Mestre Mateo

Reconforta comprobar que existen sectores en Galicia donde las mujeres están presentes de manera natural y sin estridencias. Reconforta también comprobar que no es una representación simbólica sino que numéricamente mayoritaria. Esa ha sido la sensación que deja la gala de los premios Mestre Mateo de la Academia Galega do Audiovisual celebrada el pasado sábado en A Coruña. Las mujeres están presentes en todas las especialidades de la producción audiovisual. Una cantera de excelentes actrices desde el Premio de Honra otorgado a una veterana como Fely Manzano a las jóvenes promesas como Ledicia Sola que ya comienzan a marcar la retina de los espectadores en las series que emite TVG y que más pronto que tarde darán el salto a las cadenas nacionales.

Estamos más acostumbrados a encontrar nombres femeninos en las especialidades de vestuario o peluquería y maquillaje pero este año también ellas han subido a recoger el galardón en las categorías de guión, música, publicidad o cortometraje y documental. A nadie le extraña que en algunas secciones como la de mejor comunicador/comunicadora los nominados sean 3 mujeres y un hombre y que se imponga finalmente una de ellas, tal y como ha sido el caso en esta edición. En la producción, es decir ahí donde se manejan los presupuestos, los medios para abordar ya sea una película de cine, una serie de televisión o un anuncio publicitario, la presencia femenina está generalizada.
La propia cadena pública, TVG, principal motor del sector audiovisual de Galicia, cuenta en su equipo directivo a mujeres como es el caso de la directora de TVG, su directora de informativos o la propia dirección de Radio Galega.

Decía que la sensación al finalizar la gala de la XIII Edición de los Mestre Mateo fue de satisfacción al comprobar la presencia femenina de manera natural. Lo cierto es que la paridad está ahí: de los 22 premios otorgados por los socios de la Academia 11 de ellos fueron concedidos a mujeres o a proyectos donde figura una mujer de manera destacada.
Estoy segura de que esto nos es más que el fruto de una normalidad. En este resultado no hay cuotas, no hay imposiciones. La comunicación, la televisión, el cine, la industria audiovisual en su conjunto es mayoritariamente femenina por tanto es normal que el resultado sea ese.
Ojalá este ejemplo cunda en el resto de los sectores de nuestra sociedad. Desde esta esquina de opinión suelo reclamar mayor presencia femenina en los cargos de mando. Hoy toca dar la enhorabuena al sector y, de manera especial, a las galardonadas.

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