La crisis demográfica en Galicia solo se resolverá con incentivos a la natalidad

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El desafío de la transición demográfica no se resolverá en Galicia sin la llegada de inmigrantes, unas políticas de incentivos a la natalidad y medidas de conciliación. Por otra parte, en Galicia el 24% de la población supera los 65 años, en el 2029 la cifra llegará a casi el 29%.

Estas son algunas de las conclusiones de una intensa jornada de diagnóstico y análisis que el Grupo Colmeiro realizó en el Club Financiero de A Coruña. La jornada reunió a expertos en demografía, economía y movimientos migratorios que abordaron desde los aspectos más generales de la revolución demográfica que afecta a Europa hasta los aspectos más concretos y las características propias de la evolución poblacional en Galicia.

En ausencia de aportes migratorios, Europa podría perder hasta 2060 más de un 16 % de su población, esencialmente en los tramos jóvenes y adultos.  Conciliar mejor vida profesional y familiar, alargar la vida activa, invertir más en una Europa productiva y más competitiva, o promover una mejor política de acogida de emigrantes son algunas de las áreas de trabajo que el Grupo Colmeiro considera prioritarias para abordar con éxito una política demográfica de futuro.

En su intervención de apertura el catedrático de Economía de la USC y coordinador del Grupo Colmeiro, Luis Caramés, afirmó que el desafío para el conjunto de la sociedad y, de manera particular, para los dirigentes políticos es de envergadura porque requiere la puesta en marcha de medidas que resuelvan asuntos como la carga del sistema de pensiones, la modificación sustancial de las estructuras sociales debido al peso creciente de las personas mayores, sin olvidar el papel que juega ya la inmigración en el mantenimiento de la población activa.

 

LA INMIGRACIÓN NO RESUELVE

 

Para la experta italiana Elena Ambrosetti el fenómeno de descenso de la natalidad es común a toda Europa y el diagnóstico nos debe llevar obligatoriamente a plantear múltiples medidas. Las primeras de índole social: incentivos claros para el fomento de la natalidad. La experta italiana considera que apostar por la inmigración como fórmula para incrementar la natalidad es un error. Para ella las herramientas claves deben ser los incentivos a la natalidad y unas políticas de conciliación efectivas. Incidió también en la necesidad de apostar claramente por mayores niveles de igualdad de género en el mercado laboral e incrementar el número de niños por mujer, aunque sea en familias monoparentales.  Italia es el país de Europa en el que las mujeres retrasan más la maternidad, seguido de España. En ambos casos las mujeres tienen su primer hijo después de los 30 años. Una edad demasiado tardía que  es necesario adelantar.

Ambrosetti también se refirió a la necesidad de un cambio de valoración del momento de asumir la maternidad. No es viable que las mujeres consideren que la edad para tener hijos es a partir de los 30 años.

Por su parte la doctora de la Facultad de Economía de la USC y moderadora de la mesa redonda hizo una radiografía de la realidad gallega marcada por un territorio altamente disperso con muchos núcleos de población. Para Cadaval esto «requiere de una gestión capaz de orientar nuestro futuro si no queremos que la situación demográfica se torne crítica»

 

POLÍTICAS DE LA XUNTA

La Xunta de Galicia cuenta, desde la última remodelación del Gobierno con una Consellería de política social y entre sus direcciones generales una está específicamente destinada a elaborar políticas de dinamización demográfica. El conjunto de estas políticas fue presentado por la directora general de este departamento, Amparo González Méndez.

El profesor titular de la USC Julio Hernández Borge realizó una pormenorizada descripción de la evolución demográfica gallega. Para el profesor compostelano Galicia está caracterizada por un fuerte envejecimiento de su población, una natalidad y una fecundidad muy bajas, una larga esperanza de vida al nacer y una evolución descendente del número de sus habitantes.

Para el profesor Hernández Borge las expectativas tampoco son halagüeñas: “las proyecciones demográficas para los decenios venideros apuntan hacia un agravamiento del envejecimiento demográfico y hacia un descenso del número de habitantes, repartidos de forma cada vez más desequilibrada dentro del territorio gallego”. Para él existen motivos de sobra para hacer saltar todas las alarmas.

 

ENVEJECIMIENTO E INNOVACIÓN

 

María Xosé Rodríguez Galdo realizó una lectura en positivo del cambio en la estructura de edades en Galicia. Para la profesora de la USC “Vivir más años y más años en salud respecto al pasado próximo presenta una serie de oportunidades para Galicia”. Rodríguez Galdo hizo hincapié en que el hecho de que Galicia esté a la cabeza en esperanza de vida debe ser una oportunidad para profundizar en una estrategia gallega de envejecimiento desde la innovación.
Para Rodríguez Galdo es necesario un cambio cultural que redefina las edades; una persona de 65 años es, hoy por hoy, una persona plenamente capaz de mantener su actividad y de continuar aportando. El aumento de la esperanza de vida en Galicia debe entenderse como un elemento más de nuestra «Galicia calidade».

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