La prensa española analiza la situación en Grecia

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La decisión de Tsipras acapara las primeras de todos los diarios. EL PAÍS destaca que «Tsipras convoca nuevas elecciones tras solo siete meses de polémica gestión», y resalta el «cisma» abierto en Syriza. También EL PERIÓDICO ve en el «cisma» de Syriza la causa del adelanto electoral, y, en este sentido, EL MUNDO titula en portada: «La rebelión en Syriza fuerza a Tsipras a dimitir a los 7 meses». En páginas interiores, el diario apunta que «Tsipras se va… para volver reforzado». Para ABC, «la fractura populista en Grecia fuerza a Tsipras a dimitir». LA VANGUARDIA interpreta que «Tsipras acude a las urnas para avalar el plan de austeridad». Por su parte, LA RAZÓN subraya que «Tsipras dimite y asume el fracaso del populismo europeo».

Por otra parte, la síntesis de los editoriales es la que sigue.

EL PAÍS: GRECIA RECOMIENZA

«La dimisión del primer ministro Alexis Tsipras y la convocatoria de elecciones legislativas para el próximo septiembre son el desenlace lógico del pulso que el líder de Syriza echó a sus socios de la Unión Europea desde que llegó al poder a finales de enero de 2015» y que terminó con un corralito bancario y la aceptación por parte de Atenas de un tercer rescate en unas condiciones de las que Tsipras «renegó durante la campaña electoral». «Tsipras busca el respaldo de las urnas porque necesita un mandato claro para los ajustes que debe realizar». «Tiene ahora la ocasión de romper definitivamente con el aventurismo de algunos de sus compañeros de viaje y colocar a su formación dentro de unos parámetros parangonables al resto de grandes partidos de la UE». «Es necesario que Grecia se instale cuanto antes en la estabilidad económica e institucional». Para la primera, ya dispone de las condiciones y mecanismos necesarios; para la segunda, «las elecciones son un paso imprescindible».

 

EL MUNDO: LA DIMISIÓN DE TSIPRAS CONFIRMA EL FRACASO DEL POPULISMO EN GRECIA

La convocatoria de elecciones anticipadas en Grecia «es la confirmación de que en política las propuestas irrealizables de corte populista terminan por tener consecuencias catastróficas para la estabilidad del país». Con su dimisión, Tsipras reconoce la imposibilidad de aplicar, en el marco de la UE, el programa político y económico con el que ganó las elecciones, pero también con ello «reconoce su fracaso personal porque la actual situación de Grecia es consecuencia también de la torpeza con la que dirigió las negociaciones con la troika». Si el tercer rescate supuso la paralización del grexit y un balón de oxígeno para el país, «políticamente ha significado la ruptura de la coalición que mantenía a Tsipras». Si el líder heleno consigue desembarazarse del ala más izquierdista, radical y euroescéptica de Syriza, podría llegar a formar una coalición de Estado que, con propuestas moderadas, consiga enderezar el rumbo del país».

ABC: TSIPRAS VUELVE A LAS URNAS

Al convocar elecciones, Tsipras «reconoce que no tiene apoyos en su partido para llevar a cabo los insensatos planes que prometió en la última campaña electoral. A ver dónde se situará ahora el líder de Podemos, Pablo Iglesias, que hace apenas unas horas se dedicó a reafirmar los lazos entre su formación y la griega. Sabe que su apoyo a Tsipras supone enfrentarse a muchos de sus hasta ahora seguidores, que aún no se han enterado de que las utopías del griterío y las manifestaciones no llevan a ninguna parte. La lección de Grecia es la mejor ilustración para entender cuáles son las recetas políticas que no sólo no funcionan, sino que causan un daño irreparable».

LA VANGUARDIA: EL PASO ATRÁS DE ALEXIS TSIPRAS

«Quizá algunos interpreten la dimisión como una derrota de Tsipras. Pero todo indica que ayer dio un paso atrás con la intención de dar después uno adelante». «La actual aritmética parlamentaria permite a Tsipras encarar el futuro con cierta esperanza». «Un resultado suficiente le proporcionaría el voto de confianza que el Parlamento ya no le garantizaba tras su corto, pero agitado mandato», y «lograría estabilidad para acometer las reformas y aquietar, siquiera en parte, los mercados». El balance de su gestión es «agridulce»: Grecia sigue en Europa y es posible que la dimisión conduzca a su reelección, pero ha perdido mucha de la credibilidad que tuvo la izquierda.

LA RAZÓN: CONSTATACIÓN DE UN FRACASO

La dimisión de Tsipras es «la constatación de uno de los fracasos políticos más notables de la reciente historia europea que, sin embargo, no debe imputarse en exclusiva al líder de la izquierda radical griega, sino que alcanza a toda la izquierda populista europea, desde la marca española Podemos al Partido Comunista francés». «Hoy, ocho meses después de su triunfo en las urnas, la sociedad griega se enfrenta a un proceso de ajuste y de empobrecimiento social que el tercer rescate europeo apenas podrá paliar». «Una lección que debería servir, al menos, para que las nuevas generaciones de europeos que no han conocido de primera mano lo que realmente fue la utopía socialista comprendan que la solución a los problemas nunca puede venir de la mano de los aprendices de brujo ni del voluntarismo ajeno a la realidad».

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