Feijóo defiende que «no hay democracia corrupta, sino corruptos que se aprovechan de la democracia»

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Feijóo en los Desayunos de Europa Press en Madrid.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha hecho este lunes una defensa de los políticos «vocacionales, convencidos y honestos» y ha advertido de que no «hay una democracia corrupta sino corruptos que se aprovechan de la democracia», igual que tampoco hay partidos corruptos sino «corruptos que se ocultan en los partidos».

Durante su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press, Feijóo ha alabado el compromiso de las personas dispuestas a dedicarse a la política. Y aunque ha reconocido que la corrupción es un «defecto real» de la democracia, ha negado que se trate de una consecuencia del sistema político español o una peculiaridad del país.

«Malas prácticas políticas las hubo antes y comportamientos reprobables se produjeron y se producen en países que comparten nuestra cultura democrática», ha sostenido antes de defender que reconocer «los errores y las imperfecciones» sigue siendo «la conducta correcta».

En este marco, ha mostrado su «orgullo» de pertenecer al PP, una formación política «imperfecta y con equivocaciones» pero que «siempre ha estado y está dispuesta a rectificar para ser una herramienta útil».

RATO

Feijóo  ha subrayado que la investigación sobre las presuntas irregularidades fiscales del exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato la ha iniciado la Agencia Tributaria, que depende del Gobierno, mientras que «en el sur de España» al final son los jueces los que tienen que actuar en casos sospechosos.

El presidente gallego ha destacado que a Rato lo investiga Hacienda desde hace más de un año y que lo que le preocuparía es que esto no se estuviera haciendo, y ha comparado esta situación con lo que «suele ocurrir en el sur de España», donde «son los jueces los que detectan» movimientos de dinero público que pueden suponer conductas delictivas.

Según Feijóo, en España, tanto la Agencia Tributaria y el Gobierno como los jueces y fiscales actúan, y lo hacen «con independencia de que el contribuyente sea una persona relevante o lo fuera hace años».

En este contexto, ha recordado que hace años que Rato no tiene un papel relevante en la política y que ya no milita en el PP, mientras que otros–en referencia a los expresidentes de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán– están siendo investigados por el Tribunal Supremo y continúan en sus escaños.

 PODEMOS

 

El presidente de la Xunta , ha arremetido este lunes contra los «fariseos» como Podemos, que proclaman que «tienen soluciones para todo aunque nunca hayan solucionado nada» y quieren «la ruptura» del sistema; y ha cargado también contra Ciudadanos, ejemplo de los «partidos-persona» que se «desmoronan» si se quedan sin líder y están vacíos de ideas y principios.

Feijóo ha hecho una defensa de los políticos «vocacionales, convencidos y honestos» que sostienen el sistema democrático frente a quienes niegan las posibilidades del país «para seguir avanzando» y dicen que España «no tiene remedio».

Para explicar esta idea, ha recurrido a la parábola de los fariseos y los publicanos. «El fariseo presume de sus costumbres, no ve en sí mismo ninguna imperfección y mira con desprecio a los demás –ha relatado–. Y mientras, el publicano admite sus culpas y no se siente mejor que nadie. Pide perdón por sus errores y mejora sus conductas».

En esta definición de fariseos ha enmarcado, «entre otros», a Podemos, un partido que muestra un «menosprecio» al sistema vigente y «pretende destruirlo». Frente a ello, Feijóo opta por «la reforma, la rectificación y la enmienda» como consustanciales de la democracia, que ha advertido de que «da preferencia a los reformadores frente a los falsos mesías».

En este contexto, el presidente de Galicia considera que también la corrupción puede ser abordada «como fariseos o como publicamos». «Curar o hacer una amputación expeditiva», ha contrapuesto recordando que la mayor parte de los países del entorno de España optaron por las reformas y «pocos eligieron la tabla rasa y empezar de cero».

«Fariseos son los que nunca han cometido un error, tienen soluciones para todo aunque nunca hayan solucionado nada y quieren la ruptura de nuestro proceso y nuestra transición democrática. Tienen enmienda a la totalidad, han perdido en la Transición e intentan ahora ganar lo que no fueron capaces de ganar en la Transición», ha resumido.

«VISIÓN EGÓLATRA» DEL ESTADO DE LUIS XIV

Pero también ha tenido críticas para Ciudadanos, que a su juicio refleja un tipo de organización política heredada de la visión «ególatra» de Luis XIV del Estado. Se trata de líderes, en este caso Albert Rivera, que «dicen que el partido son ellos» y cuya formación se «desmorona» si ellos no están. «Ni el PP es el presidente Rajoy ni el PP de Galicia soy yo, nosotros tenemos la satisfacción de servir a unos principios que vienen de lejos y seguirán teniendo presencia en el futuro», ha presumido.

Feijóo ha aludido en este punto a Unión, Progreso y Democracia (UPyD), otra de las formaciones que ve como ejemplo de partido-persona, a la que se veía hace pocos años como ejemplo de regeneración democrática y ahora se acusa a Rosa Díez de «no saber escuchar, no saber pactar y tener un porcentaje de soberbia enorme»; lo que hace que ahora sus militantes «huyan» a otro partido (Ciudadanos) «más de moda y con más futuro».

Sin embargo, cree que el partido de Albert Rivera es «más o menos igual». A su juicio, para crear un partido «primero hay que tener un ideario» y después hay que tener un equipo. Según ha puesto como ejemplo, si se va a formar un gobierno autonómico hay que tener «al día siguiente» a 200 personas preparadas para tomar posesión, una cifra que asciende a miles si se llega al Palacio de la Moncloa. «Cuando un partido no tiene ni unas decenas de personas preparadas, ese partido es un persona», ha resumido.

CONVIVENCIA FRENTE A RUPTURA Y REVANCHA

Frente a estos hechos, el presidente de la Xunta ha sostenido que en Galicia han optado «por la convivencia, la moderación, la comprensión de los problemas» y también los «enfados legítimos»; lejos de los «intentos de ruptura» o las «revanchas» de quienes «fueron democráticamente derrotados».

«La libertad sin ira les resulta molesta a los que quieren ira sin libertad», ha advertido apostando por los políticos dispuestos a «perfeccionar» la Transición y «preservarla» de aquellos «desleales» que convierten la política «en un huerto personal».

También ha elogiado la forma de crecimiento de Galicia, capaz de hacer «política de Estado, europea y de acercamiento» a los países hispanoamericanos frente a aquellas autonomías que «se hacen pequeñas» con un nacionalismo «obsesivo». «El galleguismo sin fronteras es con el que me siento identificado», ha resumido.

Feijóo ha insistido en la necesidad de un «galleguismo reformista» que alienta contra los intentos de «socavar» su identidad territorial con asuntos como «reformas ambiguas» del modelo de Estado. «Si el federalismo supone un privilegio para algunas comunidades, es inaceptable; y si solamente consiste en cambiar de nombre la organización territorial, es superfluo», ha defendido.
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