El discurso de Sánchez, en los periódicos

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El discurso de Pedro Sánchez en el Congreso es el tema central de hoy de los diarios, al que dedican sus portadas ilustradas con fotografías del líder socialista en el hemiciclo. Todos coinciden en el llamamiento que hizo a Podemos para lograr su investidura. Para EL PAÍS, «Sánchez obliga a Podemos a escoger entre él o Rajoy». Según EL MUNDO, «Sánchez convierte su discurso en un pulso a Podemos para echar a Rajoy». «Un plebiscito contra Rajoy», titula en páginas interiores. En parecidos términos, LA VANGUARDIA dice que el líder socialista «intenta atraer a Podemos con un plebiscito por el cambio», mientras que EL PERIÓDICO habla de «un plebiscito sobre Rajoy».

Para ABC, Sánchez «busca culpables en vez de apoyos», y considera que «admite ya que no será investido y arrecia su presión sobre Podemos». «El cambio es echar a Rajoy», titula a toda página LA RAZÓN, diario que subtitula con las palabras de Sánchez: «y se puede hacer la próxima semana». CINCO DÍAS considera que Sánchez «inunda su discurso de propuestas sociales para presionar a Podemos», mientras que EL ECONOMISTA dice que el líder socialista «admite que es imposible un Ejecutivo de izquierdas».

LOS EDITORIALES

EL PAÍS: SÁNCHEZ ABRE EL CAMINO, DESCARTA AL PP Y DA EL PAPEL ARBITRAL A PODEMOS

«Pedro Sánchez salió razonablemente airoso de su discurso de investidura. Le faltó la visión y ambición que se espera de un joven líder que quiere ponerse al frente de su país para transformarlo y mejorarlo». «Sobraron muchos detalles en el prolijo catálogo de buenas intenciones leído a título de programa de gobierno y escasearon las cifras sobre las que se sostienen esas promesas». «Algo extraño sonó también esa insistencia en hacerlo todo ‘la semana que viene’. «Aun así, Sánchez acierta en lo fundamental: dejar claro que España necesita un Ejecutivo pactado. Sólo por esto hay que agradecer el esfuerzo del candidato socialista, en contraste con la pasividad de Mariano Rajoy».

«La segunda virtud es que por fin llega al Congreso un proyecto político. No el de un partido, sino el que comparten al menos dos fuerzas, en este caso PSOE y Ciudadanos». «Uno de los aspectos discutibles del discurso es la negativa al acuerdo con el PP. Marginar al PP es contradictorio con la voluntad de poner en marcha una subcomisión parlamentaria para la reforma constitucional». «Sánchez merece elogios por su voluntad de trabajar a favor del pacto. Tiene razón cuando dice que su fracaso hubiera sido ‘rechazar el ofrecimiento del jefe del Estado. Esto es un comienzo: un peldaño más que sube un líder en construcción, y un paso adelante en el desbloqueo institucional».

ELMUNDO: SÁNCHEZ SIGUE DESPRECIANDO AL PP SIN LOGRAR EL APOYO DE PODEMOS

«Durante la intervención de Pedro Sánchez, los papeles parecían cambiados». «El líder del PSOE exponía su programa de Gobierno en la tribuna del Congreso mientras Mariano Rajoy permanecía sentado en su escaño con aire de indiferencia». «Ello corrobora el error del presidente en funciones de no haber aceptado el encargo del Rey a pesar de encabezar la lista más votada». «Es justo reconocer el valor de Sánchez al atreverse a comparecer como candidato con casi la absoluta seguridad de la derrota y asumiendo las consecuencias del varapalo dialéctico que puede sufrir hoy cuando intervengan Rajoy e Iglesias. Sin su gesto, seguiríamos paralizados».

«Sánchez pronunció un discurso correcto, aunque sin grandeza épica». «El líder socialista volvió a incidir en el mismo error que hace dos meses, cuando le dijo a Rajoy que no estaba dispuesto ni siquiera a escuchar sus propuestas». «No es coherente pedir que los partidos hablen sin líneas rojas y sin prejuicios y, al mismo tiempo, marginar a la formación más votada». «Habrá que intentar nuevas fórmulas que pasan por una implicación del PP en la gobernabilidad de España».

ABC: DISCURSO DE RUPTURA, NO DE INVESTIDURA

«El discurso de investidura de Pedro Sánchez resumió su proyecto político para España en un solo objetivo: crear una España no solo sin el PP, sino contra el PP. Defendió, a pesar de todo, el carácter incluyente de su pacto con Ciudadanos y, aunque lo abrió a todas las fuerzas políticas, quiso hacer imposible cualquier aproximación del PP, contra el que dirigió agrias críticas». «Sánchez hizo un discurso ajeno a su propia realidad política, medida en noventa diputados. Su mensaje fue frentista, porque quiso aislar al principal partido nacional, privándolo de cualquier opción de entendimiento, expreso o tácito, y dejando en evidencia los mensajes dialogantes de su socio, Albert Rivera, desde ayer huérfano de cualquier argumento para convencer al PP de que apoye con una abstención la investidura de Sánchez».

«Lo menos relevante del discurso de Pedro Sánchez fueron sus incongruentes inconsistencias programáticas. Sánchez no defendió un programa de gobierno, sino una ‘liga anti-PP’, carente de realismo político y de verdadera generosidad». «El verbo más repetido por Sánchez fue ‘derogar’, porque su oferta de gobierno es el desmantelamiento de los cuatro años de mando del PP, lo cual es el reclamo visceral y básico para intentar afear a Podemos su voto negativo a su investidura». «Todo fue pura táctica partidista y todo se explica por la necesidad agónica que tiene de reivindicarse ante los barones del partido». «Los términos en los que está planteado el debate político son disyuntivos». «Hoy Rajoy debe sentirse emplazado a algo más que reivindicar la victoria del PP». «Porque gobernar no es un derecho natural del ganador en las urnas, sino del que obtiene el respaldo de la mayoría parlamentaria».

LA VANGUARDIA: PEDRO SÁNCHEZ LO HA INTENTADO

«Pedro Sánchez fue ayer el protagonista único de la primera sesión del debate de investidura». «Sánchez acudió al Congreso orgulloso por el acuerdo con Ciudadanos, pero sabedor de que era insuficiente, y que ni el PP ni Podemos estaban dispuestos a darle su apoyo o a abstenerse en las votaciones». «La posibilidad de que la candidatura a presidente del Gobierno del socialista progrese ahora es remota». «Una y otra vez, Sánchez recalcó que los votantes habían expresado su voluntad de cambio». «No hubo grandes novedades en lo tocante al acuerdo con Ciudadanos, más allá de la omisión del pasaje sobre la supresión de las diputaciones provinciales». «Sánchez lamentó que en el transcurso de la última legislatura haya faltado diálogo entre el Estado y las instituciones catalanas». «Abundó en su idea de abandonar las trincheras y tender puentes, también en la de abordar una reforma constitucional de acento federal». «Podría decirse que esta es una oferta de perfiles todavía borrosos, pero va más allá de lo que ha ofrecido el Gobierno del PP». «Pase lo que pase, es de justicia resaltar el coraje político y la vocación de diálogo que ha exhibido Pedro Sánchez desde que el Rey le hizo el encargo de formar gobierno, así como el tesón con que ha intentado satisfacerlo».

LA RAZÓN: SÁNCHEZ SÓLO ASPIRA A FORJAR UNA ALIANZA DE TODOS CONTRA EL PP

«No se recuerda otro discurso de investidura a la presidencia del Gobierno como el que pronunció ayer Pedro Sánchez. Como pieza de oratoria parlamentaria no estuvo a la altura de lo que se le exige a un candidato que ni siquiera tiene la mayoría para salir elegido y que necesita cosechar nuevos aliados». «No desarrolló ninguna propuesta nueva y atractiva. Estuvo en sus manos ofrecer una razón para votarle, pero no dio ninguna convincente, más allá de la expuesta en los últimos días».

«Era evidente que el discurso no iba dirigido a los 350 diputados y que se trataba de un discurso claramente de perdedor.» «Ya es hora de que los socialistas reconozcan un hecho que allanaría el debate, más allá de querer castigar al PP: no disponen de votos suficientes». «No es un político en el que se pueda confiar. Tampoco puede erigirse como el gran conciliador de la nueva política española, después de haber faltado al respeto al presidente del Gobierno en funciones, o en querer reunirse con él. Sánchez demostró que no está en condiciones de ser investido, tanto numérica como políticamente».

CINCO DÍAS: SÁNCHEZ DEBE MIRAR TAMBIÉN AL OTRO LADO

El gran mérito de Sánchez está en atreverse a poner en marcha el reloj para que la crisis política se resuelva, en marcar una fecha en la que si la conversación no es suficiente para lograr un pacto, al menos hay nuevas elecciones que pongan a cada uno en su sitio. ·El esfuerzo del candidato socialista, se ha centrado en partes del espectro parlamentario, a su inmediata derecha y a su izquierda. Pedro Sánchez ha planteado su propuesta de Gobierno como una enmienda a la totalidad a los cuatro años de administración de Mariano Rajoy. Los planes verbales de Sánchez respetan las columnas vertebrales de una economía abierta e integrada en Europa. Con el ancla echada en el pacto con Albert Rivera, Pedro Sánchez estiró hasta lo imposible cada una de las medidas pactadas con Ciudadanos. Buscar la unidad de España y la igualdad de todos los españoles no puede hacerse orillando la opción política más votada.

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