Alto riesgo de incendios forestales

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, WWF y el Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales apelan a la prevención y la concienciación para evitar incendios forestales, especialmente durante los meses de julio y agosto, aunque de distintas formas y recordando responsabilidades distintas, desde los ciudadanos hasta las políticas de las distintas administraciones.

Así, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, señala que «la mejor estrategia» para luchar contra los incendios forestales es evitar que se produzcan y ha emitido un decálogo de recomendaciones a tener en cuenta en excursiones, casas de campo, actividades agrarias y en las tareas de extinción.

El Gobierno recuerda que el 95 por ciento de los fuegos tiene un origen humano y considera que las principales causas de los fuegos son «descuidos o despistes, imprudencias, falta de atención, irresponsabilidad o su provocación de forma intencionada». Por ello, estima que la mejor estrategia es la colaboración de los ciudadanos.

En su decálogo, el Gobierno recuerda la importancia de no tirar colillas encendidas, ni arrojar o dejar basuras fuera de papeleras; prender hogueras solo en zonas y épocas autorizadas; no dejar lámparas encendidas al ausentarse de los campamentos; solicitar la autorización oportuna para realizar quemas de rastrojos y extremar las precauciones en su ejecución; no usar maquinaria agrícola o forestal que pueda generar incendios; cumplir las restricciones de acceso a zonas forestales en épocas de riesgo; extremar las precauciones en las actividades agrícolas y avisar inmediatamente al 112 en caso de observar un incendio.

En cuanto a las recomendaciones para las personas que viven en casas de campo y urbanizaciones, insiste en la «necesidad» de mantener limpios los caminos y las carreteras y dentro de las viviendas, instalar matachispas en chimeneas y evitar jardines de frondosidad excesiva y la vegetación seca, así como tener limpios los tejados y las chimenas.

Por su parte, la ONG WWF ha lanzado una campaña online, cuyas firmas serán remitidas a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, en las que reclama a las administraciones central y autonómicas que esmeren sus esfuerzos en la prevención y gestión y en lograr que el monte esté vivo y sea rentable.

La organización ha denunciado que los bosques españoles están «listos para arder» por la «preocupante situación» en la que se encuentran y considera que se debe lograr evitar seguir sufriendo «veranos negros» e incendios, cada vez más «devastadores».

En este sentido, insiste en que es «imprescindible» rediseñar las estrategias de prevención; apostar por planes de gestión que recuperen los usos de los montes -como la ganadería extensiva o el aprovechamiento sostenible de la biomasa- para detener el impacto creciente de los grandes incendios forestales.

«Los incendios forestales son el síntoma, la enfermedad es el abandono del medio rural y la falta de gestión», ha analizado el secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo para quien si se quiere «plantar cara» a los incendios, las administraciones «deben invertir en un medio rural vivo y unos montes cuidados, rentables y bien gestionados».

INGENIEROS FORESTALES

En línea con la ONG, el Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales y Graduados en Ingeniería Forestal y de Medio Natural ha denunciado a las administraciones públicas porque tienen una «gran responsabilidad en la falta de gestión del monte, en la falta de inversión pública y el abandono de la actividad forestal en los bosques, lo cual provoca situaciones de riesgo que favorecen la propagación de los incendios».

Al mismo tiempo, ha advertido del incremento del riesgo de incendios durante los meses de julio y agosto cuando, además de las condiciones meteorológicas, aumenta la afluencia de público al campo, las zonas rurales o las urbanizaciones instaladas en plena naturaleza.

A los ciudadanos, les insiste en que pueden y deben poner de su parte para evitar los incendios por mal uso del fuego, en las urbanizaciones en zonas forestales, en las vías de comunicación de acceso a fincas y en áreas recreativas.

Los ingenieros también recomiendan extremar las precauciones, pero, en este caso, por la «falta de conocimiento del peligro que supone utilizar el fuego» en estas zonas; porque aumentan las imprudencias y accidentes y, ayudado por las altas temperaturas, la sequedad del ambiente y una gran cantidad de material vegetal seco en el monte, por lo que con una pequeña llama se puede convertir en un grave incendio de grandes dimensiones.

El colectivo ha realizado también un conjunto de recomendaciones dirigidas a quienes viven en urbanizaciones en espacios forestales, a los agricultores y ganaderos, a los campistas y excursionistas y al público general.

Finalmente, apelan a la «imprescindible» labor de concienciación social y de educación ambiental, mediante la conciliación de intereses, acuerdos con los grupos sociales que hacen un uso inadecuado del fuego.

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