discurso de Donald Trump acapara las primeras de todos los diarios, acompañado de la fotografía en la que el nuevo mandatario estadounidense jura su cargo. “América, primero” es el titular dominante en la mayoría de los diarios. Así lo hacen ABC, LA VANGUARDIA, EL PERIÓDICO y LA RAZÓN. En parecidos términos, EL MUNDO titula en su primera: “América para los americanos”. En páginas interiores, también destaca el lema de Trump: “América, primero”. Por su parte, EL PAÍS abre con otra frase del discurso del nuevo presidente: “Vamos a traspasar el poder de Washington al pueblo”. En los diarios económicos, CINCO DÍAS ve al mundo “en manos de Trump”, mientras que EL ECONOMISTA dice que “Trump promete frenar el ‘saqueo’ de los países que roban el trabajo”.

En el análisis del discurso, EL PAÍS dice que reflejó “el populismo más agresivo y el nacionalismo más desacomplejado”. Según este diario, fue “un discurso más populista que conservador, y también nacionalista, con acentos victimistas y autárquicos”. De igual modo, EL MUNDO señala que en su discurso el nuevo presidente hizo “la misma combinación de populismo y nacionalismo que le ha llevado” a la presidencia. Para este diario se trata de un mensaje que “está en contradicción total con el Partido Republicano”, que son “el partido del libre mercado, de la liberalización comercial y del no intervencionismo del Estado en la economía”.

Para ABC, Trump revistió su discurso de “patriotismo y populismo” y “redujo a la nada el legado de Obama”. En la crónica de su corresponsal en Washington, señala que “Donald Trump va a seguir siendo Donald Trump”, y que “ni el boato de la toma de posesión” fue capaz de “elevar la forma y el discurso del promotor inmobiliario”. LA RAZÓN dice que “Trump abre una era populista y nacionalista”, y subraya que el discurso fue “100% Trump”.

LA VANGUARDIA ve en el discurso de Trump “una convocatoria de tono revolucionario”, que en realidad “plantea una involución populista contra la globalización mediante un nacionalismo exacerbado, el aislacionismo internacional, el regreso al proteccionismo y un desprecio por la política de imprevisibles consecuencias”. Según EL PERIÓDICO, “Trump se inviste héroe del pueblo”. Para este diario, “el presidente retoma su tono radical en un discurso populista y patriotero”.

CINCO DÍAS considera que se abre “una nueva era en la política en la economía global”. EL ECONOMISTA dice que Trump repitió en su discurso “sus consignas populistas y nacionalistas”. Expertos, citados por este diario, creen que los propios republicanos harán la oposición a Trump en el Congreso.

 

 

EDITORIALES

 

LA TOMA DE POSESIÓN DE TRUMP RATIFICA EL PESIMISMO SOBRE SU PRESIDENCIA

“Cumpliendo las peores previsiones, las primeras palabras de Donald Trump como presidente de Estados Unidos han estado impregnadas de populismo, nacionalismo y agresividad”. El mundo “debe prepararse para atravesar tiempos difíciles llenos de turbulencias y actitudes tan hostiles como imprevisibles”. Trump ofreció una visión distorsionada de su país y del mundo y su discurso supone “una abdicación completa por parte de EEUU de su trayectoria y responsabilidades para pasarse al aislacionismo, unilateralismo y proteccionismo”. Tras protagonizar “una de las transiciones más tumultuosas que se recuerdan, el ya presidente de EEUU demostró ayer no estar a la altura de la magistratura que aceptó desempeñar ni de la Constitución que prometió defender”. Su discurso fue de campaña electoral, “lleno de frases fáciles y vacías, clichés y tópicos que en lugar de disipar los peores temores, los confirman”. “Toca ahora, dentro y fuera de EEUU, estar vigilante”. Igual que Obama anunció en su despedida que intervendría si Trump se extralimitaba y dañaba derechos o libertades básicos de los estadounidenses, los demás países también deberán fijar con toda claridad cuáles son las líneas rojas que no piensan dejar sobrepasar a Trump”.

EL PAÍS 14. Editorial

CON POPULISMO NO SE PUEDE PILOTAR UN PAÍS COMO EEUU

El discurso de aceptación de Donald Trump como 45º presidente de la nación más poderosa de la Tierra rezuma “populismo, demagogia y un preocupante nacionalismo”. ‘América, lo primero’, es el eslogan en que se resumen sus mensajes. El nuevo presidente “regala los oídos a esos sectores que mayoritariamente le votaron en noviembre. Pero emplea la demagogia y plantea soluciones que se antojan desastrosas”. “Sonroja que un empresario de éxito ignore que si EEUU es la primera potencia económica, cultural o militar del mundo, se debe a la capacidad que ha demostrado siempre para sacar rédito de las reglas del libre mercado global que ha contribuido a expandir”. El discurso de Trump “suena caduco” y no parece consciente del mundo tan complejo y globalizado en el que vivimos y en el que él está obligado a actuar. “Los grandes desafíos exigen cada vez mayor cooperación multilateral, empezando por esa lucha contra el yihadismo que Trump promete, frívolamente, eliminar de un plumazo”. La paradoja es que el nuevo presidente de EEUU está obsesionado con la idea de recuperar la ‘grandeza’ de su nación, cuando todo apunta a que el país se encamina hacia tiempos especialmente convulsos. La sociedad norteamericana está profundamente dividida. Trump empieza su mandato con una popularidad que apenas alcanza el 40%. “Los primeros pasos en la Presidencia ofrecen muchas dudas de que vaya en la dirección correcta para reducir esa brecha y aumentar el bienestar”.

EL MUNDO 3. Editorial

LA CASA BLANCA NO CAMBIA A TRUMP

El discurso inaugural del ya presidente norteamericano “parecía dirigido exclusivamente a sus seguidores y no al conjunto de una sociedad profundamente dividida precisamente por lo que significa la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca”. “Llega el momento de comprobar si es cierto que quiere completar el muro de la frontera mexicana o anular los tratados de libre comercio, si se atreve a imponer aranceles a diestro y siniestro con el pretexto de defender la industria norteamericana, si quiere desafiar a China o hacer lo posible por contribuir a la desintegración de la UE”. Tiene que explicar “cómo pretende crear una coalición del mundo civilizado para luchar contra el terrorismo islámico, pero acercándose más a la autocrática Rusia de Putin que a la Alianza Atlántica”. La apoteosis del triunfo de Trump “es el símbolo del fin de una era y el comienzo de un tiempo nuevo del que todavía desconocemos los contornos precisos”. En su equipo “hay personajes curiosos, pero también otros que le pueden aconsejar y evitar que ese personaje denostado y condenado por muchos de antemano se convierta en esa criatura implacable que ha hecho de él el resto del mundo”.

ABC 4. Editorial

LA HORA DE LOS HECHOS

El mismo Trump que se presenta cono protector de las clases desfavorecidas “es el que ha formado un gobierno lleno de lobbistas y millonarios, interesados en la desregulación y la bajada de impuestos. El mismo que se apresta a desmantelar el sistema público de sanidad montado por Obama, mediante el cual consiguieron cobertura veinte millones de personas antes desprotegidas”. En la escena internacional, “las sacudidas que puede propiciar la era Trump son también diversas e importantes”. Causa temor su política relativa al cambio climático y su “alarmante” acercamiento a Putin, junto a las críticas a la OTAN. Y las consecuencias comerciales de la agenda global de Trump “no le van a la zaga”. La llegada de Trump a la Casa Blanca ha causado en la UE “una inquietud comprensible”. Su afán proteccionista “amenaza un sistema consolidado de relaciones con Europa”. Está por ver que todas las grandes decisiones voceadas por Trump puedan materializarse. Los mecanismos garantistas del Estado “modularán los deseos de cambio del nuevo presidente”. Entramos en una nueva fase histórica, “de mano de una persona impulsiva y sin experiencia política que lleva, a Estados Unidos y al resto del mundo, hacia un territorio desconocido”.

LA VANGUARDIA 16. Editorial

ESTADOS UNIDOS PRIMERO, EL ÚNICO PROGRAMA DE TRUMP

“Estados Unidos primero”. Este es el único programa de Donald Trump como 45º presidente de su país. Ese eslogan de campaña electoral es “un compendio de proteccionismo, nacionalismo y cinismo”. El tono agresivo de su discurso llegó muy alto. El radicalismo de su programa unidireccional tendrá, de aplicarse, consecuencias de gran calado en el mundo. “El aislacionismo que propone entierra un orden mundial en el que se han basado las relaciones entre países desde el fin de la segunda guerra mundial”. Lo que lo sustituirá “es una gran incógnita”. Muchos comentaristas ya se preguntan abiertamente cuánto durará su mandato.

EL PERIÓDICO 10. Editorial

DISCURSO DE DÍFICIL DIGESTIÓN DE UN MESÍAS EN LA CASA BLANCA

La jura del nuevo presidente de Estados Unidos “no fue la ceremonia de un normal traspaso de poderes de una Administración demócrata a otra republicana, sino que se abre un periodo de excepción”. Ayer el mundo entero “no vio la toma de posesión de un nuevo presidente, sino el momento fundacional de otra manera de hacer política- o antipolítica-“. El discurso de Trump fue “una verdadera lección de lo que significa el populismo como instrumento político y que resumió en una frase: ‘Estamos transfiriendo el poder político de Washington DC y dándoselo a la gente, a vosotros'”. Ayer “cambió la mentira por la fantasía”, en un discurso de “difícil digestión”. Trump es “el síntoma de un malestar evidente”. Algo está pasando en la sociedad norteamericana para que acabase venciendo un candidato dispuesto a romper con determinadas normas. “Lo sustancial ahora es la puesta en práctica de las primeras medidas y la reacción que estas puedan tener en el mundo”.

LA RAZÓN 3. Editorial

AMÉRICA PRIMERO, EL MUNDO DESPUÉS

El nuevo presidente de Estados Unidos, que inicia su mandato bajo la premisa de ‘América primero’ es “percibido por unos como una oportunidad, por otros como un riesgo y por muchos como una incógnita con capacidad para marcar un antes y un después en el mapa político y económico mundial”. Trump “se presenta como un enemigo de la globalización, un partidario del proteccionismo y un líder dispuesto a agitar las relaciones comerciales con China”, pero el programa económico con que llega a la Casa Blanca “apuesta por impulsar el crecimiento, con un paquete de estímulos fiscales que incluye la rebaja de impuestos a ciudadanos y empresas y una inyección de un billón de dólares en infraestructuras”. A la espera de un alza en el precio del dinero más rápida de lo que se preveía y de medidas de desregularización, “los inversores han respaldado la llegada de la nueva Administración”. En cualquier caso, el discurso de la nueva Administración estadounidense “incluye una seria advertencia para una Europa que debe aprender a vivir sin el apoyo del ‘amigo americano’ y a tomar por sí sola las riendas de su futuro político y económico”.

CINCO DÍAS 10. Editorial

UNA ETAPA LLENA DE INCERTIDUMBRES

Trump demostró con contundencia “que ignora todas las advertencias, de las más variadas instancias políticas e intelectuales, sobre los perjuicios del proteccionismo”. Una democracia tan madura como la estadounidense dispone de múltiples contrapesos a la política de sus presidentes”. Ahora bien, “no deben minusvalorarse los riesgos potenciales y las incertidumbres, para EEUU y el resto del mundo, que encierra la deriva aislacionista en la que Trump, a tenor de su discurso, busca embarcar a su país”.

EL ECONOMISTA 3. Editorial

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