La retranca en Lugo

Los organizadores del primer Festival Internacional de Literatura y Arte con Retranca, que se desarrollará en los primeros días de abril en Lugo creen que el buen humor levanta los ánimos y es un remedio seguro para olvidar, siquiera momentáneamente, los muchos problemas personales y colectivos de la realidad prosaica.

Por eso traen a “la ciudad bien murada” a escritores y periodistas, a magos y humoristas y a bailarines y cantantes, todos ellos personajes consagrados en el mundo de la creación artística entendida en su más amplio significado, para que profundicen en la relación que existe entre su mundo artístico y la retranca, que el Diccionario de Galaxia define como “maneira de dicir o que un quere sin que pareza mal, expresión con segundas intencións ou graza intencionada no dicir”.

Los no nacidos en esta tierra identifican nuestra peculiar idiosincrasia con el tópico que nos sitúa en el rellano de la escalera sin que se sepa si subimos o bajamos, o con aquel otro cliché de la “indefinición” porque a veces contestamos con un “depende” o con otra pregunta. No se percatan de que es una forma inteligente de responder que evita muchas complicaciones.

Tampoco entienden la retranca, ese humor fino que  tenemos  los gallegos que es consustancial a nuestra forma de hablar en la que está presente la doble intención y la ironía aderezadas con una gran dosis de humor. Y de humor fino, como el de aquel policía municipal de Santiago que para reprender a un conductor que circulaba por una dirección prohibida le preguntó “E vostede de donde é, oh”, y cuando el conductor le contestó que era de A Coruña, le espetó: “E logo na Coruña ¿as sinais de tráfico son cadradas?”.

Hay muchas otras expresiones de retranca sublime, como aquellas que hizo populares en gran Manquiña: “como te digo una cosa, te digo la otra” o “si te dijera la verdad, te mentiría”. Y una muestra singular que encierra en sí misma un tratado de “gramática parda” es aquel dicho tan popular “por un lado ti xa ves e por outro, ¡qué queres que che diga!”.

Larga vida al Festival de la Retranca que alegrará las calles de Lugo y reforzará la atracción que ejerce en el visitante esta ciudad que sabe combinar armónicamente su glorioso pasado con el dinamismo de la vida actual. Y, sobre todo,  hará reír que falta nos hace a todos para olvidar tantas penurias y calamidades.

¿Tendrá continuidad el Festival en los próximos años? Depende.

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