Fernández Díez justifica su encuentro con Rato en las amenazas de que fue objeto

Jorge Fernández Díaz_ministro do Interior_comparecencia Congreso sobre xuntanza con Rato

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha pedido no frivolizar con la seguridad de Rodrigo Rato que motivó su encuentro en la sede Interior, según las explicaciones ofrecidas este viernes en el Congreso de los Diputados, y ha añadido que las amenazas que ha sufrido el exvicepresidente son «más que 400 tuits».

«Yo vengo aquí a debatir con ustedes y no con otras personas, pero si se refiere (Rato) a ‘todo lo que me está pasando’ se puede entender que se refiere a lo relativo a la seguridad, que es más que 400 tuits, no frivolicemos, estamos hablando de amenazas y no voy a decir nada más», ha explicado durante su turno de réplica en el que ha aprovechado para interpretar las declaraciones que el propio Rato ofreció a ‘El País’ en las que aseguró que durante el encuentro hablaron de varios asuntos.

Ha reiterado que la reunión apenas duró una hora y que, a continuación de la cita con Rato, se reunió con el presidente del Ateneo, Enrique Tierno, y tampoco se hizo pública la reunión.

«Les he dicho que el encuentro (con Rato) se celebró con transparencia que no es lo mismo que publicidad, pero es lo contrario a la clandestinidad o el secreto. Mi deseo era que no trascendiera, una cosa es la agenda pública y otra la privada, lo que no significa que sea particular», ha explicado.

Ha insistido en que no dio explicaciones sobre la cita con Rato antes de este comparecencia porque fue «rehén de la máxima que debe guiar al ministro del Interior con estos temas, que son la discreción y la reserva». Afirma que si alguno de los diputados le hubiese llamado para preguntarle el contenido del encuentro con Rato, de manera privada se lo habría explicado.

El ministro ha recordado que «tal día como hoy» se cumplen 36 años desde que tomó posesión de su primer cargo público y ha reconocido que en todo este tiempo ha cometido «muchos errores».

 

LO QUE HA APRENDIDO ES A NO FIARSE DE LA OPOSICIÓN

 

En ese sentido, a la pregunta de si volvería a actuar de la misma manera, tras afirmar que actuó correctamente, Fernández Díaz ha añadido que la reflexión de estos días le ha llevado a tener en cuenta que «creer demasiado en la buena fe de los adversarios políticos no es una muestra de confianza, sino de ingenuidad».

«No es bueno este debate porque nadie puede asegurar que en el fututo tengamos que volver a debatir estas cuestiones y hemos sentado un precedente y los tiempos no están para hacer públicas según qué cosas, ha dicho el ministro, quien en varias ocasiones ha llamado la atención de que esta comparecencia se haya realizado un 14 de agosto.

Frente a la argumentación de Fernández Díaz, el PSOE ha cuestionado las amenazas a Rato recordando que el exvicepresidente ha sido visto este verano «paseando con su vespa azul» por Gijón, por lo que pone en duda esa preocupación por su seguridad.

«No venga a intentar ocultar su incompetencia envolviéndose en la bandera o en las Fuerzas de Seguridad. Su problema, no del Ministerio, se llama corrupción, la falta de reacción contra ella con la contundencia que exige –sostiene–. Muestra compadreo con ella».

El portavoz de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) en la comisión, Ricardo Sixto, ha pedido explicaciones sobre estas «amenazas», para saber si son de «marcianos» o de una nueva organización terrorista, y ha insistido en que, si Interior no da detalles al respecto, «quedará desacreditada la verosimilitud de las amenazas».

A su juicio, si a Interior le preocuparan tanto esas amenazas, recibiría en el ministerio a los representantes de los policías y de los guardias civiles, que, como la AUGC, llevan esperando una cita «más tiempo que Rato».

El representante del PP, Francisco Márquez, ha criticado la actitud de los demás grupos parlamentarios y ha concluido aconsejando al ministro que, para el futuro, no vuelva a confiar en la buena fe de «esta oposición».

 

LA OPOSICIÓN PIDE SU DIMISIÓN

 

Todos los grupos de la oposición coincidieron en restar credibilidad a las explicaciones del ministro y pidieron su salida del Gobierno. Algunos partidos, como PSOE, UPyD e IU, elevaron la exigencia de responsabilidad al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

El portavoz del PSOE en la Comisión, Antonio Trevín, puso en duda que el contenido de la reunión fuera un asunto de seguridad. Al respecto, indicó que si Rato tiene problemas de seguridad lo que debe hacer es acudir a cualquier comisaría. Trevín dijo que este asunto evidencia que ha puesto «las instituciones del Estado al servicio del PP», así como que el Gobierno «no se toma en serio la lucha contra la corrupción». En su opinión, Fernández Díaz debería ser destituido, y en caso de no hacerlo el presidente será «el inductor de la entrevista».

El portavoz de CiU, Joan Guillaumes, que consideró que Fernández Díaz había intentado tomarles «por tontos» con sus explicaciones, pidió la dimisión del ministro por «democracia y responsabilidad». De igual modo, el portavoz de Izquierda Plural, Ricardo Sixto, pidió la dimisión del ministro tras la «milonga» de su explicación. Aitor Esteban, del PNV, calificó la reunión de «inaceptable e injustificable» y se sumó a la petición de dimisión de Fernández Díaz. La portavoz de UPyD, Rosa Díez, calificó de «ofensiva, bochornosa y ciertamente patética» la explicación del ministro e insistió en pedir su dimisión. Además adelantó que su partido pedirá un «careo» ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, instructor del caso Bankia, entre el ministro y Rodrigo Rato al «apreciar» contradicciones en sus versiones del encuentro.

Desde Podemos, su secretario político, Íñigo Errejón, acusó al titular de Interior de burlarse de la inteligencia de los ciudadanos durante su comparecencia en el Congreso. Errejón cree que al ministro le obligan a decir cosas que «le sonrojan a él mismo», como la excusa de unas amenazas en Twitter cuando resulta que Rato «no tenía Twitter». Por su parte Toni Canto, ahora en las filas de ciudadanos, tachó de «bochornosa» la comparecencia del ministro. En su opinión «recibir a un corrupto» en el despacho del Ministerio es un «motivo de dimisión».

Por su parte, el portavoz del PP en la Comisión de Interior del Congreso, Francisco Márquez, consideró un «montaje veraniego» y «paranoide» la polémica por la reunión entre Fernández Díaz y Rato. En su opinión, se trata de un «suflé» impulsado por «pirómanos» e «histriones teatreros». Márquez preguntó a los socialistas si la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, no ha vuelto a tener «ningún contacto» con imputados como los expresidentes andaluces Manuel Chaves o José Antonio Griñán.

 

 

 

 

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