El AVE, un Ferrari para ricos

Si Ciudadanos logra cotas de poder determinantes en el control del presupuesto y del Boletín Oficial, lo que falta del AVE a Galicia puede entrar en “vía muerta”. Hay que reorientar las prioridades y semejante “despilfarro keynesiano” no es eficiente, solo beneficia a la clase más acomodada –“un Ferrari para ricos”–, dice Luis Garicano, su gurú económico, que propone la paralización temporal de las obras en curso para destinar el presupuesto comprometido a “un sistema de innovación empresarial que favorezca la productividad”.

Tengo curiosidad por escuchar como Albert Rivera explica un cambio de opinión tan radical porque en 2013 dijo que “infraestructuras como el AVE son la mejor manera de vertebrar España y de combatir el separatismo”. La explicación puede estar en las palabras de Campoamor “todo es del color del cristal con que se mira” y el cristal de una Cataluña con AVE no deja ver las carencias de Galicia.

A los dirigentes de Ciudadanos les falta un hervor y se metieron en un lío que da pie para unas reflexiones. La primera, que los títulos no dieron la ciencia a Garicano que debería saber que el AVE cohesiona el territorio, es una fuente de rentabilidad económica y social, fomenta la innovación empresarial y mejora las comunicaciones no solo de los ricos, también de los menos pudientes.

Segundo, es encomiable asignar recursos a la innovación empresarial. Pero, ¿por qué Ciudadanos, en lugar de recortar en el AVE, no plantea reformar las administraciones para destinar a I+D+i el inmenso gasto público perdido en duplicidades y organismos inútiles?

Tercero, el Estado redistribuidor debe garantizar el equilibrio entre regiones ricas y pobres y vertebrar el territorio con infraestructuras como el AVE que le falta a Galicia es una parte de esa solidaridad interterritorial. Sorprende que Ciudadanos -como UPyD y también Podemos- coincida con los planteamientos insolidarios del rancio nacionalismo catalán -contra el que Rivera fundó Ciudadanos- que una vez conseguido “su AVE”, arremete periódicamente contra el de Galicia.

Por último, sorprende también el silencio de Galicia, solo roto por la ministra de Fomento y pocas voces más. Parece que esta tierra no tiene empresarios, intelectuales, economistas, universidades, Parlamento… con arrestos para acallar los ataques y reivindicar el AVE. Parafraseando a Herb Schmertz, en la defensa de Galicia el silencio nunca es rentable.

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