El derribo de un caza ruso por Turquía complica la respuesta internacional al llamado Estado Islámico

La fuerza aérea turca derribó ayer un caza ruso que, según el Gobierno de Ankara, había violado su espacio aéreo y cuyos pilotos ignoraron repetidas advertencias. El episodio elevó la tensión entre los actores implicados en el conflicto sirio y complica la coordinación de la respuesta internacional contra el Estado Islámico. El presidente ruso, Vladimir Putin, calificó de «puñalada por la espalda» el derribo del avión de combate y acusó a Turquía de ser «cómplice del terrorismo», al tiempo que advirtió de que la acción turca «tendrá serias consecuencias» en las relaciones entre los dos países. Tanto Putin como el Ministerio de Defensa ruso negaron que el caza hubiera penetrado en territorio turco.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, lamentó el derribo del avión ruso, pero subrayó que su país tiene el derecho a defender sus fronteras. Además, condenó que el régimen sirio esté bombardeando de forma continuada la región de Bayir Bucak, al norte de Latakia, y que está habitada por la minoría turcomana. Por último, Erdogan llamó a buscar una solución «justa y sostenible» a la guerra de Siria, sin la cual no se puede resolver «la situación del terrorismo ni la de los refugiados».

Medios turcos difundieron un gráfico, atribuido a fuentes militares, en el que se muestra el recorrido del caza ruso antes de ser abatido. Acorde a ese gráfico, el SU-24 atravesaba una «protuberancia» de terreno turco de tres kilómetros de ancho en el extremo meridional de la provincia de Hatay, cuando fue alcanzado. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso publicó los datos de vuelo del avión militar derribado, que muestra que no salió nunca del espacio aéreo sirio, según informó la agencia rusa de noticias Sputnik. Rusia confirmó la muerte de uno de los dos pilotos del SU-24. Además, el Estado Mayor del Ejército ruso anunció que protegerán sus aviones de guerra en Siria con el acorazado Moskva, y con escuadrones de cazas que les acompañarán en las misiones contra los yihadistas.

Turquía defendió ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas su «derecho» a derribar el avión ruso, insistiendo en que entró en su espacio aéreo sin permiso. En una carta dirigida a los 15 miembros de este organismo, el embajador turco, Halit Cevik, explicó que el avión ruso fue advertido hasta diez veces para que cambiara su trayectoria. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reclamó «medida surgentes» para reducir la tensión y pidió una «revisión cuidadosa» de lo ocurrido para evitar otros incidentes similares.

LA OTAN LLAMA A LA CALMA

 

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, instó ayer a la calma y a rebajar tensiones tras el derribo del caza ruso por parte de Turquía. «Es una situación que requiere que todos seamos prudentes y que todos contribuyamos a rebajar la tensión», insistió. Stoltenberg dijo que «varios aliados» confirmaron la versión del Gobierno turco, y recordó que ya había expresado en anteriores ocasiones su «preocupación por las implicaciones de acciones militares de Rusia cerca de las fronteras de la OTAN». Reitero, además, que la Alianza Atlántica ha dejado claro reiteradamente su «solidaridad con Turquía» y el apoyo a «la integridad territorial» de un aliado.

Por su parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, habló por teléfono con el presidente turco para expresarle el apoyo de su país y de la OTAN al derecho de Turquía a «defender su soberanía». La Casa Blanca informó, en un comunicado, que ambos líderes coincidieron en la importancia de calmar las tensiones entre Turquía y Rusia, así como de «buscar mecanismos para asegurar que este tipo de incidentes no vuelvan a ocurrir».

En una conferencia de prensa conjunta con el presidente francés, François Hollande, Obama dijo que el derribo del caza revela «un problema con las operaciones rusas» en Siria, e instó a Moscú y Ankara a conversar para prevenir «una escalada» de tensiones. Por su parte, Hollande reconoció que el derribo del avión ruso por parte de Turquía es un «suceso grave» e instó a elevar la «coordinación» en los ataques contra el Estado Islámico.

Fuentes oficiales estadounidenses, citadas por la agencia británica Reuters, indicaron que el derribo del avión militar ruso tuvo lugar en espacio aéreo sirio tras una breve incursión en el espacio turco.

Mientras, el Gobierno de Siria consideró que el derribo del avión militar ruso por parte de Turquía demuestra que este país «respalda el terrorismo» y le brinda «todas las formas de apoyo».

Todos los diarios destacan en sus primeras, con distinto protagonismo, el derribo del avión ruso y sus posibles consecuencias. Así, EL PAÍS titula: «El derribo de un caza ruso por las fuerzas turcas ahonda la crisis siria». «El eje contra el IS se rompe», titula EL MUNDO. Por su parte, ABC resalta que «Rusia y Turquía torpedean la respuesta internacional al yihadismo». LA VANGUARDIA subraya que «Turquía enfurece a Rusia», y LA RAZÓN dice que «Erdogan echa un pulso a Putin». EL PERIÓDICO habla de «crisis por el derribo de un caza ruso por los turcos».

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