La primera tortuga que documenta su viaje de Galicia al Caribe

 

CEMMA_tortuga Rostro

Rostro llegó hace un año y medio a Galicia, como las demás tortugas marinas que proceden de las costas del Caribe, en su viaje de vuelta a casa a través del océano Atlántico.

Sin embargo, el delicado estado de salud de Rostro al alcanzar las aguas gallegas la ha convertido en el primer ejemplar al que la Coordinadora para o Estudo dos Animais Mamíferos Marinos (Cemma) coloca un emisor de satélite que mantiene a sus miembros informados sobre su odisea particular.

Así, cuando Cemma encontró a principios de 2014 a este ejemplar en la playa O Mar do Rostro en Fisterra (A Coruña), a la que le debe su nombre, la tortuga sufría un corte profundo en la aleta izquierda que le llevó a pasar un año recuperándose en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de tortugas marinas. En marzo, ya recuperada, se trasladó al Acuario de O Grove (Pontevedra) mientras esperaba la llegada del mes de junio, cuando las condiciones son favorables en las corrientes marinas.

Pero antes de comenzar su viaje de regreso a casa, la ONG colocó un emisor vía satélite en el caparazón de Rostro, gracias a la colaboración del Centro de Reabilitação de Animais Marinhos de Quiaios (Portugal). Un dispositivo que permite seguir las etapas del viaje de Rostro a través del perfil en Facebook de Cemma.

Así, a mediados del mes de agosto Rostro llegó a aguas marinas oceánicas, que cuentan con más de 4.000 metros de profundidad, después de rodear la montaña submarina del Banco de Galicia. La nueva fase de su viaje pone dirección al archipiélago de las Azores.

Hasta ese momento, la tortuga ya había recorrido 1.350 kilómetros con una media diaria de 30 kilómetros, mientras que un mes antes sólo era capaz de viajar nueve kilómetros diarios.

EDUMA SIGUE LOS PASOS DE ROSTRO

Sin embargo, pronto Rostro no será la única tortuga marina que cuenta con un emisor satélite para comunicarse con los que son sus cuidadores durante su estancia en Galicia. Eduma se recupera en el Acuario de O Grove y para ella ya se prepara un nuevo dispositivo. Ya ha recuperado peso, hasta casi alcanzar los dos kilos.

Eduma fue encontrada en junio en Cangas de Foz (Lugo) por el dueño del barco que le da nombre. Al ver que el ejemplar tenía un comportamiento extraño, el marinero llamó a emergencias, que recogió a Eduma en el puerto lucense de Burela.

La tortuga se recuperó en la UCI de las instalaciones de la Rede de Varamentos en Nigrán (Pontevedra), pues, cuando apareció en las costas gallegas, estaba en una situación de delgadez extrema y presentaba heridas en las aletas y el caparazón.

Al igual que ocurrió con Rostro, tras una primera fase de en cuidados intensivos, Eduma fue trasladada a O Grove, para comenzar a nadar en espacios con más movilidad como los que ofrece el Acuario de las Rías Baixas.

MÁS DE 5.000 EJEMPLARES VARADOS DESDE 1990

La Coordinadora para o Estudo dos Animais Mamíferos Marinos (Cemma) se fundó hace más de dos décadas para ofrecer ayuda a las especies protegidas que se quedan varadas en las costas gallegas. Debido al escaso número de ejemplares a nivel mundial de tortugas marinas, la conservación de este tipo de animal marino mamífero necesita de un gran cuidado y vigilancia que garantice la supervivencia en su recorrido de vuelta a casa.

Desde que los miembros de la organización se lanzaron al agua a ayudar a mamíferos varados en 1990, la base de datos ha contabilizado un total de 5.458 ejemplares varados en las aguas de la costa de Galicia.

CEMMA se convirtió en la entidad ambiental oficial de la Xunta con estas características a partir de 1999, cuando firmó un convenio, que se mantiene hasta ahora, con la Rede de Varamentos de Galicia, bajo la Dirección Xeral de Conservación da Natureza de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.

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