Grecia acepta las condiciones impuestas por el Eurogrupo

Grecia aceptó ayer las condiciones impuestas por la eurozona para lograr un acuerdo que dé comienzo a las negociaciones para lograr un tercer rescate por tres años que ascenderá a un máximo de 86.000 millones de euros. A cambio, Atenas se comprometió a acometer un plan de recortes y reformas cuyo primer paquete deberá ser aprobado mañana por el Parlamento griego. «La cumbre del euro ha alcanzado un acuerdo unánime. Está todo preparado para negociar un programa para Grecia con reformas serias y apoyo financiero», aseguró el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. «Como es un acuerdo, no hay ni ganadores ni perdedores; no creo que el pueblo griego haya sido humillado y no creo que los otros europeos hayan pedido su prestigio», dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, confirmado ayer en el cargo, cree que se necesitarán al menos cuatro semanas para negociar el tercer programa de rescate.

La novedad principal incorporada al acuerdo es la aceptación de Grecia de crear un fondo de 50.000 millones de euros al que transfiera sus activos privatizables. La mitad se destinará a la recapitalización de los bancos, el 25% servirá para ir reduciendo la deuda y el 25% restante para inversiones. El fondo estará en Grecia y será gestionado por las autoridades griegas bajo supervisión de las europeas.

En el primer paquete de reformas que deberá aprobar Grecia está la optimización de su sistema de IVA y la ampliación de su base impositiva, la sostenibilidad a largo plazo del sistema de pensiones y la completa independencia de su agencia estadística Elstat. Para el 20 de julio se espera la propuesta de reducción de la Administración, y para el 22 de julio se comprometió a adoptar el procedimiento del código civil que ayude a agilizar los procesos judiciales y reducir costes. Asimismo, Grecia deberá transponer plenamente la directiva europea sobre rescates bancarios y adoptará medidas en el terreno laboral y el comercio. También aceptará la supervisión de la troika en todas las leyes que apruebe sobre los sectores donde aplique las reformas.

Respecto a la quita, los socios europeos reconocen su «seria preocupación en torno a la sostenibilidad de la deuda» griega y prometen considerar, si fuera necesario, «medidas adicionales» para aliviarla. No obstante, insistieron en que una quita sobre el nominal de la deuda «no es posible».

Durante la negociación, Alemania apostó por un mecanismo de expulsión temporal del euro en caso de incumplimiento por parte de Grecia, pero finalmente se retiró del texto.

La canciller alemana, Angela Merkel, aseguró que las ventajas del acuerdo sobrepasan sus desventajas, por lo que recomendó «con total convencimiento» que el Parlamento alemán dé luz verde al paquete de ayuda. El presidente francés, François Hollande, calificó como «decisión histórica» el acuerdo. Según Hollande, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, tomó una «valiente decisión» en un acuerdo que ha preservado «la soberanía griega». El primer ministro italiano, Matteo Renzi, dijo que la ruptura «hubiera sido una insensatez». «Se ha hecho un acuerdo importante, aunque todavía habrá que trabajar mucho», añadió.

Todos los diarios dan cuenta del acuerdo y de las duras condiciones impuestas a Grecia. «Grecia firma el acuerdo más exigente», titula EL PAÍS. «El abismo de Tsipras», titula en primera EL MUNDO. Bajo el titular «la Troika mandará en Atenas», el diario apunta que el acuerdo «implica una pérdida de soberanía para Grecia». Para ABC, «Europa rescata a Grecia y hunde la estrategia política de Tsipras». Según LA VANGUARDIA, «Tsipras claudica y acepta las condiciones de la troika». «La derrota de Tsipras: acepta el acuerdo más duro para Grecia», es el titular de LA RAZÓN. «Europa ata corto a Grecia», titula CINCO DÍAS.

GRECÍA PODRIA CELEBRAR ELECCIONES ANTICIPADAS

Las duras condiciones impuestas por los socios europeos a Grecia provocaron ayer el rechazo del ala más izquierdista de Syriza que tildó de «humillante» un acuerdo que «mantiene al país en un estatus de colonia de deuda». «La batalla que ha librado en el exterior ahora empieza en casa», reconoció Tsipras. El ministro de Energía, Panagiotis Lafazanis, representante del ala radical de Syriza, pronosticó que en meses Grecia se verá forzada a convocar elecciones. También el ministro de Trabajo, Panos Skoudetis, reconoció que el acuerdo supone «un problema» para mantener la «mayoría gubernamental». Se espera que al menos 30 diputados de Syriza voten en contra del texto.

Tsipras también recibió la presión ciudadana. Al menos 500 personas se concentraron ayer por la tarde frente al Parlamento para expresar su rechazo al acuerdo, mientras que los empleados públicos anunciaron una huelga de 24 horas.

Por otra parte, el ministro de Economía griego, George Stathakis, sostuvo ayer que los depósitos están garantizados gracias a la recapitalización de los bancos que se pondrá en marcha por virtud del acuerdo alcanzado con los acreedores. El Ministerio de Economía confirmó que los bancos seguirán cerrados hasta el 15 de julio. Mientras, el Banco Central Europeo (BCE) celebró ayer una reunión extraordinaria en la que acordó no ampliar las inyecciones de liquidez a la banca griega hasta no conocer la reacción del Parlamento heleno.

Por otro lado, Grecia no pagó ayer el vencimiento debido al Fondo Monetario Internacional (FMI) por valor de 450 millones de euros, lo que significa que su deuda con el organismo asciende a 2.000 millones tras su impago del pasado 30 de junio.

RAJOY PIDE QUE SE CUMPLAN LOS COMPROMISOS

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, valoró ayer como una «buena noticia» el acuerdo de la eurozona con Grecia. «Es razonable y equilibrado», dijo, y apuntó que «si todo el mundo cumple su parte y sus compromisos al final habrá crecimiento, creación de empleo y bienestar en Grecia». «Todos tenemos derechos, pero también obligaciones», recordó, y apuntó que la UE ha sido «muy solidaria con Grecia». Rajoy confirmó que España aportará cerca de un 12% del nuevo rescate. El jefe del Ejecutivo dijo que ni en Europa ni en España deben volver «los errores, derroches e irresponsabilidades del pasado».

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, dijo que se «avergonzaba» de Rajoy «por tratar de sacar rédito electoral al sufrimiento de los griegos, que actúa pensando que el corralito puede dar votos y que al día de hoy no sabemos si quiere a Grecia dentro o fuera del euro». Sánchez apuntó que Grecia permanece en el euro «gracias a la fuerza y el compromiso de la socialdemocracia europea».

Mientras, el exdirigente de Podemos Juan Carlos Monedero dijo que el acuerdo para el tercer rescate a Grecia es «un delito de terrorismo» y criticó al PP por apoyar «un golpe de Estado».

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