Corrupción y paro centraron el debate de candidatos a la Junta de Andalucía

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Los candidatos a la presidencia de Andalucía de PSOE, Susana Díaz; PP, Juanma Moreno, e IU, Antonio Maíllo, participaron ayer en un debate en TVE en el que la corrupción y el paro volvieron a ser los temas centrales. La presidenta de la Junta andaluza, Susana Díaz, acusó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de «castigar y marginar» a Andalucía. El candidato del PP, Juanma Moreno, calificó a Díaz como «la presidenta del paro», la cual le acusó de «mentir» en varias ocasiones a lo largo del debate. El candidato de IU, Antonio Maíllo, criticó a ambos por «hacer teatro» y lanzarse «puñaladitas dialécticas» en vez de dar una «respuesta clara» sobre cómo afrontar el paro estructural. Por otra parte, consideró «irresponsable» entrar en una «política de saldo» para ver quién baja más los impuestos, en vez de centrarse en «quién los paga».

Tanto Díaz como Maíllo criticaron a Rajoy por haber prometido un millón de puestos de trabajo. Según Díaz, el modelo de la derecha que representa Moreno es «egoísta» y «quiere llevar a Andalucía por el mismo carril, triste, sombrío y cenizo, que siempre acaba en negro». Por su parte, Moreno acusó a Díaz de mantener un discurso «antiguo», similar al de sus antecesores Chaves y Griñán y de seguir una «estrategia de victimización». Además recordó que el Gobierno de Rajoy ha dado 27.000 millones de auxilio financiero a Andalucía. Aquí Díaz interrumpió a Moreno- lo hizo en varias ocasiones – y destacó que ese dinero ha costado a la Junta 1.000 millones en intereses.

En el plano político, Moreno propuso que las fuerzas políticas que obtengan representación parlamentaria el 22 de marzo refuercen el Estatuto de Autonomía para para eliminar el aforamiento de los diputados y que no tengan «ningún privilegio». Susana Díaz dijo compartir esa iniciativa y recordó que fue el PP el que rompió el acuerdo a nivel nacional, al tiempo que se reivindicó como «ejemplo» contra la corrupción. Según Maíllo, la propuesta «llega tarde» y subrayó que su formación ha defendido siempre que se eliminen los aforamientos, a nivel regional y nacional. Además pidió a los otros dos candidatos que «pidan perdón» a los andaluces porque están «pringados de corrupción».

La candidata socialista aseguró que «lo mejor está por llegar» en Andalucía que, señaló, crece «por encima de la media de España y de la UE» y destacó que uno de cada cuatro empleos generados en 2014 se crearon en esta comunidad. Para Moreno, Andalucía «se está quedando descolgada» debido a la «falta de ambición» de los gobiernos socialistas y de la «incapacidad» del bipartito PSOE-IU y reivindicó al PP como «única opción de cambio». Ambos candidatos se acusaron mutuamente de recortar las políticas sociales, mientras que Maíllo prometió que IU garantizará «suministros vitales» de luz y agua si llega al Gobierno y consideró que ni Díaz ni Moreno tienen «legitimidad para hablar de políticas sociales» cuando sus respectivos partidos apoyaron la reforma del «nefasto» artículo 135 de la Constitución en la que «establecieron que las prioridades de las administraciones públicas era pagar a los bancos».

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