Santamaría, Sánchez, Rivera e Iglesias protagonizan el único debate a cuatro de la campaña

Debate a catro da campaña electoral_Antena 3_Soraya_Rivera_Iglesias e Pedro Sánchez

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y los candidatos a la Presidencia del PSOE, Ciudadanos y Podemos, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, participaron ayer en un debate electoral televisado en los estudios de Antena 3, el único debate entre las cuatro formaciones que se celebrará durante la campaña. El debate, moderado por los periodistas de la cadena Vicente Vallés y Ana Pastor, estuvo dividido en bloques que trataron sobre economía y empleo, política fiscal, corrupción, pactos postelectorales, desafío soberanista en Cataluña, educación, violencia de género y política antiterrorista.

Los diarios ofrecen en sus primeras ediciones el desarrollo del debate. «El debate a cuatro muestra la pujanza de los emergentes», titula EL MUNDO en primera. En páginas interiores y bajo el título «Todos contra todos como anticipo del futuro Parlamento», el diario precisa que Santamaría, «sustituta de Rajoy, sale viva de la refriega», Sánchez «el más tocado por la presión de los emergentes», mientras que Rivera e Iglesias «ganan de largo la batalla de la corrupción». ABC, que no ofrece el debate en portada, dedica su titular a la vicepresidenta: «Santamaría reprocha la inexperiencia de sus adversarios frente a las críticas». Por su parte, EL PAÍS en la segunda edición apunta que «los candidatos debaten planes y Santamaría defiende la gestión».

Para LA VANGUARDIA, «PP y PSOE plantan cara a la nueva política en el debate». Según el diario, «Sánchez carga contra Rivera y es el objetivo de Iglesias», mientras que la vicepresidenta «resiste y sólo flaquea con la corrupción». Este rotativo destaca que el debate acabó en un «empate técnico». «La nueva política derrota al ausente Rajoy», titula EL PERIÓDICO en primera. En páginas interiores el diario destaca la «lucha por los indecisos» en un debate que estuvo «muy centrado en desmontar al adversario».

Para LA RAZÓN fue «un verdadero debate que superó el eje izquierda-derecha». En su portada, destaca que Santamaría «exhibe economía frente al ataque del ‘tripartito’ por la corrupción». En un análisis pormenorizado de los participantes, el diario apunta que la vicepresidenta exhibió «experiencia y datos», Sánchez hizo un discurso «para desmarcarse de PP y C’s», Rivera «cargó contra rojos y azules sin definirse» e Iglesias, «a medio gas, centra sus ataques contra el PSOE».

Los cuatro participantes iniciaron el debate con una breve intervención respondiendo a las preguntas de los periodistas. El primero en intervenir fue Sánchez, quien contestó a la pregunta sobre el resultado de las encuestas, que dan pérdida de votos para el PSOE. Dijo que esos datos le «animan» porque serán los españoles los que decidan que el cambio «es posible». Rivera, preguntado sobre si apoyaría la investidura de Rajoy o Sánchez, se comprometió a no estar en ninguno de sus proyectos y dijo que sale «a ganar». Iglesias, sobre los cambios que ha sufrido su programa, dijo que Podemos tiene un proyecto para aplicar «inmediatamente» y es el único que acompaña sus propuestas de una memoria económica. Preguntada por la ausencia del presidente del Gobierno y candidato del PP, Mariano Rajoy, Santamaría explicó que su partido es «un equipo amplio» que trabaja en conjunto y que tiene un líder «seguro» y cuenta con responsabilidades compartidas.

 

SANTAMARÍA DICE QUE LE PP SACÓ AL PAÍS DEL «AGUJERO»

 

El primer bloque del debate estuvo dedicado a economía y fiscalidad. La vicepresidenta del Gobierno recordó a sus contrincantes las dificultades que afrontó el Ejecutivo en el inicio de su mandato cuando evitó el rescate financiero y les recalcó que «gobernar es muy difícil, hablar es fácil». Asimismo, reprochó al PSOE el «agujero» que dejó José Luis Rodríguez Zapatero que «gastaba sin parar». Sáenz de Santamaría dijo que el Gobierno «está consiguiendo crear empleo» después de las reformas que ha llevado a cabo en la legislatura. «No nos conformamos, queremos que haya más trabajo estable y de mayor calidad», enfatizó.

Sánchez apuntó que hay más precariedad laboral y propuso reforzar la negociación colectiva, subir el salario mínimo y abrir una ley de igualdad salarial. «Hay que volver a unir lo que la derecha ha dividido en los últimos cuatro años», añadió. El líder del PSOE recordó que sí hubo un rescate, el del sector financiero, debido a la «pésima gestión» de Bankia en manos del «gurú económico» del PP, Rodrigo Rato. Ese, dijo, es el verdadero «agujero». Por su parte, Rivera dijo que el Gobierno del PP «no ha hecho reformas, sino recortes», y recordó que el problema del país no es sólo del PP, sino de «los que han gobernado España». Iglesias pidió a la vicepresidenta que «no tome a los ciudadanos por tontos» y apuntó que «hay menos gente trabajando» que hace cuatro años, que la mitad de los parados no recibe ninguna prestación y que el PP «se ha gastado el 45% de la caja de las pensiones».

El líder de Ciudadanos defendió el contrato único, un complemento salarial para los que menos tienen y una reforma del sistema de autónomos. Precisamente, la propuesta del contrato único fue el centro de las críticas de los candidatos de PSOE y Podemos: Sánchez dijo que conseguirá «universalizar la precariedad», mientras que para Iglesias «acaba con los días de indemnización».

En otro momento del debate, Iglesias cargó contra Sánchez, de quien dijo tener la impresión que no mandaba mucho en su partido. «En tu partido mandan otros y eso te coloca en una situación difícil», le reprochó el líder de Podemos. Previamente, Iglesias dijo estar de acuerdo con la propuesta de Sánchez de revisar la senda de cumplimiento de los objetivos de déficit, pero lamentó que lo que dice el PSOE en campaña no se corresponde con lo que hace cuando llega al Gobierno. «¿Eso lo dice por Grecia y por Alexis Tsipras?», respondió el líder del PSOE.

Respecto a los impuestos, Santamaría dijo que es «posible» una bajada, gracias al crecimiento logrado. Asimismo, propuso extender y ampliar los «cheques familiares» a las familias monoparentales y con situaciones de dependencia. Para Sánchez, que el PP diga que va a bajar los impuestos «no se lo cree nadie», ya que los objetivos de déficit de Bruselas impiden bajarlos. Rivera detalló que apuesta por bajar un 3% la presión fiscal y facilitar un complemento salarial para las rentas más bajas. Iglesias defendió que el IRPF entre 60.000 y 300.000 euros debe ser progresivo y que los bancos que se hayan beneficiado de las ayudas públicas paguen un impuesto de solidaridad.

En cuestión de pensiones, tanto el líder del PSOE como el de Ciudadanos abogaron por volver al Pacto de Toledo. Santamaría abogó por crear empleo para garantizar las pensiones, mientras que Iglesias consideró que había que crear empleo, apostar por el I+D+i y por una reindustrialización.

SÁNCHEZ, RIVERA E IGLESIAS REPROCHAN A SANTAMARÍA LOS CASOS DE CORRUPCIÓN DEL PP

 

El tema de la corrupción fue el que más choques provocó entre los candidatos de PSOE, Ciudadanos y Podemos con la vicepresidenta del Gobierno. Preguntada sobre la trama Gürtel o el caso Bárcenas, Santamaría dijo que cuando ha habido casos de corrupción en las filas de su partido se han «indignado y avergonzado», y recordó que el Gobierno ya ha dado «muchas explicaciones» y que los responsables de esas tramas ya no forman parte del PP. Asimismo, destacó las medidas que ha tomado el Ejecutivo en esta materia, llevando a cabo «el plan de lucha contra la corrupción más importante de la democracia». Santamaría reprochó al PSOE que no haya apoyado ni una sola de las medidas que el Gobierno ha puesto en marcha contra la corrupción.

«¿Cómo voy a pactar con el PP, con el señor Rajoy, que manda sms a Bárcenas?», preguntó Sánchez, quien criticó que el «hoy ausente presidente del Gobierno» siga ocupando su cargo.

Rivera también mencionó a Bárcenas al mostrar una portada de El Mundo según la cual el extesorero hizo pagos a Rajoy cuando era ministro. No obstante, prefirió no entrar en polémica «porque Rajoy no ha venido», y optar por «hablar de soluciones».

La vicepresidenta y el candidato de Podemos se enfrentaron en un duro diálogo a cuenta de la corrupción. Iglesias le recordó los registros policiales en la sede del PP y las «entradas de dinero en el partido firmadas por constructores». «No la acuso a usted de estar detrás de ningún caso, pero quizá podría haberse dado cuenta de algo», añadió. Santamaría insistió en que la existencia de esos casos no le autorizaba a afirmar que el PP es un partido corrupto. «Luis sé fuerte», le replicó Iglesias en referencia al sms enviado por Rajoy al extesorero. «Paga Monedero», contestó la vicepresidenta en referencia a los problemas con Hacienda del cofundador de Podemos.
Santamaría dice que el PP no gobernará si no gana el 20-D, el resto no aclara su estrategia en pactos postelectorales

La vicepresidenta garantizó que su partido no intentará formar Gobierno si no gana las próximas elecciones del 20 de diciembre, y aseguró tener «miedo a los tripartitos de perdedores». Según explicó, la única forma de respetar la voluntad de los ciudadanos es respetar que gobierne la lista más votada y animó a no perder esta «buena costumbre constitucional».

Sánchez, Rivera e Iglesias eludieron desvelar sus estrategias en materia de pactos postelectorales y evitaron situarse en otro escenario que no sea el de la victoria. El líder del PSOE recordó que desde las elecciones del 24 de mayo se sabe que cuando se suman «las derechas», Ciudadanos «siempre ha apoyado al PP». El líder de Ciudadanos se mostró dispuesto, si gana las elecciones, a liderar «un Gobierno de apertura», mientras que el de Podemos apuntó que es el momento de «hablar de acuerdos», que se harán «sobre bases programáticas» y propuestas concretas.

En cuanto a la situación en Cataluña, Sánchez culpó al presidente de la Generalitat, Artur Mas, pero dijo que el «responsable» del enfrentamiento es Rajoy, por hacer «oídos sordos» y ningún «planteamiento político». Iglesias abogó por un referéndum en Cataluña sobre la independencia, para permitir «el derecho a decidir quedarse» en España. Rivera respondió a Iglesias que Cataluña «no es el Sáhara». La solución pasa, según dijo, por que los españoles se impliquen en un «proyecto común». Santamaría dijo que lo escuchado confimaba que no hay consenso mínimo para plantear una reforma constitucional ni un objetivo de para qué se quiere hacer.

La lucha contra la violencia de género obtuvo el único consenso de los cuatro participantes en el debate, quienes coincidieron en la necesidad de acometer las medidas necesarias para proteger a las mujeres de esta lacra.

En cuanto a la política antiyihadista, Sánchez y Rivera criticaron a Iglesias por no haberse sumado al pacto contra este tipo de terrorismo. Para la vicepresidenta la unidad de los demócratas es «la debilidad de los terroristas».
Santamaría ofrece experiencia, Sánchez garantiza el cambio, Rivera anima a participar en una nueva Transición e Iglesias apela al 15-M

Al final del debate todos los participantes han tenido un espacio para dirigirse a los ciudadanos y pedir el voto. Santamaría insistió en que en esta legislatura se ha hecho «lo más difícil en el momento más complicado» y que para los próximos cuatro años el PP ofrece «proyecto, equipo y experiencia». Sánchez se mostró convencido de que los españoles no quieren cuatro años más de Rajoy y aseguró que el PSOE es «la única opción de cambio». Rivera animó a votar masivamente el 20-D para participar en una «nueva Transición», mientras que Iglesias reivindicó el movimiento del 15-M y dijo que no se olviden de la corrupción, los desahucios y los recortes de los gobiernos del PP y del PSOE.

 

REACCIONES

 

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, felicitó a Sáenz de Santamaría por su papel en el debate con el siguiente comentario en Twitter: «Experiencia, equipo, certidumbre y defensa de España, la esencia del PP. ¡Enhorabuena Soraya!».

Desde el PP, el vicesecretario de Organización, Fernando Martínez Maíllo, reprochó a los candidatos de PSOE, Ciudadanos y Podemos que no hayan dejado claro «si en el caso de perder las elecciones se van a quedar en la oposición». En su opinión, el PP acertó con la designación de Santamaría, de quien destacó la «seguridad» mostrada.

El PSOE vio «serio, riguroso y solvente» a su candidato, y apuntó que «el campeón e los debates ha pinchado», en alusión a Rivera. Sobre el PP dijeron que ha perdido por partida doble: por lo hecho por Santamaría y por no acudir su candidato.

Ciudadanos dijo que el vencedor es Rivera en un debate en el que «la vieja política ha perdido».

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