La oposición pide expliaciones a Mas por el registro de la sede de Convergencia

Los registros efectuados por la Guardia Civil en la fundación CatDem, en la sede de CDC y en cuatro municipios gobernados en su momento por los convergentes provocaron ayer la reacción de la mayoría de los partidos de la oposición en Cataluña que, a excepción de Unió, pidieron a Artur Mas que abandone el victimismo y dé explicaciones.

Así, el candidato del PP a presidir la Generalitat de Cataluña, Xavier García Albiol, exigió a Mas que deje de echarle la culpa a España de todo lo malo que ocurre en Cataluña y comparezca en el Parlamento para dar explicaciones. «Nadie ha entrado en la sede de CiU porque lo hayan decidido desde un despacho oscuro de Madrid. Lo que ocurrió es porque hay un Juzgado de Cataluña que tiene indicios, que tiene pruebas», señaló Albiol, para añadir que el presidente de la Generalitat se ha convertido «en el mayor enemigo de Cataluña, obsesionado como está en centrar su política exclusivamente en el proceso soberanista». En esta línea, el vicesecretario de Política Local del PP, Javier Arenas, señaló ayer que el independentismo es una tapadera para ocultar la pésima gestión y las barbaridades que está haciendo el gobierno catalán.

El dirigente del PSC, Miquel Iceta, también pidió a Artur Mas responsabilidades por lo que está ocurriendo en su partido. «Cuando ocurrieron los hechos que se investigan», señaló Iceta, «Oriol Pujol era el secretario general y Artur Mas era el presidente del partido entonces, por lo tanto es Mas, que sigue en activo, a quien le tenemos que pedir responsabilidades e informaciones». «Mas ha de comprometerse públicamente a que si se demostrasen ciertas estas acusaciones él sería el responsable dimitiendo de sus cargos», añadió Iceta. Desde México, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, calificó al Gobierno de Artur Mas de poco ejemplar y pidió a los catalanes que «pasen página».

Desde las filas de Ciudadanos, su cabeza de lista Inés Arrimadas exigió a Artur Mas que abandone el «discurso victimista y dé explicaciones a los ciudadanos» sobre las presunta corrupción política en CDC. «Por suerte para los catalanes, Cataluña no es Convergència», señaló Arrimadas.

Unió pide respeto a la presunción de inocencia y a la actuación de la Justicia

Más moderado, el candidato de Unió Democrática de Cataluña a la presidencia de la Generalitat, Ramón Espadaler, insistió en pedir respeto a la presunción de inocencia y rechazó realizar valoraciones políticas sobre las actuaciones judiciales que se llevan a cabo. «Respeto, por una parte a la presunción de inocencia, y respeto a la libre actuación en un marco de un Estado de derecho que también ampara evidentemente la libertad de actuación por parte de la autoridad judicial», señaló.

El dirigente del Podemos, Pablo Iglesias, que ayer visitaba Barcelona, acusó por su parte a Artur Más de ser «el heredero político de Jordi Pujol». «El señor Mas debería reconocer que se está escondiendo detrás de otros candidatos para no revelar que quiere seguir siendo el presidente de la Generalitat. Eso significa más corrupción», afirmó.

Desde el Gobierno, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, dijo que CDC debe «mirar dentro de su casa y dejar de dar lecciones a otros».

Oriol Junqueras pide hechos contra la corrupción

El líder de ERC, Oriol Junqueras, según destacan varios diarios, se alejó ayer en una entrevista radiofónica del discurso de CDC, que plantea la investigación policial que se lleva a cabo como un intento de frenar el soberanismo, y pidió a sus socios que demuestren su compromiso contra la corrupción y faciliten la información que les reclama la Justicia. Junqueras se mostró convencido de que Mas «tendría que hablar de estas cuestiones» en la comparecencia que tiene prevista en el Parlamento catalán la semana que viene, y que solicitó él mismo para explicar una vez más los motivos que le han llevado a adelantar las elecciones. «Esperemos que estos partidos políticos tengan un compromiso incuestionable con la lucha contra la corrupción, que lo demuestren con hechos, dando la información que se les pide, y que sean transparentes en este sentido», señaló.

Previamente, ni Oriol Junqueras ni ningún otro dirigente hizo referencia explícita a los registros policiales en el primer acto multitudinario de precampaña de Junts pel Sí, que reunió el viernes por la noche al líder de ERC, a Mas y a varios miles de personas. El presidente de la Generalitat se limitó a criticar el juego sucio del Estado, pero sin vincularlo expresamente a esa actuación en concreto. Ayer sábado, en otro acto electoral celebrado en la localidad tarraconense de Valls, Mas declinó contestar directamente a las preguntas de los periodistas sobre la operación policial contra CDC, e indicó que suscribía todas las declaraciones efectuadas por los portavoces del partido. No obstante, en su intervención aseguró que «en los próximos días pasarán muchas cosas, y las veremos de todos los colores. Habrá reacciones duras porque lo que tenemos entre manos es lo más importante y más difícil que puede hacer un país. Por primera vez en tres siglos ejerceremos el derecho a decidir».

La reacción de Junqueras, junto a la de otros dirigentes de Junts pel Sí, lleva a algunos diarios a destacar en su portada una posible división en el seno del movimiento independentista. Así, EL MUNDO señala que «las mordidas de CDC abren una brecha en la lista de Mas». LA RAZÓN, por su parte, dice que «el ala dura de ERC exige a Junqueras la salida de Mas por corrupción». LA VANGUARDIA añade que «Junts pel Sí despliega un cordón sanitario ante los problemas de CDC».

La Fiscalía analiza la documentación incautada en la sede de CDC

La Fiscalía Anticorrupción, por su parte, continúa analizando la información contenida en las diez cajas de documentación, en los maletines y en los ordenadores incautados en la sede de Convergencia en Barcelona y en los ayuntamientos registrados. También se está intentado reconstruir documentos destruidos y localizados en una trituradora de papel hallada en la sede de CDC.

La Fiscalía rastrea la contabilidad del partido de Artur Mas en el contexto de la operación Torredembarra, que investiga el presunto pago ilegal por la adjudicación de obra pública de 300.000 euros de la constructora Teyco, vinculada a la familia Sumarroca. Convergència, según informa EL PAÍS, podría haber cobrado 2,2 millones de euros de la fundación convergente CatDem, tapadera en el cobro de las comisiones de las empresas, por trabajos sin justificar.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar