PPdeG y PSdeG reforman el reglamento de la cámara contra la posición de AGE y BNG

El PP y el PSdeG han unido este martes sus votos para aprobar una reforma del Reglamento del Parlamento que ha recibido duras críticas por parte de los grupos minoritarios –AGE, BNG y el Grupo Mixto–, que consideran los cambios «un retroceso intolerable» en materia de participación y «un fraude a la democracia».

Así es que, en un pleno extraordinario, esta reforma normativa –impulsada por el PSdeG– ha recibido los votos favorables de los principales partidos y el rechazo de las otras fuerzas con representación en el Pazo do Hórreo.

Según el texto aprobado, un tercio de los miembros de la Cámara podrá activar una comisión de investigación aunque no cuente con el visto bueno de la mayoría, el período de sesiones se alarga un mes y los ciudadanos podrán ser recibidos en audiencia cuando se tramite una normativa que les afecte.

«Las mejoras son evidentes», ha defendido la viceportavoz socialista, Carmen Gallego, quien ha reivindicado «mayor control sobre la acción del gobierno» y mayor transparencia, al obligar a publicar las declaraciones de bienes de todos los diputados y la contabilidad de los grupos.

En la misma línea, su homóloga en el Grupo del PPdeG, Marta Rodríguez Arias, ha respaldado la norma y ha advertido a los grupos minoritarios de que «tendrán que explicar» a los ciudadanos «por qué se oponen» a que la Cámara gallega «trabaje más» o a que los parlamentarios deban hacer públicos sus bienes e intereses.

«CONTRA LA MAYORÍA SOCIAL»

En el lado opuesto, Juan Fajardo (AGE) ha opinado que esta reforma «mejora los derechos de los grupos mayoritarios» mientras «va en contra» de los minoritarios, al tiempo que no «abre las puertas» del Parlamento a la sociedad.

«La ciudadanía pide más transparencia y más capacidad de control», ha recordado, y ha apelado al PPdeG a defender sus derechos como futuro «grupo minoritario», una vez «suba la marea». «No recortéis vuestros derechos para dentro de un año o año y medio», ha ironizado.

Además, después de que Rodríguez Arias cuestionase su forma de «entender la democracia» por criticar los acuerdos entre PP y PSOE pero no aquellos entre fuerzas más pequeñas para gobernar en lugar del partido más votado, el representante de Alternativa en el debate ha distinguido entre «pactar» y «pactar en contra de la mayoría social».

«El fraude a la democracia no es pactar, es el contenido y el objetivo de las cosas que se pactan», ha abundado la diputada del BNG Tereixa Paz, crítica con el ejercicio de «propaganda» de los partidos mayoritarios.

Dicho esto, ha reclamado «igualdad de derechos para todos los grupos», de modo que todos cuenten con «la misma capacidad de iniciativa y de control al gobierno», frente a este «atentado contra la democracia».

Por último, Chelo Martínez, del Grupo Mixto, ha sostenido que el cambio en el Reglamento «no mejora el funcionamiento de la Cámara, sino la comodidad del partido del gobierno».

«PROPORCIONALIDAD»

Escuchados los argumentos del resto de grupos de la oposición, la parlamentaria socialista ha enfatizado que su grupo no tiene que «pedir permiso o pedir perdón» a otras fuerzas para presentar propuestas o iniciativas legislativas.

Además, ha concedido que los grupos tengan «igualdad de derechos», pero ha dejado claro que «no es lo mismo» tener dos diputados, como el Grupo Mixto, que 18, como el PSdeG. «Apostamos por la proporcionalidad», ha resumido, antes de replicar que «la mayoría social son los votos en las urnas».

Por su parte, Rodríguez Arias ha destacado que «el 86 por ciento» del texto aprobado fue «aceptado» o «transaccionado» tras «mucho trabajo» en la ponencia. Así, ha concluido, esta reforma «amplía los derechos de los diputados y facilita el funcionamiento de la Cámara».

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